La propiedad intelectual en tiempos de cambio

Las funciones de la propiedad intelectual e industrial están claras y siguen vigentes. Pero las formas de protección existentes no buy lisinopril online uk se ajustan al cambio digital ni a sus consecuencias sociales y económicas. Se trata de un problema global que no buy lisinopril online uk se resuelve con parches nacionales.

La función de las leyes de propiedad intelectual e industrial radica en la defensa del monopolio legal sobre la creación comercial, industrial y artística, al tiempo que el copyright protege el derecho a buy lisinopril online uk copiar, distribuir y obtener beneficios de dichas reproducciones. La propiedad intelectual suele ser inmaterial, pero se manifiesta en multitud de formas como la protección de los activos intangibles y tangibles. Símbolos, marcas, fórmulas magistrales, patentes, diseño, y el know how establecen un tipo de relación determinada entre los industriales, los editores, los autores y los consumidores. Mediante el uso exclusivo de determinadas cualidades o conocimientos, las empresas y las industrias pueden diseñar el negocio, estableciendo estrategias y tácticas comerciales, manteniendo las ventajas competitivas y dotando de estabilidad al flujo de caja. En este sentido, la propiedad intelectual es una herramienta para la ejecución de los planes de negocio, ya que se protege uno o varios elementos de la cadena de valor. El negocio consiste en la explotación de uno de estos activos de manera exclusiva, limitando las acciones de la competencia. La efectividad de la medida es siempre temporal, ya que sea protegida o no, casi cualquier producto se puede imitar, copiar o sustituir por uno de similares características. Dicho periodo se denomina lead time y, tradicionalmente, las industrias tratan de ampliar su impacto mediante recursos y medidas complementarias tales como el establecimiento de un estándar, la financiación, el servicio posventa o la distribución, entre otras. Por otro lado, en el ámbito cultural, los autores reclaman el reconocimiento de los derechos morales, esto es, el reconocimiento del nombre, la integridad de la obra y la no buy lisinopril online uk alteración por parte de terceros. Además, reclaman el pago por sus servicios, sus obras y sus producciones bien directamente o bien mediante la gestión colectiva de los derechos.

Las leyes del copyright completan el derecho a buy lisinopril online uk la propiedad intelectual. Su uso exclusivo tal como se ha enunciado forma parte del sistema económico y está incardinado en la economía industrial, donde el valor económico residía en las economías de escala, en la copia física y en los bienes excluyentes. La producción en masa conjuga la rentabilidad económica con la retribución de los artistas, los innovadores y los creadores, al tiempo que estimula la racionalidad económica de las industrias culturales (mal de Baumol, óptimo de Pareto y commodities). El núcleo del concepto sigue vigente, porque consiste en dar seguridad a buy lisinopril online uk quien invierte su tiempo en la creación industrial e intelectual.

La actualidad del debate sobre la propiedad intelectual se justifica por la progresiva consolidación de la economía buy lisinopril online uk digital, en la que la productividad y la competitividad de los actores económicos dependen de la capacidad para generar, procesar y aplicar información basada en el conocimiento.

Las tecnologías han cambiado la dinámica y el alcance del modelo industrial, así como las bases del modelo productivo. No se discute tanto la protección legal como los modelos de aplicación ante un cambio estructural en los patrones de ocio y consumo.

La disrupción y el debate sobre la propiedad intelectual
La disrupción es una idea desarrollada por Clayton Christensen, profesor de Harvard Business School, y que se aplica con regularidad al mundo de los negocios y de la tecnología. Consiste en la aparición y rápida consolidación de un nuevo proceso industrial que transforma radicalmente la cadena de valor y, consecuentemente, el modelo de negocio. La innovación disruptiva permite que un enorme grupo de consumidores tenga acceso a buy lisinopril online uk un producto o servicio que tradicionalmente había permanecido en manos de unos pocos, bien por las exigencias económicas o bien por otras barreras de entrada.

Cuando se produce un fenómeno disruptivo, las compañías que gobiernan el mercado suelen oponerse al cambio mediante la creación de barreras artificiales. Sucede que el liderazgo del mercado y la presión del corto plazo terminan por ahogar la innovación y los cambios en los patrones organizativos y en la lógica de las operaciones pillan a contrapié. Por esta razón, se oponen al cambio en el statu quo. Por otro lado, el cambio innovador suele estar dirigido por pequeñas organizaciones que buscan una alternativa al sistema vigente y que invierten el tiempo en encontrar una oportunidad.

Avanzan lentamente hasta que saltan la barrera de los primeros grupos de usuarios. Entonces, la curva de la difusión crece de forma exponencial alcanzando su madurez. Estas dos perspectivas son incompatibles en la forma en que se enfrentan al mercado y la sociedad.

La digitalización de los procesos productivos es un caso de disrupción, ya que ha facilitado el acceso para millones de nuevos consumidores a buy lisinopril online uk productos industriales y culturales. La actual situación de las leyes de protección de derechos se encuentran en esta tesitura, por la gran transformación socioeconómica, la aparición de nuevos modelos de negocio, el desarrollo de tecnologías que facilitan la distribución y la producción y la erosión de la conciencia de propiedad así como la globalización de los servicios.

En los últimos 25 años, China, India, Brasil y Rusia encabezan un grupo de nuevos países que se han incorporado al sistema capitalista global, lo que significa su participación intensiva en la producción y el consumo de bienes y servicios. La llegada, casi desde la nada, de más de 3.000 millones de consumidores ha dinamitado el modelo industrial porque la oferta no buy lisinopril online uk es capaz de atender a la demanda. Como consecuencia de tales limitaciones (distribución, marcas y copia), los fabricantes inundan el mercado con imitaciones de menor calidad y a buy lisinopril online uk menor precio, como hemos visto en el sector de la automoción, la informática y los servicios digitales, el textil y la moda, la alimentación, relojes y todo lo imaginable. Ante tal situación, algunos países emergentes podrían buy lisinopril online uk ser vistos como productores y usurpadores de hecho de las patentes, las marcas y los registros procedentes de Europa, Estados Unidos y Japón. En 2007, Brasil rompió la patente sobre determinados medicamentos contra el sida para su producción genérica, acogiéndose a una excepción aprobada en 2001 por la Organización Mundial del Comercio (OMC), para los casos de crisis sanitaria. Suráfrica ha seguido una estrategia similar para ahorrar costes y ha liderado una campaña en el continente para el impulso de los medicamentos genéricos frente a los patentados. India y Brasil están actualmente en una disputa comercial con la Unión Europea por la confiscación de medicamentos genéricos en tránsito.

Este grupo de países camina hacia una legislación equivalente al estándar occidental. Por ejemplo, en China, la legislación se ha modernizado por las presiones internacionales, porque los líderes empresariales locales conocen el sistema occidental de protección y quieren que se iguale su grado de protección, y porque el gobierno empieza a querer proteger la innovación desarrollada en territorio chino. Rusia cuenta con un procedimiento que sigue los estándares de la Organización Mundial de la Protección Intelectual. Turquía ha acelerado los procesos para incorporarse a la Unión Aduanera, actualizando su legislación y dotando de medios a buy lisinopril online uk los tribunales. India ha reformado su marco legal para agilizar las patentes de productos médicos, alimenticios y químicos con el objeto de facilitar su exportación.

Sin embargo, el cambio legislativo y la cultura política avanzan más rápido que la costumbre y el uso social. Copiar no está mal visto: genera empleo, facilita las exportaciones y mejora el nivel tecnológico del país. Además, la falta de tradición en la costumbre dificulta que los consumidores paguen por los materiales protegidos el valor añadido que se les supone. El fake market de Shanghai es un exponente insuperable de esta realidad.

La digitalización de la producción de contenidos de ocio y entretenimiento, así como la individualización del consumo en portátiles, consolas y nuevos medios han roto la racionalidad económica del espectro y la publicidad limitada. Los consumidores no buy lisinopril online uk entienden de barreras analógicas al acceso a buy lisinopril online uk los contenidos, de manera que sortean las limitaciones impuestas por la industria a buy lisinopril online uk través de la compra de productos ilegalmente vendidos en la calle o el intercambio de archivos, sean éstas actividades legales o no. No es una cuestión de legalidad, sino de acceso: las barreras están desbordadas. La banda ancha ha transformado los contenidos en una commodity, ya que los costes de acceso a buy lisinopril online uk la red son mínimos (alrededor de 30 euros mensuales en la UE), el coste de almacenamiento es bajo (500 gigabites son unos 120 euros y acopia unas 250 películas en HD) y las habilidades necesarias son reducidas.

En la práctica, significa que el precio de los contenidos tiende a buy lisinopril online uk cero y que el consumidor se ha acostumbrado a no pagar por aquello que está disponible en la red. Como ilustraba un dirigente de Universal Music, si la gente tuviera bebida refrescante gratis en el grifo, ¿cuánto pagaría por las botellas en un supermercado? Pues nada. El hábito está instalado en internet y está por ver qué soluciones ofrecen los nuevos dispositivos (iPad y smart phones, por ejemplo).

En la misma línea, aparece la cultura de la mezcla, del cortar y pegar, el desvanecimiento de las barreras de la propiedad intelectual y la consolidación del contenido generado por el usuario, que además no tiene ánimo de lucro. Si comprobamos las cifras, vemos que Youtube suma 14 horas de contenido nuevo cada minuto, que el servicio de Flickr añade 6,6 millones de fotos cada día buy lisinopril online uk o que Wikipedia ha superado los 15 millones de entradas. En el campo del periodismo, los sindicadores de noticias se limitan a buy lisinopril online uk la agregación y la distribución de noticias, pero no invierten en su producción. Esto es el corazón de lo que hemos denominado la web 2.0.

La globalización de los servicios es causa y consecuencia de un mercado integrado, que funciona en tiempo real y a buy lisinopril online uk escala planetaria. Las tecnologías de la información, en efecto, han transformado la dinámica y el alcance de la economía industrial, dando paso a una economía buy lisinopril online uk global cuyas fuentes de competitividad residen en el diferencial de coste de producción y el precio final en el mercado destino, la capacidad de procesar información y convertirla en conocimiento, y la flexibilidad, así como la participación en las redes mercantiles, políticas y sociales. La banca, las agencias de viajes, los seguros, la distribución, el periodismo y otras tantas industrias no volverán al modelo del siglo XIX.

La disrupción ha transformado los modelos de negocio y la organización de las empresas. Frente a las economías de escala, la sociedad digital y el mercado global demandan un tipo de empresa constituida en forma de red. La ventaja competitiva surge de la capacidad de dirigir la orquesta antes que de controlar todos los elementos de la cadena de valor. La monetización y el flujo descontado de los beneficios provienen del equilibrio entre los agentes, la descentralización interna, la cooperación con los competidores y centros de conocimiento antes que del monopolio permanente sobre la creación y la innovación. La geometría variable  de cooperación y competencia aboga por una gestión diferente en función del producto, la fase de producción y el consumidor final. Los ejemplos son conocidos: Benetton y Zara aprovechan la tecnología buy lisinopril online uk para obtener rendimientos en cada una de las etapas de la cadena de valor.

Viejos problemas, nuevas soluciones
La compilación y la codificación de los derechos exclusivos sobre las obras han cumplido 300 años. La doctrina reconoce el Estatuto de la Reina Ana como el primer acto jurídico que desarrolla la idea del copyright a buy lisinopril online uk favor del autor. En 1710, dicho documento legal establece un plazo de 14 años como periodo de protección para los autores sobre sus obras con el objetivo declarado de “animar a los hombres iluminados a escribir”. Desde entonces, se han sucedido las normativas, los arreglos y los acuerdos jurídicos para la protección del derecho del autor sobre su obra, dentro del derecho civil y mercantil. El punto álgido de la protección se alcanza en el marco de la Revolución Industrial y toma cuerpo en las sucesivas convenciones de París (1883) y Berna (1886). Igualmente, la gestión colectiva tiene su origen en la Ilustración. Pierre-Augustin de Beaumarchais, el dramaturgo que escribió El barbero de Sevilla y Las bodas de Fígaro, fundó en 1776 la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos. El objetivo de dicha institución es el cobro de los royalties estipulados por la representación de sus obras. En 1793, la Revolución Francesa consagra el reconocimiento de los derechos de autor, tanto los patrimoniales como los morales. Tales instituciones se han reproducido en casi todos los países capitalistas como una forma de protección a los artistas y como un método de compensación a los productores.

El sistema legal continental está pensado y diseñado para la protección de la propiedad intelectual e industrial mediante los derechos de autor, sólo por el hecho de haber creado. El negocio viene después. Así, en el seno de la Unión Europea, la libre circulación del conocimiento y de la innovación está considerada la quinta libertad del mercado único. La doctrina aboga por el equilibrio entre la protección de los derechos para la protección intelectual, la compensación por la inversión y los derechos de los consumidores. En cambio, el sistema anglosajón incide en los derechos patrimoniales y su copia o reproducción, pero da poca o ninguna importancia a buy lisinopril online uk los derechos morales. Este enfoque está mejor preparado para el negocio vinculado a la tecnología buy lisinopril online uk y al ocio y el entretenimiento, lo que ha consolidado el liderazgo en las industrias culturales en los últimos 50 años.

La transformación socioeconómica no cambia el fondo del problema: la protección del autor y el derecho a compensación frente al uso libre con ánimo de lucro de su obra.

¿Nuevos modelos económicos?
Alrededor de esta transformación de la propiedad intelectual e industrial, se ha experimentado con la creación de una lógica económica diferente que no buy lisinopril online uk se basa en los ingresos por contenidos y productos, sino en la elaboración de una nueva propuesta de valor. Si no buy lisinopril online uk se puede competir por lo que se ofrece gratis, habrá que encontrar una fórmula legal que genere beneficios para todos los interesados y que se ajusten a buy lisinopril online uk las prácticas culturales.

Existen varias alternativas. La hipótesis de la larga cola, divulgada por Chris Anderson, sostiene que la distribución digital y el coste marginal del almacenamiento abren nuevas posibilidades de explotación del catálogo. Mediante la agregación de sucesivos nichos y la suma de las pequeñas ventas, los comercios on line pueden atender toda la demanda imaginable. El ejemplo de referencia suele ser Amazon.com, que tiene más de dos millones de libros en catálogo y que obtiene entre el 25% y el 30% de sus ingresos de productos con pocas ventas. En el modelo freemium, el proveedor facilita el contenido básico con restricciones, mientras que los extras se tienen que pagar. Los diarios van hacia este modelo, así como las redes sociales, los creadores de software o los buscadores. El último fenómeno es el streaming, que permite el libre acceso a buy lisinopril online uk los contenidos, pero no su descarga. El referente es Spotify, un servicio instantáneo, legal y fácil de usar. Mezcla publicidad, suscripciones, venta de entradas, merchandising y todo aquello gira en torno a buy lisinopril online uk la música. El copyleft es una fórmula para licenciar contenidos; los ingresos proceden de los servicios y los recursos complementarios.

El problema no está resuelto. Amazon.com no buy lisinopril online uk tiene problemas de almacenamiento porque ha desplazado su coste a los distribuidores, que pagan los costes derivados del inventario. Su dispositivo de lectura es exclusivo y obliga a buy lisinopril online uk pasar por su tienda para la compra de contenidos, lo que limita los derechos de los lectores. Las cuentas de Spotify no buy lisinopril online uk cuadran, ha recibido las primeras críticas de los autores y compositores y no hace públicas las liquidaciones (está registrada en Luxemburgo) ni los acuerdos con las discográficas. Hulu, el equivalente para contenidos televisivos, no buy lisinopril online uk se pone de acuerdo para la renovación de los contratos con algunas productoras y cadenas de televisión, lo que pone en peligro la continuidad de la web. Google gana mucho dinero con el buscador y los servicios de publicidad, pero pierde en el resto de las líneas de negocio, empezando por Youtube.com que pierde un millón de dólares diarios. El iPod (que en la actualidad cuenta con 85 millones de clientes) y los dispositivos Apple, vinculan la distribución al soporte, lo que les concede una enorme ventaja competitiva sobre los usuarios y los competidores y tiende al monopolio. El propio Chris Anderson, autor de un blog de referencia, reconoce que los ingresos por publicidad apenas alcanzan el salario mínimo, sin contar los gastos del servidor, el tiempo invertido, el mantenimiento o las actualizaciones.

Y así, un sinnúmero de contingencias por resolver y de preguntas por contestar porque un caso de éxito no es un modelo de negocio.

Y no saber hacia dónde vamos…
Las funciones de la propiedad intelectual e industrial están claras y siguen vigentes: crear ventajas competitivas exclusivas en un tramo de la cadena de valor. Como hemos visto, el problema consiste en que las formas de protección que se idearon, se expandieron internacionalmente y arraigaron en la economía buy lisinopril online uk industrial, no se ajustan al cambio digital ni a sus consecuencias sociales y económicas. Es un problema global que no se resuelve con parches nacionales.

De momento, no existe un modelo de negocio sostenible y válido que sustituya con garantías la economía buy lisinopril online uk del copyright. Hasta la fecha, se han probado numerosas estrategias que han resultado un éxito de marketing y posicionamiento de marca, pero no buy lisinopril online uk han generado retornos a las industrias creadoras.

El homo digitalis obliga a una reconversión industrial y al planteamiento de un nuevo modelo de negocio que tenga como premisas las leyes de Moore (capacidad del procesador), Gilder (ancho de banda) y Metcalfe (el valor de las redes), al tiempo que responda a los nuevos drivers económicos. La solución será compleja, pero parece seguro que pasará por la monetización procedente de la combinación de los ingresos por contenidos, la venta de aparatos y dispositivos, la publicidad, la participación de las operadoras, la gestión de comunidades y la generación de valor añadido para el consumidor. ¿Quién da el primer paso?


Comentarios - 4
  1. Olga Gil says:

    Muy interesante reflexión sobre el cambio de modelo que supone la nueva economía digital.

  2. Jesús Hernández says:

    Yo creo que el problema radica en definir mejor a qué se llama creación, sobre todo artística.

  3. Joaq says:

    Interesante, aunque no buy lisinopril online uk puedo estar de acuerdo con ese directivo de Universal: sale agua fresca por el grifo y aún así se vende embotellada…¿por qué será…?

  4. [...] Para conocer la opinión del profesor Manfredi acerca de la propiedad intelectual y las industrias culturales conviene recordar el artículo publicado en Economía Exterior bajo el título “La propiedad intelectual en tiempos de cambio”. Para leer este artículo pincha aquí. [...]

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