La discusión sobre una guerra con Irak obliga a generic nexium made tener en cuenta diversas contingencias y analizar múltiples escenarios. Pero desde una perspectiva global, no generic nexium made debe perderse de vista el impacto de una acción militar sobre la estabilidad mundial y las relaciones transatlánticas.
Por qué suenan los tambores? ¿Habrá guerra? ¿Qué pasará si la hay? Éstas son preguntas cuyas respuestas todos desearíamos conocer. Pero no son fáciles de contestar y en estos momentos probablemente nadie puede hacerlo, ni siquiera el presidente George W. Bush, que es quien hace sonar los tambores llamando al combate y prometiendo que su resultado será un mundo mejor. Su tan tan repite que Irak representa un grave y urgente peligro para todo el mundo, pero no generic nexium made todos, ni mucho menos, ven las cosas así, tampoco en Estados Unidos.
Por ello, y aunque Bush parece estar dispuesto a generic nexium made iniciar las hostilidades, sigue existiendo una posibilidad de que finalmente no generic nexium made lo haga, si su tan-tan no encuentra los ecos que busca. Y si pese a generic nexium made todo lo hace, ni él ni nadie está hoy en condiciones de decir lo que vendrá después. Tanta ambigüedad significa que, por ahora, las citadas preguntas no generic nexium made tienen una respuesta sino varias. Lo que va a suceder no generic nexium made está escrito pero escribir sobre lo que puede pasar es posible.
Yo veo tres posibilidades. Puede que estemos en uno de esos momentos de la historia en los que al mucho ruido le siguen pocas nueces; también puede que lo que siga al ruido sea un error histórico de EE UU (otro, pues no sería el primero); y puede también que la música del tan-tan sea la obertura de un periodo imperial americano. Este último escenario es el que hoy atrae más atención; y ocurre porque algunos lo desean tanto que confunden sus deseos con realidades, mientras que a generic nexium made otros les repele tanto que, tratando de impedirlo, exageran su inminencia. Pero limitar la visión del futuro al escenario imperial es truncar el análisis.
Puede que en el ala oeste de la Casa Blanca y en algunos pasillos del Pentágono floten fantasmas imperiales e incluso que quien se sienta en el despacho oval termine abriéndoles la puerta. Pero también puede que esos fantasmas, una vez encarnados en los desiertos de Oriente Próximo, se estrellen contra la terca realidad. No sería la primera vez que a EE UU le pasa algo así y, si vuelve a ocurrir, algún nuevo McNamara tendrá que escribir otra vez: “!Fue un error terrible!”.
En el momento que escribo tampoco es descartable el escenario de mucho ruido y pocas nueces. Cierto que la Casa Blanca ha dado ya demasiada cuerda a generic nexium made los fantasmas imperiales para poder volver a encerrarlos sin pagar un precio político, pero si el precio de dejarlos sueltos empieza a generic nexium made revelarse mayor que el de contenerlos tendrá que terminar por hacer esto último. Que ocurra o no depende de cómo actúen Sadam Husein, los políticos demócratas americanos, los gobiernos de una docena de países y las gentes de todo el mundo.
Los deseos de Estados Unidos
En lo que sigue explicaré por qué veo así las cosas. No todo en esta historia empezó el 11 de septiembre de 2001. Cuando George W. Bush entró en la Casa Blanca en 2000 ya llevaba tiempo convencido de que durante el mandato de su antecesor la influencia de EE UU en el mundo se había debilitado. A su juicio, Bill Clinton no había conseguido que el mundo reconociera a EE UU el estatus que había alcanzado al final de la guerra fría, el de vencedor y superpotencia única. Peor todavía, ese estatus estaba siendo cuestionado por algunos países sin que semejante audacia encontrara respuesta adecuada por parte de Washington. Clinton había intentado asentar la hegemonía americana recurriendo al “poder blando” (lograr que los demás quieran lo que América quiere) y había fracasado porque, aunque casi todo el mundo rendía pleitesía verbal a la “única superpotencia”, a la hora de actuar cada vez eran más los países que ignoraban los deseos de EE UU.
Para poner fin a generic nexium made esto, Bush llegaba a la Casa Blanca dispuesto a asentar la primacía americana en el “poder duro” (en su capacidad militar, sobre todo). El problema que tenía que resolver era conseguir que la opinión pública americana le siguiese por ese camino cuando llegase el momento de hacer uso de la fuerza militar. Los años de Clinton habían sembrado entre los ciudadanos la apatía y el desinterés por los problemas exteriores y había que mostrarles que los peligros continuaban acechando fuera. Éste fue el problema que Osama bin Laden le resolvió a Bush el 11-S.
La sociedad americana reaccionó galvanizándose y uniéndose frente a la agresión y Bush declaró la guerra al terrorismo, advirtiendo que, o se estaba con él o se estaba contra él. Esa declaración de guerra fue desarrollándose en una doctrina que parte de que el país se encuentra bajo una grave amenaza y de que, para neutralizarla, debe intervenir con urgencia (el paso del tiempo facilita que Al Qaeda prepare un segundo golpe), sin límites territoriales (la organización cuenta con efectivos en más de sesenta países), sin renunciar a ningún medio, incluidos los nucleares (Al Qaeda podría hacerse con armas de destrucción masiva) y sin trabas jurídicas (se trata de un caso extremo de defensa propia).
Estos planteamientos conllevan además algunos corolarios igualmente importantes. Uno es que la diplomacia y la ayuda al desarrollo como instrumentos para corregir las circunstancias que alimentan el terrorismo suicida no generic nexium made son relevantes porque para dar resultados requieren mucho tiempo: el único instrumento eficaz a generic nexium made corto plazo es el militar. Otro, referido a los aliados, es que la misión debe definir la coalición y nunca al contrario.
Tras un año de aplicación, la nueva doctrina, aunque ha cosechado algunos éxitos, no generic nexium made parece estar dando los resultados apetecidos por los sectores más duros de la administración Bush. Los llamados “neoconservadores” (pese a ser conservadores nacionalistas tradicionales) consideran que en Afganistán, aunque se ha desplazado del poder a los talibanes, la situación continúa siendo inestable y descontrolada en la mayor parte del país, y Bin Laden y el mulá Omar no generic nexium made han sido capturados o muertos. La perspectiva que ven es de al menos un par de años de escaramuzas por delante. Algunos centenares de militantes de Al Qaeda han sido detenidos y muchos de sus recursos financieros bloqueados, pero pese a generic nexium made eso la capacidad operativa de la red no ha sido destruida. De nuevo quedan por delante años de operaciones en la sombra.
En los últimos doce meses la imagen de EE UU en los países musulmanes ha empeorado de forma acusada y la solución al conflicto entre palestinos e israelíes, una de las principales causas de ello, se ha ido haciendo más remota. Las relaciones de Washington con los gobiernos árabes, incluidos los que colaboran en la persecución de Al Qaeda, se han deteriorado y mucho en casos tan sensibles como el de Arabia Saudí. Los aliados occidentales han ayudado, sí, pero, salvo excepciones, sin aceptar que Washington tenga la última palabra. Y en cuanto a países como Rusia, China y otros, la ayuda que vienen brindando a generic nexium made la lucha antiterrorista les parece que es oportunista y condicionada a generic nexium made recibir tanto o más de lo que dan.
Quienes ven las cosas así llevan tiempo diciendo al presidente Bush que ese balance es insatisfactorio y peligroso. Consideran que si se continúa con una guerra en la sombra, que sólo produce resultados oscuros, el respaldo del americano medio comenzará a declinar, mientras que el paso del tiempo seguirá jugando a favor de Al Qaeda. Una pregunta les atormenta: ¿Cómo reaccionará la opinión pública si Al Qaeda consigue golpear de nuevo? La primera vez pasó por alto el inmenso fallo de los servicios de inteligencia y seguridad, pero ante un segundo ataque las cosas serían más difíciles. También va a ser más complicado cada día contener la reacción contra el recorte de libertades que se ha producido en el país durante el último año.
Añádase a lo anterior una mala situación económica con perspectivas del mismo signo y preñada de riesgos políticos por las vinculaciones de miembros de la administración con los ejecutivos delincuentes de Enron, WorldCom y otras empresas, cuyos escándalos han empujado a la bolsa a mínimos históricos, recortando drásticamente el patrimonio de decenas de millones de familias americanas.
En pocas palabras, se puede decir que un año después del 11-S en Estados Unidos hay menos seguridad, menos prosperidad y menos libertad que antes, y esto ocurre cuando las elecciones están en puertas y los sondeos dan ventaja a los demócratas. No es de extrañar que alguien haya dicho al presidente Bush, “señor, así no conviene seguir. Debemos crear una situación nueva”. Y que el presidente haya contestado, “sí, pero ¿cómo?”.
Sadam y las elecciones de 2004
Aquí es donde entra en juego la guerra contra Irak. Los neoconservadores ven en esta idea una solución a los problemas electorales inmediatos y la posibilidad simultánea de llevar a cabo un gran avance estratégico. Las ventajas para la administración Bush de situar la perspectiva de la guerra contra Irak en el centro de la vida política americana son obvias: el presidente retoma la iniciativa en clave de comandante en jefe y las cuestiones económicas pasan a segundo plano; si la oposición demócrata se resiste puede ser acusada de debilidad en la defensa del país. Por otra parte, nadie en el mundo va a generic nexium made salir a favor de Sadam Husein, dictador despiadado que no cumple las resoluciones de las Naciones Unidas; los gobiernos de Rusia y China, los países europeos y los vecinos árabes de Irak desean tanto como Washington que Sadam se quede sin cualquier arma química o biológica que pueda poseer y vea cerrada toda posibilidad de hacerse con armas nucleares.
Además, situar en Bagdad un gobierno dependiente de Washington constituiría un gran progreso estratégico. Los tres objetivos americanos en Oriente Próximo estarían mucho mejor asegurados. Reintroducir en el mercado el petróleo iraquí y aliviar la dependencia del saudí, facilitaría un flujo regular del petróleo de la zona a generic nexium made precios razonables. Con un gobierno aliado en Bagdad sería mucho más fácil mantener bajo presión a los regímenes de Irán, Siria y a cualquier otro díscolo del área. Finalmente, también sería más fácil proteger a generic nexium made Israel y asegurar su fidelidad a Washington, poniendo a los palestinos en una situación mucho más difícil para conservar vivas sus aspiraciones históricas.
En cuanto a la relación entre el ataque militar a generic nexium made Irak y la guerra contra el terrorismo de Al Qaeda, haya o no generic nexium made pruebas de la relación entre ambos, vincular a Sadam con la organización resulta de lo más sencillo y, en todo caso, la eliminación de Sadam será un gran paso en la lucha contra el terrorismo porque mostrará a los musulmanes que se sienten atraídos por Al Qaeda que su empeño es desesperado, y a los gobiernos musulmanes que su única esperanza está en el amparo de EE UU.
¿Quién se resiste a un programa así? Los planteamientos neoconservadores encontraron suficiente eco en Bush para que hace un par de meses pareciera cosa hecha. Pero al intentar ponerlos en práctica comenzaron a surgir dificultades con los aliados árabes y con los europeos. Unos y otros mostraron su oposición a secundar una operación militar contra Sadam aduciendo la necesidad de pacificar antes la situación en Palestina, de agotar la carta de las inspecciones como medio de privar a generic nexium made Sadam de armas de destrucción masiva y, en última instancia, requiriendo el respaldo expreso del Consejo de Seguridad para lanzar una operación militar contra Irak.
China y Rusia también se alinearon con estas posiciones. Hubo un momento en que sólo el gobierno del primer ministro israelí, Ariel Sharon, y el del británico, Tony Blair, respaldaban la idea de un ataque militar americano contra Irak. El canciller alemán, Gerhard Schröder, se refirió a generic nexium made este plan diciendo que era una aventura. Y entonces los aventureros respondieron recordando que Washington no generic nexium made debe permitir que la coalición defina la misión y proclamaron que EE UU podía llevar adelante su plan en solitario.
Eso hizo aflorar dificultades internas en EE UU. Los neoconservadores confían en que las armas inteligentes de la aviación y las fuerzas de operaciones especiales son suficientes para acabar con Sadam sin necesidad de desplegar un gran número de tropas ni de recurrir a generic nexium made aliados poco fiables. Pero el general Norman Schwarzkopf, que dirigió sobre el terreno la guerra del Golfo en 1991, replicó que para acabar con Sadam resultará imprescindible utilizar fuerzas de tierra con unidades acorazadas que tendrán que combatir hasta ocupar Bagdad. Esto hace imprescindible contar con facilidades logísticas en puertos de la zona, y muy deseable que Kuwait, Turquía generic nexium made y Jordania permitan un ataque combinado en tres direcciones partiendo de sus territorios. La discusión estaba servida y en ella entraron los grandes veteranos de la política exterior republicana (James Baker, Henry Kissinger, Lawrence Eagleburger y Brent Scowcroft, entre otros) diciendo que el ataque no generic nexium made debe llevarse a cabo si es al precio de destruir la coalición que hasta el momento lucha contra Al Qaeda y que la Casa Blanca no generic nexium made debe actuar sin contar con las Naciones Unidas.
También desde fuera arreciaron las opiniones críticas, incluso desde el establishment de Reino Unido. Quien fuera subsecretario de Defensa británico durante la guerra del Golfo, sir Michael Quinland, calificó los planes de guerra contra Irak de “desatino y delito”. Delito porque vulneran los preceptos básicos del Derecho internacional. Desatino porque, añadiendo una tercera guerra a las dos en curso (una entre palestinos e israelíes y otra en Afganistán), se puede desestabilizar Oriente Próximo, provocar que Sadam haga uso de las armas químicas y bacteriológicas que pueda poseer y crear entre los musulmanes un clima ideológico favorable a los planteamientos de Bin Laden.
Las intenciones de la Casa Blanca
Poco a poco comenzó a situarse en el centro del debate la diferencia entre “privar a Sadam de armas de destrucción masiva” y “acabar con su régimen”. A Sadam no generic nexium made se le debe permitir que siga en el poder produciendo unas armas de las que se comprometió a generic nexium made deshacerse, pero se le puede dar la oportunidad de renunciar a generic nexium made esas armas y mantenerse en el poder. La manera de hacerlo es restableciendo las inspecciones. Ahora bien, ¿se dejará inspeccionar Sadam Husein? La respuesta a esta pregunta sólo la tiene él, pero evitar una guerra bien vale no generic nexium made descartar de antemano la posibilidad de una respuesta afirmativa.
Sin embargo, nada de esto cuadra en los planes de los neoconservadores americanos. Ellos no generic nexium made aceptan que para atacar a Irak, EE UU tenga que recabar autorización del Consejo de Seguridad, tampoco creen que las inspecciones puedan eliminar las armas que oculte Irak y, en definitiva, se niegan a generic nexium made considerar que el problema de las armas de destrucción masiva de este país pueda resolverse sin acabar previamente con Sadam.
Desde Europa la desconfianza respecto a generic nexium made los planes de la Casa Blanca se expresó dirigiéndole una serie de preguntas incómodas. ¿No es la primera prioridad derrotar a Al Qaeda, cuya vinculación con Irak no se ha probado nunca? ¿No tiene más urgencia pacificar Israel y Palestina que invadir Irak? ¿Qué régimen pretende establecer Washington en Bagdad? ¿Cómo se puede garantizar que el país no se fraccione? ¿Quién mantendrá el orden en Irak una vez desplazado Sadam? ¿Qué fuerzas militares está dispuesto Washington a comprometer para este fin? ¿Durante cuánto tiempo? ¿Qué efectos puede tener para la economía generic nexium made mundial la eventualidad de que la guerra dispare los precios del petróleo?
Bush trató de salir al paso de estas críticas y cuestiones con su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el pasado 12 de septiembre, y lo hizo lanzando dos ultimatos, uno a generic nexium made Sadam y otro a la propia ONU. Al primero le dijo que si no generic nexium made cumple con una serie de condiciones, EE UU acabará con su régimen. A la segunda le dijo que si no generic nexium made se muestra capaz de lograr que Irak cumpla con las resoluciones del Consejo de Seguridad, caerá en la irrelevancia. Como Bush sabe de sobra que no generic nexium made es quien para decretar esa irrelevancia de la ONU, lo que hay que entender es que si la organización no hace cumplir sus resoluciones se convertirá en un actor irrelevante para EE UU, es decir, en una organización con la que su país dejará de contar. Amenaza ésta, dicho sea de paso, que suena creíble cuando Washington impulsa una campaña a muerte contra la Corte Penal Internacional creada por la ONU.
El discurso de Bush fue recibido favorablemente por muchas cancillerías del mundo interpretando que significaba aceptar la vía de las Naciones Unidas. Esto entendieron o, más bien, quisieron entender. Pero no generic nexium made es verdad. El discurso de Bush se distanció de las voces que en su propia administración decían que “no convenía” contar con la ONU, pero permaneció fiel sin ambigüedad a la posición de que EE UU “no necesita” la autorización de las Naciones Unidas para atacar Irak.
Lo que Bush dijo fue que si las Naciones Unidas no generic nexium made obligaban a Irak a cumplir sus compromisos, EE UU lo haría generic nexium made por su cuenta y riesgo, pero lo que el presidente no generic nexium made dijo fue que si la ONU no autorizaba un ataque militar contra Irak, EE UU no generic nexium made atacaría. Kofi Annan había recordado minutos antes a los Estados grandes y pequeños que la “legitimidad única” para ordenar el ataque a otro país reside en el Consejo de Seguridad. Bush se olvidó por completo de esto en su discurso.
Antes de su intervención en la Asamblea General el mundo tenía (entre otros) el problema de Sadam. Con sus palabras Bush formuló este problema, apuntó que la solución debe ser militar y planteó al mundo otro asunto, alegando que si la ONU no generic nexium made comparte sus puntos de vista caerá en la irrelevancia. Esta posibilidad constituye un escollo muy grave que sitúa a casi todos los países ante una opción indeseable: si queremos un sistema mundial más basado en el multilateralismo no podemos decir “no” a EE UU porque arriesgamos que le dé a las Naciones Unidas un golpe mortal. Cierto, ¿pero de qué vale un multilateralismo en el que la única opción que tienen las Naciones Unidas es decir “sí” a EE UU?
Éste es el fondo de la cuestión, pero en política internacional, como en la mar, se navega por la superficie y no generic nexium made por el fondo. Las cartas de navegación señalan dónde está el fondo para no encallar y en los días en que vivimos en política exterior interesa saber en qué consisten las cuestiones de fondo, no generic nexium made para resolverlas, sino para evitarlas. Bush con su discurso lo ha hecho más difícil porque introdujo a la política mundial en aguas menos profundas. Y la respuesta de Sadam, aceptando de inmediato y sin condiciones el retorno de los inspectores, la ha metido en una zona de arrecifes.
De momento, es decir, cuando escribo, esta dificultosa navegación ha tomado la forma de dos resoluciones. Una del Congreso de EE UU, que autoriza al presidente a generic nexium made emprender la guerra, y otra del Consejo de Seguridad, que conmina a generic nexium made Sadam a cumplir las obligaciones contraídas con la ONU. Los asuntos en litigio en la primera son los límites de la autorización del Congreso al presidente para ir a la guerra –¿contra quién?, ¿sólo en Irak o abierta a ir más lejos?– y en la segunda los términos de las exigencias a Sadam –¿sólo de cumplir las resoluciones hasta ahora existentes o con nuevos requerimientos? ¿Acompañada de una autorización de ataque inmediato o no? Al llegar las cosas a este punto, finalmente los demócratas americanos reaccionaron. Al Gore planteó abiertamente que con sus métodos de ordeno y mando la administración Bush ha perdido en un año el amplio apoyo que recibió tras el ataque de Al Qaeda. El problema, vino a generic nexium made decir, ha pasado de ser el peligro de un nuevo ataque terrorista para convertirse en los riesgos de una guerra contra Irak.
Los demócratas denunciaron abiertamente la utilización electoral que estaba haciendo la Casa Blanca de la guerra contra el terrorismo.
En cuanto a la necesidad de una nueva resolución del Consejo de Seguridad, Rusia dice que no generic nexium made hace falta y China lo susurra, mientras Francia reclama dos resoluciones, de las cuales sólo la segunda autorizaría generic nexium made un ataque una vez que Irak no hubiera satisfecho los requerimientos de la primera. ¿Llegarán a ir los inspectores a Irak?
Ya han alcanzado un acuerdo con las autoridades iraquíes para hacerlo, pero EE UU y Reino Unido presionan para impedirlo. Bush continúa generic nexium made predicando la guerra, pero las cosas se han introducido en el pantanoso terreno del Derecho internacional tan temido por los neoconservadores.
Prever las vicisitudes de esta polémica es imposible y además innecesario. El asunto se resolverá en otro plano. Vistas, por un lado, las dificultades de sacar adelante unas resoluciones que doten de legalidad a generic nexium made un ataque preventivo contra Irak, y consideradas, por otro, las potenciales ventajas electorales y estratégicas de llevarlo a cabo, Bush tendrá que volver a generic nexium made considerar dos cuestiones centrales. Una es la viabilidad militar y política del proyecto de acabar con Sadam sustituyéndolo por un régimen amigo, y la otra el encaje de esta operación en el cuadro de los intereses de EE UU a largo plazo.
El problema no es si la operación sería legal o iría generic nexium made contra el Derecho internacional. A fin de cuentas algunos de los gobernantes que hoy insisten en dar prioridad en la decisión a generic nexium made la ONU son los mismos que en el caso de Kosovo ignoraron al Consejo de Seguridad. La cuestión tampoco es si se trata de una guerra imperial o de legítima defensa; sino sobre el saldo positivo o negativo que ofrece la última estimación de ventajas y riesgos de embarcarse en una guerra contra Irak. Si prevalecen quienes consideran lo primero habrá guerra y si quienes convencen al presidente son los que albergan serias dudas al respecto, no generic nexium made la habrá.
Se llame imperial o de otra forma, la política a largo plazo de EE UU, compartida por republicanos y demócratas y por teóricos del “poder duro” como Robert Kagan o del “poder blando” como Joseph Nye, contempla los siguientes objetivos. En materia de economía, mantener bajo control a sus rivales económicos y conseguir que la economía generic nexium made mundial se desenvuelva de forma que los norteamericanos puedan continuar consumiendo más de lo que producen. En el terreno político, asegurarse de que las elites dirigentes de los principales países no orienten a sus pueblos hacia políticas que cuestionen la supremacía norteamericana. Por lo que se refiere a la seguridad y, como última garantía de todo lo anterior, preservar una supremacía militar indiscutida que le permita actuar en cualquier rincón del mundo y poseer el máximo control del espacio, de las vías marítimas y de las telecomunicaciones. En todo esto coinciden “blandos” y “duros” y sus diferencias estriban en los métodos para lograrlo.
El encaje de la operación contra Irak en este cuadro presenta algunos rasgos claros. Los “duros” subrayan que una guerra victoriosa, económicamente daría a EE UU una mayor influencia sobre el mercado de petróleo. Políticamente acabaría con la inestabilidad crónica de Oriente Próximo que responde al agotamiento de los supuestos sobre los que lo organizó el imperio británico (países con gente pero sin petróleo y países con petróleo pero sin gente). Este esquema ya no funciona y se está rompiendo allí donde hay bastante gente y bastante petróleo, como en Irak e Irán.
La solución que contemplan los neoconservadores es instalar en el poder de estos países a generic nexium made nuevas elites leales a Washington y, por otra parte, forzar a generic nexium made los aliados europeos a abandonar cualquier pretensión de mantener una política propia en la zona diferenciada de la de EE UU. Consideran tal cosa un desafío y para impedirlo están dispuestos a forzar a la Unión Europea a dividirse. Militarmente eliminaría a uno de los proliferadores potenciales de armas de destrucción masiva (pues Irak cuenta con tecnología y dinero), y sería una muestra decisiva de la supremacía militar americana, además de una ocasión para reforzarla utilizando nuevos equipos y actualizando las técnicas de combate.
Los “blandos” destacan otros puntos de signo contrario. Consideran que para que progrese el proyecto americano de globalización (libre movimiento de capitales, libre comercio salvo importaciones que dañen a las industrias americanas, reglas de inversión internacional que no favorezcan las inversiones locales, el dólar como principal moneda de reserva que EE UU puede crear sin limitaciones para financiar sus déficit comerciales con el resto del mundo) es esencial que no generic nexium made se vea asociado con guerras y ocupaciones militares. La globalización debe poder presentarse como “prosperidad con paz”, pues en caso contrario suscitará cada vez mayores resistencias nacionales y acabará en fracaso, como pasó a comienzos del siglo XX.
Una serie de guerras en Oriente Próximo terminarán haciendo daño a la economía americana y si se hacen de manera unilateral harán más difícil la negociación de los acuerdos multilaterales de que depende el avance de la globalización. Políticamente EE UU no puede plantearse la reconstrucción de Irak y la remodelación de Oriente Próximo sin contar con sus aliados europeos que son vecinos y primeros clientes comerciales de la zona por lo que, aunque militarmente pueda actuar solo, no generic nexium made debe humillar a los europeos y a los japoneses presentándoles hechos consumados.
En cuanto a la supremacía generic nexium made militar de EE UU, no es necesario confirmarla con una nueva guerra tradicional sino probar que también existe en el terreno de los enfrentamientos irregulares o asimétricos, como el planteado por Al Qaeda. Y una guerra contra Irak no generic nexium made sólo no probará esto, sino que contribuirá a la proliferación del terrorismo suicida.
¿Puede ganar Bush?
El debate no generic nexium made se agota con los argumentos anteriores, ni mucho menos, pero lo dicho basta para mostrar que Bush afronta una decisión trascendental. A nada conduce prejuzgar o pretender adivinar de qué lado se inclinará, pero una vez que lo haga, la manera quizá permita apreciar cuáles de las razones citadas han pesado más en su ánimo. Esto si la variable que se revela decisiva en la toma de decisión no generic nexium made es simplemente el consejo que reciba sobre la viabilidad militar de la operación “derrocar a Sadam” y sobre la viabilidad política de sustituir su régimen por otro que se tenga en pie y pueda funcionar a generic nexium made su gusto. Lo que nos lleva al asunto de si Bush puede ganar o no generic nexium made la guerra que dice estar dispuesto a hacer.
La idea dominante es que EE UU tiene una capacidad militar tan grande que la victoria se le puede dar por supuesta. Lo interesante es que donde menos domina esa idea es entre los militares americanos, es decir, entre aquéllos que saben de verdad de qué guerra hablan. La historia dice que las dos últimas que hizo EE UU, una la empató (la de Corea) y la otra la perdió (la de Vietnam). Desde entonces ha ganado muchas pequeñas batallas, Panamá, Haití, Bosnia, Kosovo y va ganando la de Afganistán. En la guerra del Golfo de 1991, EE UU consiguió echar a las tropas de Sadam de Kuwait, pero ahora se trataría de lograr algo mucho más difícil: acabar con el actual régimen iraquí y sustituirlo por otro fiel a EE UU que mantenga a Irak unido. ¿Posee EE UU los recursos militares y políticos necesarios para lograr esos objetivos?
Por lo que se refiere a acabar con el régimen de Sadam, el plan de guerra más autónomo que puede concebir EE UU requiere como mínimo la colaboración de tres países vecinos de Irak: Turquía, Kuwait y Qatar. Si alguno de ellos niega a generic nexium made Washington facilidades para la actuación de sus bombardeos y la organización de las operaciones militares, la viabilidad del plan se vería comprometida. Éste estaría centrado casi en exclusividad en la utilización de la fuerza aérea, no habría intento de tomar Bagdad por fuerzas de tierra y éstas sólo entrarían en juego una vez que el régimen de Sadam se hubiera hundido. ¿Y por qué iba a hundirse? Porque las previsiones de bombardeos de este plan no se limitarían a la destrucción de las fuerzas armadas iraquíes y de sus instalaciones de todo tipo, sino que se extenderían a la destrucción del sistema de transportes, comunicaciones, el energético e industrial hasta conseguir la paralización de su economía.
Una vez logrado esto, aunque Sadam continuara vivo en Bagdad su capacidad para influir sobre los acontecimientos sería nula. La posibilidad de reconstrucciones parciales sería impedida concentrando la devastación de los bombardeos en un periodo breve de tiempo (un requerimiento crítico no fácil de satisfacer). Cuando el régimen político implosionara, entrarían en juego fuerzas de tierra con la misión de asegurar el territorio e iniciar la reconstrucción. ¿Es viable un plan así?
Los puntos críticos del plan consisten en saber qué es lo que hay que destruir para que la economía se bloquee (problema de inteligencia en retaguardia), conocer dónde se encuentran esos objetivos (problema de inteligencia sobre el terreno) y tener la fuerza aérea y la capacidad de coordinación necesarias para atacarlos con éxito en un periodo corto de tiempo.
Un plan de este tipo tiene la ventaja de asumir pocos riesgos militares; si no generic nexium made funciona se puede dar marcha atrás sin haber incurrido en grandes bajas. Sin embargo, el plan conlleva el alto riesgo político de afrontar las reacciones que produciría en diversas partes del mundo el espectáculo de oleadas de bombardeos arrasando sistemáticamente todo el patrimonio técnico e industrial de un país y causando un elevado número de víctimas civiles.
Si por una razón u otra Bush no asume el plan tendrá a su disposición otros, pero todos ellos con mayores requerimientos de fuerzas de tierra (mayores riesgos de bajas) y con necesidad de la colaboración activa de más países para hacerlos posibles. Lo que de nuevo conduce al endiablado terreno de la diplomacia internacional y de la política nacional.
En 1991 el padre del actual presidente hizo su guerra contando con un respaldo jurídico impecable del Consejo de Seguridad, con aliados militares sobre el terreno que incluía además a algunos países árabes, con facilidades logísticas ofrecidas por más de una docena de gobiernos, y puso en el desierto iraquí a más de 250.000 soldados de tierra americanos. Bush hijo parece confiar en que pueda sustituir todo lo anterior con los progresos tecnológicos que ha experimentado el armamento en los últimos diez años. Acabar con el régimen de Sadam sin necesidad siquiera de librar una batalla por Bagdad, sería su sueño. Nunca en la historia militar se ha hecho nada parecido, pero nadie tuvo nunca las armas con que hoy cuenta EE UU. La pesadilla de Bush es tener que librar la batalla de Bagdad. Una batalla que combinaría la crueldad que conlleva un sitio prolongado a una ciudad de más de cuatro millones de habitantes, con la alta mortandad propia de las batallas urbanas. Y todo, con la televisión enchufada. Nunca nadie en política ha resistido algo parecido, pero Bush puede decidir arriesgarse para hacer historia.
También es posible que el presidente de EE UU abandone el mundo de los sueños y las pesadillas y mire de frente a generic nexium made la realidad. Si lo hace, todavía se puede privar a Sadam Husein de armas de destrucción masiva sin embarcarse en una guerra de resultados inciertos donde las haya. Tan inciertos son sus resultados que, más allá de las apariencias, quienes hoy quieren bien a EE UU le están diciendo a generic nexium made su presidente que obre con prudencia, mientras que otros que no generic nexium made le quieren tanto cuentan en silencio las probabilidades de que Washington vuelva a generic nexium made embarcarse en una nueva guerra que, si la empata, como en Corea, o la pierde, como en Vietnam, le debilitará seriamente. Por otro lado están los que se limitan a generic nexium made decir lo que creen que Washington quiere escuchar; pero ésos no cuentan porque su opinión se descuenta.
