Alfombra roja: Yoweri Museveni

Política Exterior
 |  25 de febrero de 2016

APODO: M7 (MuSEVENi).

FRASE: “Nadie puede perturbar nuestra paz”.

CURRÍCULO: Yoweri Museveni nace en Uganda en 1944, en una familia de ganaderos. Estudia Ciencias Políticas y Economía en Tanzania, en uno de los centros difusores del panafricanismo. Tras licenciarse en 1970 forma parte del gabinete del presidente Milton Obote. Cuando este es derrocado en un golpe de Estado al año siguiente por Idi Amin Dada, Museveni se exilia en Tanzania. Allí comienza a relacionarse con distintos grupos guerrilleros, hasta que en 1979 participa en el derrocamiento de Idi Amin por parte del ejército de Tanzania y distintas guerrillas ugandesas.

Museveni funda entonces el partido Movimiento Patriótico de Uganda, pero no consigue convertirse en diputado en las elecciones de 1980, amañadas para conseguir la reelección de Obote como presidente. Su nuevo gobierno anti-democrático provoca una ola de descontento, canalizada a través del Ejército de Resistencia Nacional (NRA), creado por Museveni, quien declara la guerra al Ejército Nacional de Uganda. Comienza así una guerra civil que continúa tras el golpe de Estado en 1985 que derroca, una vez más, a Obote. En enero de 1986, el NRA entra en Kampala y Museveni se autoproclama presidente de Uganda.

El nuevo gobierno cuenta con el beneplácito y la aprobación de los países occidentales, lo que permite el acceso a créditos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. A pesar de la falta de democracia y la represión contra las guerrillas opositoras, las ayudas permiten a Uganda gozar de estabilidad tras dos décadas de caos.

Hasta 1996 no se producirían nuevas elecciones presidenciales y desde entonces Museveni ha obtenido la victoria en todos los comicios celebrados. El antiguo guerrillero gobierna el país con mano dura, utilizando el difícil pasado de Uganda para justificar sus acciones.

MÉRITOS: Tras vencer en las elecciones del 18 de febrero, Museveni se ha asegurado mantenerse en el poder durante al menos 35 años. Según la Constitución, este debería ser su último mandato, ya que la ley limita a 75 años el máximo de edad de los candidatos presidenciales. Pero el ugandés es un político de recursos. Ya en 2005 consiguió cambiar la Constitución, que en aquel entonces limitaba a dos el máximo de mandatos para un presidente.

Uganda tiene un largo historial de fraude electoral. Los últimos comicios no han sido la excepción. Durante la campaña electoral, Museveni prometió aplastar cualquier acción que fuese contra los resultados electorales. El líder de la oposición, Kizza Besigye, fue detenido y mantenido bajo arresto domiciliario durante las elecciones. Cuando abrieron las urnas, muchos servicios móviles y las redes sociales fueron bloqueados. Tras las elecciones, en las calles de Kampala aumentó la presencia militar y la vigilancia. Observadores de la Unión Europea y de la Commonwealth han denunciado la falta de transparencia e independencia por parte de la comisión electoral.

 

 

Por el momento, nadie perturba la paz del viejo hombre del sombrero, no así la de su país: Uganda sufre periódicamente las críticas de la comunidad internacional, entre otras cosas por sus políticas homófobas. A pesar de ser un estrecho aliado de Estados Unidos en la convulsa región de los Grandes Lagos, Museveni no se ha librado de las críticas del presidente estadounidense. “No entiendo por qué quieren quedarse tanto tiempo, especialmente cuando tienen tanto dinero”, afirmó Obama ante la asamblea general de la Unión Africana en julio de 2015, en referencia a los eternos dictadores africanos.

Museveni lleva ya más de tres décadas en el poder, siguiendo la estela de Pierre Nkurunziza (Burundi), Teodoro Obiang (Guinea Ecuatorial), José Eduardo Dos Santos (Angola), Paul Biya (Camerún) o Robert Mugabe (Zimbabue). En su caso, como en otros, lograr la estabilidad y la apertura Uganda tras años de guerra le permitió echar raíces en la poltrona presidencial. Sin embargo, en un país donde la población es cada vez más joven –la mayoría ni siquiera había nacido cuando se proclamó presidente–, parece que el viejo hombre del sombrero cada vez más difícil controlar el descontento social.

 

 

Datos de contacto

Web: www.yowerikmuseveni.com

Twitter: @KagutaMuseveni

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