Las acciones de Corea del Norte en las últimas semanas –una prueba nuclear subterránea y el lanzamiento de tres misiles de corto alcance– y la confirmación por parte del régimen de que continuará con su programa de enriquecimiento de uranio y utilizará sus reservas de plutonio para fabricar armas nucleares, muestran la urgencia de apuntalar el Tratado de No Proliferación (TNP), cuya revisión está prevista para la primavera de 2010. Un paso previo sería lograr la ratificación del CTBT (Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares) en los países donde aún está pendiente; entre ellos, Estados Unidos, China, India, Pakistán e Israel (estos tres últimos ni siquiera son miembros del TNP). El objetivo es avanzar en los “13 pasos prácticos” acordados en 2000 por los países del TNP para logar un mundo sin armas nucleares.
Sharon Squassoni, investigadora del Programa de No Proliferación del Carnegie Endowment, ha hecho una evaluación de los “13 pasos” (pdf) y su conclusión es que, pese a su validez en el proceso de desarme nuclear global, es preciso una actualización que tenga en cuenta otras iniciativas, como los 11 puntos propuestos por Japón.
En un artículo en Política Exterior , Joseph Cirincione, presidente de la Fundación Ploughshares analiza cuatro tendencias que convergen en la actualidad para una reducción drástica de las armas nucleares, incluso su eliminación.