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	<title>Estudios de Politica Exterior</title>
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	<description>A usted le interesa qué pasa en el mundo. Nosotros le proporcionamos el cómo y el porqué.</description>
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		<title>Diásporas y conflictos armados: ¿amigos o enemigos?</title>
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		<pubDate>Wed, 22 Feb 2012 13:14:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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<p><em>Por Ignacio Marín, colaborador</em><em> del Programa Hidrológico Internacional de la Unesco</em><em>.</em></p>
<p>Alrededor de un 3% de la población mundial (215 millones de personas) vive fuera de su país de origen. Si escribimos la palabra inglesa <em>diaspora</em> en Google, obtendremos más de 50 millones de entradas. El mismo resultado, casualmente, que si introdujésemos <em>refugee</em> (refugiado). Al probar con <em>immigration</em>, el número de entradas resulta superior a 47 millones, mientras que <em>exile</em> (exilio), por sí mismo, suma un total de 131 millones de resultados. Todos juntos ascienden a más de 278 millones de entradas, lo cual, pese a ser menos de la mitad que la todopoderosa palabra “crisis”, no deja de ser una cifra respetable. Efectivamente, existe un debate creciente sobre el papel que ocupan los colectivos transnacionales (exiliados, refugiados, inmigrantes, diásporas) en el panorama internacional, ampliamente superado por la globalización.</p>
<p>Con el fin de la guerra fría, asistimos a un estallido sin precedentes de conflictos armados a lo largo del planeta. A diferencia de las “viejas guerras” tradicionales, emergió un nuevo patrón de conflictos armados denominado “nuevas guerras” (Angola, los Balcanes, Afganistán, Colombia, Ruanda), en el cual influyen toda una miríada de conexiones transnacionales explicables solo en un contexto de globalización económica y política, y que desencadenan desplazamientos masivos de población civil. A su vez, la brecha socioeconómica entre países desarrollados y países subdesarrollados contribuye a aumentar el volumen de los flujos migratorios.</p>
<p>Estos factores, y muchos otros, han resultado en la creación de auténticas comunidades paralelas en el seno de los estados receptores. Comunidades transnacionales que, como veremos, han sabido aprovechar la oportunidad que ha supuesto el salto cualitativo en los medios de comunicación y transporte no solo para continuar ligados a sus países de origen sino para, además, convertirse en actores de relevancia en el desarrollo de sus asuntos internos con consecuencias a veces catastróficas.  Iniciativas y campañas surgidas desde estas comunidades transnacionales han llegado a sabotear procesos de paz, logrado mantener y avivar un conflicto armado en su país de origen sustentándolo económicamente  e,  incluso,  influenciado la política del Estado receptor adecuándola a sus intereses. No obstante,  estudios recientes están demostrando una dinámica distinta: la ayuda económica en forma de remesas supone para muchos países la última línea de defensa ante la pobreza extrema y, por tanto, un factor fundamental para el desarrollo. Asimismo, la adquisición de conocimientos, habilidades y valores adquiridos por el migrante en el Estado receptor pueden tener una influencia muy positiva en sus comunidades de origen.</p>
<p>Existen numerosas vías por las cuales una diáspora puede influenciar su país de origen, desde la movilización política hasta la ayuda económica. La cuestión que prevalece es, entonces, bajo qué condiciones esta influencia es positiva o negativa y cuándo una diáspora puede ser motor de cambio o un riesgo para su propio país.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Economías de guerra</strong></p>
<p>Gran parte de los conflictos armados actuales y de las últimas dos décadas no pueden explicarse, al menos desde un punto de vista económico, si se ignora el papel jugado por su diáspora. El argumento más generalizado es que las distintas facciones en conflicto consiguen los tan necesarios recursos financieros para la guerra gracias a las remesas enviadas por los inmigrantes y a través de mafias internacionales establecidas por la diáspora en el Estado receptor. El estudio de los numerosos conflictos que siguen al derrumbamiento del bloque soviético revela un cambio en las causas últimas de estas guerras. Estos son conflictos que dependen directamente de la ayuda exterior, el crimen organizado y el saqueo, llegando a crear autenticas economías de guerra sostenibles únicamente gracias a una situación de violencia continuada. En los conflictos que arrasaron Sierra Leona o Liberia, el contrabando de diamantes (los conocidos &#8220;diamantes de sangre&#8221;) supuso un beneficio económico a corto plazo que fue más allá de la propia financiación de la guerra. Lo mismo sucede con el tráfico de drogas en Colombia o la explotación ilegal de madera en Camboya. Esta es una diferencia fundamental, ya que el conflicto pasa de girar en torno al poder político para situarse sobre el control de los recursos naturales y el beneficio que estos generan. El elemento económico deja de ser un medio para alcanzar un fin (obtener recursos para continuar la lucha) y pasa a convertirse en un fin en sí mismo (continuar la lucha para obtener los recursos).</p>
<p>En este contexto, la diáspora y los colectivos transnacionales han tenido un papel principal sirviendo, en muchos casos, como enlace exterior y red de soporte para estas actividades, a la vez que han conseguido recaudar fondos a través de las formas más diversas (y a menudo creativas) de actividades ilegales. “[Las diásporas] ofrecen oportunidades para la evasión de impuestos, pago de sobornos, suministro de divisas, introducir falsificaciones y respaldar distintas empresas criminales que van desde el tráfico de armas, drogas y personas hasta la prostitución y el secuestro”.<em> </em>Pérouse de Montclos (2005).<em></em></p>
<p>Pero quizás el autor más citado (y criticado) de entre los que comparten este argumento ha sido Paul Collier, quien apunta: “Las diásporas suelen abrigar afectos bastante idealizados hacia su grupo de origen y pueden cultivar los descontentos como un modo de reafirmar su continuada pertenencia a ellos. Son harto más ricas que las gentes en su país de origen y se pueden dar el lujo, por tanto, de financiar la venganza. Por encima de todo, no tienen que padecer ninguna de las atroces consecuencias de la reanudación del conflicto, puesto que ya no viven en el país. En consecuencia, son un mercado accesible para los grupos rebeldes que pregonan la venganza y se constituyen en una fuente de financiación para el conflicto renovado”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Economías de remesas </strong></p>
<p>No obstante, para muchos autores, el enfoque puramente económico de la guerra no responde a la realidad y no es capaz de abarcar todas las causas de un conflicto. En una crítica abierta a Collier, Zunzer afirma lo siguiente: “Algunos investigadores (como Collier 2000, Duffield 2011) han interpretado el gran numero de remesas enviadas por miembros de la diáspora a través de organizaciones sociales cercanas a movimientos insurgentes como indicadores de que una diáspora activa tiende a generar conflicto en lugar de contribuir a la construcción de la paz. Sin embargo, si uno analiza el contexto en detalle, esta hipótesis no se sostiene. […] La mayor parte de estas remesas se envían entre miembros de una misma familia,  […] suponen una contribución positiva a la estabilización y transformación del conflicto social o de clase de los económicamente marginados [y son] usadas para fomentar el desarrollo y sostener la estructura de un sistema institucional embrionario”.</p>
<p>Efectivamente, las remesas pueden “abordar las desigualdades que son las raíces del conflicto armado, tales como la falta de oportunidades, desarrollo equitativo y sentimiento de discriminación” (Bush, 2007), y, por lo tanto, prevenir una posible (re)escalada de violencia. Siguiendo esta línea, están surgiendo iniciativas y proyectos que  consideraran a los inmigrantes y a los colectivos transnacionales como socios potenciales a la hora de desarrollar proyectos sobre el terreno, subrayando la relación entre paz y desarrollo. Así, por ejemplo, la Asamblea General de Naciones Unidas apuntó en 2007 el “importante nexo entre migración internacional y desarrollo, así como la importante contribución de los inmigrantes al desarrollo”. Mientras que la ayuda internacional es, en la mayoría de los casos, insuficiente, disfuncional e insostenible en el tiempo, las remesas enviadas por los inmigrantes cumplen objetivos específicos en el ámbito familiar y son, generalmente, enviadas con regularidad.</p>
<p>Las cifras hablan por si mismas: en 2010, los países donantes de la OECD destinaron un total de 128.492 millones de dólares (datos de la OCDE) a Ayuda Oficial al Desarrollo, mientras que la totalidad de las remesas enviadas por inmigrantes a países en desarrollo ascendieron a, aproximadamente, 325.000 millones de dólares (datos del Banco Mundial) durante el mismo año (no existen datos exactos sobre el volumen total de remesas dado que, en muchas ocasiones, son enviadas por vías informales. El propio Banco Mundial asume que esta cifra pueda ser mucho mayor). Así, triplicando el volumen de Ayuda Oficial al Desarrollo, las remesas se han convertido en el segundo mayor flujo monetario hacia a países en desarrollo a escala mundial, solo por detrás de la inversión extranjera directa en estos mismos países (datos del Banco Mundial).</p>
<p>Para los “países frágiles”, en conflicto o post-guerra, las remesas cumplen una doble función: como soporte vital humanitario cuando estas son la única fuente de ingresos y como fuente financiera fundamental para la construcción post-conflicto, “reduciendo la pobreza, aumentando los ahorros e invirtiendo en capital humano” (Hansen, 2008) en países que no tienen acceso a los mercados financieros internacionales.</p>
<p>Un ejemplo es Somalia. En guerra civil desde 1991, Somalia ilustra el concepto de “Estado fallido” en el cual las instituciones del Estado colapsaron hace años. No obstante, según el FMI, en 2004 Somalia alcanzó un máximo histórico en sus importaciones (416 millones de dólares). ¿Cómo es esto posible en un país arrasado por una guerra civil que parece no tener final? Con más del 9% de su población viviendo fuera de sus fronteras, la diáspora somalí ha sido capaz de mantener con vida la actividad económica e incluso impulsar el crecimiento económico. Mientras la ayuda exterior en Somalia durante 2003 fue de aproximadamente  41$ per-cápita (272 millones de dólares en total, según datos del Banco Mundial), la cifra de remesas fue aproximadamente cuatro veces superior (según la misma fuente, aunque las cifras varían dependiendo de la fuente consultada), demostrando que la mayor “ayuda” vino por parte de los propios somalíes.</p>
<p>En comparación con la ayuda internacional, las remesas pueden tener enormes ventajas para el desarrollo ya que significan una fuente de ingresos estable, resistente a los ciclos económicos y que esquiva la corrupción de los gobiernos locales, todo lo contrario a la inversión extranjera directa o la ayuda privada al desarrollo. Por otro lado, los inmigrantes suelen enviar más dinero cuando la situación en sus países de origen se agrava (por la erupción de un conflicto armado o una catástrofe natural), por lo que las remesas actúan como un seguro económico contra la adversidad (Mohamoud, 2005). Asimismo, las remesas son enviadas fundamentalmente a familiares y utilizadas para cubrir las necesidades más básicas como la vivienda,  cuidados médicos o educación, mientras que, a su vez, pueden suponer una fuente de financiación primordial para la actividad económica cuando no es posible acceder al crédito.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Remesas, guerra y desarrollo</strong></p>
<p>El debate acerca del papel que puede tener el soporte financiero de una diáspora en países en conflictos armados o en situaciones de fragilidad o post-guerra es intenso y abundante. El apoyo económico exterior que ofrecen las diásporas puede ser (y ha sido) utilizado para financiar conflictos armados en sus países de origen, mientras que, a su vez, las diásporas tienen un potencial excepcional para promover el desarrollo en sus propios Estados. La asistencia financiera que ofrece una diáspora puede mitigar las tensiones especificas generadas por la pobreza y la desigualdad, pero no conseguirá resolver un conflicto por sí misma si no consigue generar alternativas a la dependencia creada en las economías de guerra.</p>
<p>En cualquier caso, el hecho es que las remesas se han convertido en una ingente fuente de ingresos que puede tener un impacto tremendo a la hora de determinar como se desarrolla un conflicto. Algunos ejemplos extraídos de la bibliografía:</p>
<p>“En Kosovo, la economía informal basada en el contrabando y las remesas enviadas por la diáspora sostuvieron durante mucho tiempo el movimiento de resistencia pacífica de Ibrahim Rugova ante Belgrado. Sin embargo, con el tiempo, el Ejército de Liberación de Kosovo consiguió hacerse con el control de estas actividades para financiar la rebelión armada”. Ballentine, K. and H. Nitzschke (2005).</p>
<p>“Durante la guerra civil en Etiopia, la diáspora eritrea jugó un papel vital liderando y asistiendo al Frente Para la Liberación de Eritrea en su lucha por la independencia contra Etiopia. […] Al termino de la guerra, en 1991, el nuevo Estado de Eritrea hizo un llamamiento a la diáspora eritrea para que contribuyesen al Gobierno  con un dos por ciento de sus ingresos mensuales para la reconstrucción”. Pirkkalainen, Päivi and Abdile, Mahdi (2009).</p>
<p>“La diáspora somalí es capaz de movilizar una gran cantidad de recursos, humanos y financieros, para los distintos clanes y milicias. [Asimismo] miembros de la diáspora somalí en los países escandinavos han lanzado una nueva iniciativa que pretende recolectar dinero para apoyar distintos programas de desarrollo en el país”. Pirkkalainen, Päivi and Abdile, Mahdi (2009).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Si desea completar información sobre estas cuestiones, puede acceder al artículo completo de Ignacio Marín:</em> <a href="http://www.politicaexterior.com/archives/12641/marin-ignacio-2011-diasporas-spoiling-or-promoting-peace-a-literature-review-2" rel="attachment wp-att-12644">Marin, Ignacio (2011) Diasporas, Spoiling or Promoting Peace. A literature Review</a>.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Grecia y la Unión Europea: ¿divorcio inevitable?</title>
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		<pubDate>Mon, 20 Feb 2012 10:30:30 +0000</pubDate>
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<p><strong>Esta <a href="http://www.politicaexterior.com/informe-semanal" target="_blank">semana</a> en Informe Semanal de Política Exterior: crisis en Europa.</strong></p>
<p>Europa ha empezado a contemplar la quiebra y la posible salida de Grecia del euro como una eventualidad cada vez más probable y a la que ve con mucho menos temor que hace unos meses. El 15 de febrero, <em>The Wall Street Journal</em> titulaba en su portada que la quiebra de Grecia había dejado de ser un tabú. El semanario alemán <em>Der Spiegel,</em> por su parte, advertía que “si los negociadores con Atenas fueran honestos, habrían comprendido que no hay otra salida que el <em>default</em>’’.</p>
<p>Ese nuevo estado de opinión ha ido ganando terreno a medida que ha crecido la desconfianza hacia el gobierno griego por los reiterados incumplimientos de sus compromisos anteriores. El presidente del Eurogrupo, <strong>Jean-Claude Juncker,</strong> suspendió la reunión programada de los ministros de Finanzas de la zona euro para abordar el asunto debido a que Atenas no cumplía las condiciones para la aprobación del segundo rescate de 130.000 millones de euros, lo que pone en riesgo la entrega de los 14.500 millones de euros que Grecia necesita antes de marzo para hacer frente a los vencimientos de su deuda. El propio ministro de Finanzas heleno, <strong>Evangelos Venizelos,</strong> ha admitido que “hay muchos en la zona euro que nos quieren ver fuera”.</p>
<p>De poco ha servido que el Parlamento heleno aprobara –mientras los manifestantes quemaban varios edificios de Atenas– las medidas de ajuste por valor de 3.300 millones de euros exigidas por la troika (los representantes del Fondo Monetario Internacional, FMI, Banco Central Europeo, BCE, y la Comisión Europea). Pese a las promesas de Venizelos –el seguro candidato socialista a las elecciones del próximo abril–, los gobiernos y acreedores ya no se fían.</p>
<p>Una de las razones para retrasar el pago es la sospecha de que el líder conservador, <strong>Antonis Samaras,</strong> que probablemente formará gobierno tras los comicios, no cumplirá el pacto. Ni siquiera una carta suya, comprometiéndose a honrar el acuerdo, ha mitigado la desconfianza, dado que en el texto subraya la necesidad de modificar algunos de sus puntos.</p>
<p>A todo ello hay que sumar las dilaciones del ejecutivo presidido por <strong>Lucas Papademos</strong> a la hora de detallar las partidas presupuestarias en las que se aplicarán los recortes adicionales, por valor de 325 millones de euros. Más importante aún es la creciente certeza de los negociadores europeos de que Grecia, con una caída del PIB del 7% en 2011, no está en condiciones de pagar su deuda, y menos aún de devolver las ayudas (pasadas y futuras) entregadas por la UE, que ascenderían a 240.000 millones de euros tras el segundo plan.</p>
<p>El ministro de Finanzas alemán, <strong>Wolfgang Schäuble,</strong> fue claro: “No vamos a seguir alimentando un pozo sin fondo”. Según <em>Financial Times,</em> Alemania, Holanda y Finlandia (los países AAA) estarían entre los principales defensores del <em>default</em> de Grecia. Un alto cargo de la zona euro declaró al diario británico que esos tres países están “perdiendo la paciencia”. También <strong>Franz Fehrenbach,</strong> presidente de la multinacional alemana Bosch, ha reclamado que Grecia deje el euro. Aunque no lo admitan públicamente, muchos líderes europeos están convencidos de que el sistema está en mejores condiciones que hace seis meses para absorber el choque de una quiebra griega, debido a la adopción de medidas destinadas a actuar como “cortafuegos” al resto de la zona euro.</p>
<p>Entre ellas, destacan el próximo Mecanismo Europeo de Estabilidad, la nueva política de préstamos a la banca del BCE y las exigencias de recapitalización de la banca. Los bancos, en buena parte alemanes, se han ido desprendiendo en los últimos dos años de los bonos griegos que tenían en su carteras, lo que también explica la caída en picado de su valor. Según <em>The New York Times,</em> “Europa está preparada para pagar lo que sea necesario para salvar sus bancos, pero no para rescatar indefinidamente a Grecia”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>José Enrique de Ayala, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4758" target="_blank">&#8220;Carta de Europa: Las consecuencias políticas de la crisis en la UE&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 144, noviembre-diciemnre 2011.</p>
<p>Ulrike Guérot y Mark Leonard, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4691" target="_blank">&#8220;Conseguir la Alemania que Europa necesita&#8221;</a>. Política Exterior 142, julio-agosto 2011.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Internet: la bolsa y la incógnita Facebook</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Feb 2012 11:50:19 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Esta semana en Informe Semanal de Política Exterior: redes sociales y parqué.</strong></p>
<p>La salida a bolsa de Facebook es el primer gran acontecimiento bursátil de esta década debido a la popularidad de la compañía, su meteórico éxito y las grandes expectativas de futuro. Los más optimistas esperan incluso que inaugure una nueva etapa de oferta pública de venta (OPV) en la bolsa de Nueva York, muy escasa de ese tipo de operaciones en los últimos años.</p>
<p>Mientras que entre 1980 y 2000 salieron bolsa una media de 311 compañías al año, en 2011 no llegaron al centenar. Sin embargo, durante el cuarto trimestre de este mismo año aumentaron notablemente los registros de futuras OPV. Según Ernst &amp; Young, a finales de año ya había 178 OPV pendientes. La consolidación de esa tendencia dependerá en buena medida de que la OPV de Facebook cumpla con las expectativas que ha generado.</p>
<p>Fundada en 2004, Facebook suma ya 845 millones de usuarios activos. Su fundador, <strong>Mark Zuckerberg,</strong> se ha convertido en toda una leyenda con apenas 27 años. Facebook colocará el 5% en bolsa. Wall Street se juega mucho en el envite. La escasez de salidas a bolsa preocupa a los inversores, pero también al mundo empresarial y político, como si su ausencia fuera la señal más elocuente de la decadencia del capitalismo occidental.</p>
<p>Según <em>Los Angeles Times,</em> las compañías de nueva generación han sido responsables de la creación de casi el 100% de los nuevos puestos de trabajo en EE UU desde finales de los años setenta. La mayor parte de esos em­pleos se generaron justamente tras sus OPV. Según <strong>Andy Rachleff,</strong> profesor de la Universidad de Stanford, la de Facebook debería servir para revivir <a href="http://news.cnet.com/8301-32973_3-57372026-296/andy-rachleff-with-facebook-valley-unearths-lost-art-of-ipo/" target="_blank">el espíritu que ayudó a Silicon Valley a crear Apple o Google</a>.</p>
<p>Pero la operación, que tomará varios meses, ha desatado una polémica entre los analistas. Según los más optimistas, las posibilidades de crecimiento de Facebook están lejos de haberse agotado, lo que haría de su OPV un excelente negocio. Por ahora, las cosas parecen darles la razón: en lo que va de año, la bolsa de Nueva York ha subido un 7%.</p>
<p>Pero los más escépticos dudan de su potencial para generar ingresos, asegurando que el precio de salida de Facebook, alrededor de 100.000 millones de dólares, es tan excesivo que indica más la formación de una nueva burbuja de Internet que un negocio de bases sólidas. La cifra estimada ahora duplica la valoración de la compañía hace un año. Google, con un valor bursátil de 206.000 millones de dólares, facturó 37.900 millones en 2011, lo que significa que su valor viene a ser 5,4 veces el volumen de sus ventas. Amazon, que vale 84.000 millones en bolsa y factura 48.000 millones, tendría un precio sobre ventas de 1,7. Facebook, en cambio, facturó 3.700 millones en 2011, lo que situaría su precio sobre ventas en una estratosférica ratio de 27. Google ya salió mucho más barata en su día (8,7) cuando hizo su propia OPV en 2004.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Sree Sreenivasan y Eliza Cooper, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4624" target="_blank">&#8220;De #Egipto a #Fukushima: revolución en los medios&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 141, mayo-junio 2011.</p>
<p>Masih Alineyad, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4623" target="_blank">&#8220;Una nueva herramienta contra los dictadores&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 141, mayo-junio 2011.</p>
<p>Jesús Banegas, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=3695" target="_blank">&#8220;La I+D y las TIC: un matrimonio de conveniencia&#8221;</a>. <em>Economía Exterior</em> 44, primavera 2008.</p>
<p><em>The Economist,</em> <a href="http://www.economist.com/node/21546012" target="_blank">&#8220;Facebook: A fistful of dollars&#8221;</a>. Article, febrero 2012.</p>
<p>Javier de Vega, <a href="http://blog.javierdevega.com/2012/02/el-estreno-bursatil-de-facebook-google-y-el-mercado-publicitario/" target="_blank">&#8220;El estreno bursátil de Facebook y la pugna con Google por el pastel publicitario&#8221;</a>. Blog <em>Comunicación y cultura tecnológica,</em> febrero 2012.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>¿Ha llegado la hora de firmar un nuevo contrato social?</title>
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		<pubDate>Wed, 08 Feb 2012 13:19:06 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160; Por Pablo Colomer. ¿Estamos ante una era de cambios o ante un cambio de era? Si se tratase de lo primero, los acontecimientos históricos se estarían sumando unos a otros, como capas de sedimentos, para maquillar la faz del planeta. Evolución, en resumen. Si se tratase de lo segundo, esos mismos acontecimientos estarían removiendo [...]]]></description>
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<p><em>Por Pablo Colomer.</em></p>
<p>¿Estamos ante una era de cambios o ante un cambio de era? Si se tratase de lo primero, los acontecimientos históricos se estarían sumando unos a otros, como capas de sedimentos, para maquillar la faz del planeta. Evolución, en resumen. Si se tratase de lo segundo, esos mismos acontecimientos estarían removiendo el terreno para un terremoto a escala global. No se trataría ya de maquillaje, sino de cirugía. Revolución, en suma. ¿Estamos ante un nuevo capítulo bajo el epígrafe de contemporaneidad? ¿O nos hallamos a las puertas de un nuevo bloque temático, cuyo título se nos escapa, y con razón?</p>
<p>De acuerdo con <strong>Manuel Escudero,</strong> director general de Deusto Business School, el terremoto ha empezado ya. Como expone en este <a href="../articulo?id=4787">artículo</a> para <em>Política Exterior</em> 145, los pilares del orden actual se tambalean. Las crisis azotan Occidente y también Oriente. A los “decadentes” miembros de la OCDE y a los “pujantes” miembros bajo la etiqueta de los BRIC o la más amplia de los “mercados en expansión”. Y entre esos pilares, el contrato social –ese acuerdo tácito que regula el poder y la justicia en nuestras sociedades– “presenta ya amenazadoras grietas”, en palabras de Escudero. Al parecer, Occidente no gana para sustos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Contrato social 2.0</strong></p>
<p>“El contrato social es el acuerdo, implícitamente firmado por la ciudadanía, que estipula cómo debe ser gobernada una sociedad –explica Escudero–. Trasciende lo legal para entrar en la esfera de lo legítimo y se refiere, por tanto, a la legitimidad moral de los estándares y valores de gobierno”. Aunque originalmente el contrato social hacía hincapié en los aspectos puramente políticos de la coexistencia pacífica (Hobbes, Locke, Rousseau), en su versión imperante para el siglo XXI (John Rawls), el contrato social se ampliaría para abrazar la justicia e igualdad sociales.</p>
<p>¿Qué razones hay para repensar las claves de ese contrato? Escudero enumera diez. Entre ellas, el “poder blando” –que otorga legitimidad– está cambiando de manos. La licencia moral para actuar, la legitimidad, se desprende fundamentalmente de la opinión pública. En estos momentos, esa opinión pública está siendo generada cada vez más a través de las redes sociales. El número de ciudadanos “desmediatizados” crece, constituyéndose en una poderosa fuente de reflexividad, legitimidad y rápida creación de estados de conciencia a escala global.</p>
<p>De forma paralela, los poderes públicos se están encogiendo. La frustración del ciudadano aumenta ante las opciones políticas que se le presentan, consciente de que estas no podrán resolver, encorsetadas en el ámbito nacional, los problemas transnacionales. Mientras tanto, el poder corporativo toma velocidad, a caballo de la globalización, la desregulación y las privatizaciones.</p>
<p>¿Qué fuerzas surgen para equilibrar la situación? Escudero habla de una corriente a nivel internacional, tendente a la regulación social de las empresas globales por parte de los grupo de interés afectados por ellas. Así, ganan protagonismo conceptos como sostenibilidad, responsabilidad social corporativa o ciudadanía corporativa. Y nace un “nuevo paradigma para la empresa del siglo XXI como institución económica cuyo rol es generar impactos positivos en la sociedad y en la agenda global”, en palabras del director general de Deusto Business School.</p>
<p>Esta tendencia todavía no es mayoritaria ni entre las empresas ni entre las entidades financieras de inversión, quienes ostentan un gran dominio de la economía global. Sin embargo, Escudero pronostica un cambio en su modo de actuar. “Tarde o temprano, un nuevo contrato social estipulará entre sus principales cláusulas que estas entidades financieras de inversión privada se ajusten a nuevos parámetros, estándares y códigos de conducta globales, los cuales deberán respetar si quieren recuperar la legitimidad perdida y la confianza de la opinión pública”, apunta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Nuevo mundo multipolar</strong></p>
<p>Este diagnóstico parece servir para Occidente, pero ¿servirá para el resto? No solo las finanzas de casino, el neoliberalismo, la socialdemocracia, el Estado del bienestar o la democracia representativa están en entredicho. El capitalismo a la china, las repúblicas hereditarias árabes, el nuevo autoritarismo ruso o el Islam político también tienen problemas. Y mientras los interrogantes crecen en torno a ellos, el mundo alcanza velocidad de crucero.</p>
<p>Las raíces del orden imperante parecen haber quedado al aire. Vivimos en un mundo multipolar en el que los países emergentes consolidarán su presencia y poder de decisión. Acuerdos inéditos saldrán a la palestra en el marco de un multilateralismo de nuevo cuño. Y Escudero advierte: “Este multilateralismo no resultará necesariamente cómodo para quienes han vivido en el epicentro de la globalización: India, China, Brasil o Rusia podrían sacar a la palestra ideas y propuestas desacostumbradas para Occidente”.</p>
<p>¿Servirán esas ideas para hacer frente a los numerosos problemas transnacionales? ¿Deberá Occidente contrarrestar el peso de estos nuevos líderes globales reinventándose una vez más?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Manuel Escudero, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4787" target="_blank">&#8220;Ciudadanía corporativa y contrato social&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>William Pfaff, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4785" target="_blank">&#8220;La política exterior de EE UU y la idea de progreso&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>Editorial, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4778" target="_blank">&#8220;2012: elecciones, cambio y continuidad&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
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		<title>África del Norte: transición turbulenta en Libia</title>
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		<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 10:17:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>La transición del régimen de <strong>Muamar el Gadafi</strong> a un sistema político que muchos libios aspiran a que sea una democracia, se está mostrando tan compleja como los más pesimistas, o realistas, barruntaban a finales de octubre de 2011, cuando el Consejo Nacional de Transición (CNT), liderado por su presidente, <strong>Mustafá Abdel Jalil,</strong> puso en marcha el proceso, tras la violenta muerte del dictador, linchado por una turba de rebeldes.</p>
<p>Hoy, algo más de tres meses después, la situación parece estancada. El optimismo inicial ha dado paso a una creciente inseguridad e inestabilidad política. La producción de crudo recupera lentamente sus anteriores ritmos de producción, pero aún quedan muy lejos de los 1,7 millones de barriles de crudo diarios que se producían hasta el estallido de las revueltas, hace ahora un año. Recuperar las antiguas cotas de producción se ha convertido en una tarea urgente ante la imposición del embargo petrolero a Irán.</p>
<p>Los cuadros del CNT han ocupado la mayor parte de los altos cargos de la administración pública, pero las decenas de miles de rebeldes que hicieron posible el derrocamiento de Gadafi siguen armados y desempleados.</p>
<p>Los ministerios de Interior y de Defensa acordaron repartirse los casi 50.000 milicianos que esperan convertirse en policías o soldados del nuevo régimen. Si la situación no se resuelve relativamente pronto, las consecuencias podrían ser desastrosas, dado que a la gran cantidad de armas a su disposición en las calles, se añaden los miles de presos liberados por los rebeldes y las potenciales bolsas de resistentes gadafistas.</p>
<p>El 3 y el 13 de enero milicias de exrebeldes, hoy organizados en torno a lealtades tribales, se enfrentaron a tiros en Trípoli y Misrata. Días después, el 24 de enero, se produjeron choques armados de consideración entre milicias rivales en Beni Walid, uno de los últimos bastiones de Gadafi. En Bengasi, la original capital rebelde, el 21 de enero una turba atacó con cócteles molotov un edificio gubernamental donde se reunían miembros del CNT con autoridades locales ante la presencia de Abdel Jalil. Los bengasíes se sienten marginados en el reparto de las prebendas que siguió a la victoria rebelde.</p>
<p>Las cárceles y centros de detención se están llenando de supuestos gadafistas, víctimas de detenciones arbitrarias, según ha denunciado la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, <strong>Navi Pillay.</strong> Por su parte, la economía se recupera con lentitud debido a que los fondos libios bloqueados en el exterior van volviendo mucho más despacio de lo previsto. El lado más auspicioso de esta caótica transición es que tanto el debate político como la libertad de expresión, totalmente ausentes en la época de Gadafi, están en plena ebullición ante la convocatoria de elecciones para el verano.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Imad Mansour, <a title="Permanent Link to " href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4810" rel="bookmark">&#8220;Libia, ¿cruce de caminos o sendero tortuoso?</a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 32, invierno 2011-2012.</p>
<p>José Luis Calvo, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4764" target="_blank">&#8220;Libia: victoria militar y riesgo de fracaso estratégico&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 144, noviembre-diciembre 2011.</p>
<p>Rafael Grasa, <a title="Permanent Link to " href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4732" rel="bookmark">&#8220;Libia y Siria: dime de quién hablamos, antes de decirte qué podemos hacer&#8221;</a>. <em>Afkar/Ideas</em> 31, otoño 2011.</p>
<p>Juan Tovar, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4714" target="_blank">&#8220;Libia y el viejo dilema de la intervención&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 143, septiembre-octubre 2011.</p>
<p>Jesús Gil, Alejandro Lorca y Ariel José James, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4715" target="_blank">&#8220;Libia y Yemen: comunidad tribal y guerra civil&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 143, septiembre-octubre 2011.</p>
<p>José Enrique de Ayala, <a title="Permanent Link to " href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4669" rel="bookmark">&#8220;La intervención internacional en Libia&#8221;</a>. <em>Afkar/Ideas</em> 30, verano 2011.</p>
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		<title>Los retos de un Mediterráneo transformado</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Feb 2012 17:06:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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<p>En Europa parece haberse instalado cierto pesimismo debido no solo a la crisis económica. Bajo la luz de la fatalidad, los acontecimientos en la orilla sur del Mediterráneo provocan más angustia que ilusión. Muchos analistas hablan de la inevitabilidad de que las transiciones árabes conduzcan bien al caos, bien al triunfo político de opciones políticas contrarias a los intereses europeos. En España, las sensaciones no son menos oscuras.</p>
<p>Tres meses de elecciones en países sacudidos por la “primavera árabe” y tres victorias islamistas. La de Ennahda en Túnez, la del Partido Justicia y Desarrollo en Marruecos y la de los Hermanos Musulmanes en Egipto. En Libia, la tarea de hacer de nuevo un país marcado por una identidad nacional débil, sentimientos tribales y tensiones centrípetas, se antoja hercúlea. Mientras tanto, en Siria lo peor está por llegar. Si a ello añadimos la creciente tensión en torno a Irán, Oriente Próximo parece haberse situado al borde el abismo.</p>
<p>¿Tan mal marchan las cosas? “Sea esa la estación final de la ‘primavera árabe’ o no, y nada determina que tenga que serlo –explica <strong>Haizam Amirah Fernández,</strong> <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/quienesSomos/Investigadores" target="_blank">investigador</a> del Real Instituto Elcano–, ni el pesimismo ni la apatía son una opción para Europa si no se quiere que el peor escenario posible se convierta en una profecía autocumplida”. Tampoco una actitud del tipo “esperar y ver qué pasa” –añade Amirah Fernández en su <a href="../articulo?id=4794" target="_blank">artículo</a> para <em>Política Exterior</em> 145– contribuirá a construir una nueva estabilidad regional, basada en el respeto a la dignidad de las personas y en la búsqueda de intereses comunes.</p>
<p>España y Europa se juegan mucho en las “primaveras árabes”. La posición geoestratégica de la primera ya se ha visto transformada y cambiará aún más a medio y largo plazo. Puente de paso natural entre el norte de África y Europea, único país de la Unión Europea que tiene frontera terrestre con el mundo árabe, España no puede abstraerse de los cambios en su vecindario meridional.</p>
<p>“Muy probablemente España sea el país de la UE que más tenga que ganar, en términos relativos, si las transiciones árabes conducen a una mayor prosperidad, más estabilidad y más democracia en la región”, apunta Amirah Fernández. En un contexto de dificultades para la economía española y la posición internacional del país, asumir un papel de liderazgo en la política euro-mediterránea puede ser vital para enganchar de nuevo a España al corazón de la UE y recuperar peso internacional.</p>
<p>El exministro español de Asuntos Exteriores, <strong>Miguel Ángel Moratinos,</strong> hace un llamamiento similar en este <a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Mediterraneo/mar/olvidado/elpepiopi/20120112elpepiopi_4/Tes">artículo</a>. “El norte de África y el mundo musulmán viven el momento estelar de su historia –afirma el exministro–. Sin embargo, la respuesta europea, en mi opinión, ha sido tardía, silenciosa y sin el suficiente compromiso político, económico y financiero”.</p>
<p>Según Moratinos, desde el Consejo Europeo de mayo de 2011 no ha habido una sola reunión que haya dedicado una línea o comentario breve a lo que está ocurriendo en toda la fachada sur del Mediterráneo. Tampoco en octubre, dos días después de la primeras elecciones democráticas de Túnez y tras cuatro días del final de la guerra de Libia. por el sur del Mediterráneo, tanto si se consolida como si fracasa.</p>
<p>Durante el año transcurrido desde que se inició la “primavera árabe”, se han tomado algunas medidas simbólicas, como la visita del expresidente del gobierno <strong>José Luis Rodríguez Zapatero</strong> a Túnez, recuerda Amirah Fernández. También se ha ofrecido asistencia –“más voluntarista que eficaz, dadas las dimensiones de los retos”, apunta el analista– a algunos países del norte de África.</p>
<p>“Da la impresión de que aún no ha calado en el pensamiento político y estratégico de nuestro país una noción de los cambios que se avecinan, así como el vínculo existente entre la seguridad y el bienestar futuros de los españoles con lo que ocurra en las sociedades árabes cercanas”, concluye el investigador del Real Instituto Elcano.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Bernardino León, <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4801" rel="bookmark" target="_blank">&#8220;Entrevista: Reflexiones europeas sobre la Primavera Árabe</a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 32, invierno 2011-2012.</p>
<p>Javier Valenzuela, <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4803" rel="bookmark" target="_blank">&#8220;Un nuevo norte de África y Oriente Próximo</a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 32, invierno 2011-2012.</p>
<p>Eduard Soler i Lecha,<a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4793" target="_blank"> &#8220;Europa y el Mediterráneo: ¿año cero?&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>Haizam Amirah Fernández, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4644" target="_blank">&#8220;Las relaciones euromediterráneas y su coherencia&#8221;</a>. <em>Economía Exterior</em> 57, verano 2011.</p>
<p>Marc Bou i Novensà e Iñigo Macías-Ayma, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4645" target="_blank">&#8220;Brechas generacionales en las revueltas del mundo árabe</a>&#8220;. <em>Economía Exterior</em> 57, verano 2011.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Globalización: Darwin en la era digital</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 09:46:56 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Esta semana en Informe Semanal de Política Exterior: destrucción creativa.</strong></p>
<p>La <a href="http://dealbook.nytimes.com/2012/01/19/eastman-kodak-files-for-bankruptcy/" target="_blank">quiebra de Kodak</a>, una compañía fundada en 1880, y las crecientes dificultades de Research in Motion (RIM, fabricante de los teléfonos móviles Blackberry) y Nokia, es una prueba de que la era digital ha acelerado a ritmos de vértigo lo que <strong>Joseph Shumpeter</strong> llamó la “destrucción creativa”, propia de la dinámica de las economías de mercado.</p>
<p>Hoy el sector de las tecnologías de la información está dominado por Microsoft, Apple, Intel, Amazon y Google. Intel, la más antigua, fue fundada en 1968. Todas ellas demuestran un principio ineluctable: las nuevas tecnologías desplazan a las viejas, pero también que las nuevas compañías reemplazan a las antiguas. RIM es un caso de manual. En teoría no debería haber tenido problemas para dar el salto a la siguiente generación de redes de datos.</p>
<p>En la práctica, ha sido arrollada por Apple, al fracasar en sus intentos de crear <em>smartphones</em> y tabletas con pantallas táctiles capaces de competir con los iPhone y iPad de la compañía de Cupertino. El valor en bolsa de RIM ha caído un 75% en el último año mientras que su participación en el mercado de Estados Unidos ha pasado del 44% que tenía en 2009 al 10% actual. En marzo de 2011, las acciones de RIM valían 70 dólares; hoy apenas 16,50, lo que la ha puesto a tiro de una OPA de sus rivales. Es posible que RIM esté aún a tiempo de corregir el rumbo, pero el precedente de Palm o Motorola no augura nada bueno.</p>
<p>En la darwiniana lucha por la supervivencia en la era digital, un traspiés suele ser fatal. Cuando los pioneros pierden su liderazgo original, sus directivos creen que pueden volver a dominar el mercado que crearon. Pero eso rara vez sucede. La excepción que confirma la regla es <strong>Steve Jobs</strong> en Apple,  cuya indiscutida <a href="http://www.economist.com/node/21531529" target="_blank">genialidad y clarividencia</a> es algo muy infrecuente.</p>
<p>El cambio tecnológico está desempeñando un papel determinante en el acortamiento de la brecha que separa a los países desarrollados de las potencias emergentes. En un reciente <a href="http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2012/01/making-it-in-america/8844/" target="_blank">artículo</a> en <em>The Atlantic,</em> <strong>Adam Davidson</strong> asegura que entre 2000 y 2009 el sector manufacturero de EE UU perdió uno de cada tres empleos. Casi seis millones desaparecieron.</p>
<p>Kodak es otro caso paradigmático: su primera cámara digital apareció en 1995, pero los consumidores prefirieron cámaras japonesas con mejor relación calidad-precio. Kodak nunca pudo recuperar el terreno perdido. En 1992 tenía 130.000 empleados; hoy apenas rondan los 18.800. En 1985 la consultora Index Group anticipó a Kodak que la tecnología digital haría obsoleta la película fotográfica hacia finales de los años noventa. “Se rieron de nosotros”, recuerda el analista <strong>Adam Crecenzi.</strong></p>
<p>Cuando en una <a href="http://www.sfgate.com/cgi-bin/article.cgi?f=/c/a/2011/02/17/MNDJ1HPCHC.DTL" target="_blank">reunión en Silicon Valley</a> <strong>Barack Obama</strong> le preguntó a Jobs qué haría falta para que los iPhone se fabricaran en EE UU (casi la totalidad de productos de Apple son fabricados fuera), el fundador de Apple le contestó que “tendría que cambiar toda la estructura económica mundial”. Los bajos costes de la mano de obra asiática son lo de menos.</p>
<p>Un reciente <a href="http://www.nytimes.com/2012/01/22/business/apple-america-and-a-squeezed-middle-class.html?pagewanted=all" target="_blank">artículo</a> del <em>New York Times</em> explica el escepticismo de Jobs: cuando Apple rediseñó a última hora el iPhone, la taiwanesa Foxconn Technologies, que fabrica el 40% de los componentes de la electrónica de consumo del mundo, pudo contratar 8.700 ingenieros en 15 días para hacer los cambios necesarios en las plantas de montaje, un proceso que hubiera requerido nueve meses en EE UU.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Asia cierra la brecha</strong></p>
<p>Según los ejecutivos de Apple, EE UU simplemente no tiene los trabajadores cualificados suficientes para competir con la versatilidad, velocidad y capacidad técnica de las cadenas de fabricación, distribución y suministro de componentes de los países de Asia-Pacífico. El último <a href="http://www.nsf.gov/nsb/news/news_summ.jsp?cntn_id=122859&amp;org=NSB&amp;from=news" target="_blank">informe</a> del National Science Board de EE UU muestra que ese país sigue liderando el gasto mundial en I+D, pero advierte que la rápida expansión de las capacidades científicas y tecnológicas de China y otros países asiáticos está cerrando rápidamente la brecha, sobre todo en número de ingenieros graduados y dinero invertido en I+D. Desde 2000, el número de licenciados chinos en ingeniería se ha más que duplicado, superando ya a las graduaciones registradas en EE UU.</p>
<p>Para el Consejo de Asesores de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, la lección es clara: “EE UU no puede seguir siendo el motor mundial de la innovación sin un potente sector industrial”. Las políticas industriales y de estímulo fiscal de la Casa Blanca ya han comenzado a dar frutos en esa dirección. Las exportaciones de manufacturas están creciendo a un ritmo del 16% anual, lo que significa que se cumplirá la meta de planteada por Obama en 2009 de duplicarlas para 2014. El presidente quiere ir incluso más allá. En su último mensaje al Congreso, propuso acabar con las exenciones fiscales para empresas que trasladen sus plantas al exterior, reducir la presión impositiva a la industria manufacturera local y nuevas medidas <em>antidumping</em> contra países que subsidien sus exportaciones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>China 2011-2012: análisis y previsiones para el año del dragón</title>
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		<pubDate>Fri, 27 Jan 2012 09:40:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>El pasado año discurrió en China en tres dimensiones. En el ámbito oficial, ha crecido la preocupación por las dificultades económicas y sus repercusiones sociales y políticas. El crecimiento se situó en el 9,2%, con una inflación del 5,4%, superior al objetivo del 4%, constatando la complejidad de las estrategias de control. Por otra parte, la sociedad china ha iniciado un despertar propio en el que convergen la insatisfacción por los efectos nocivos de la reforma y la conciencia acerca de sus crecientes posibilidades de incidir en el poder, especialmente ejerciendo la presión a través de la Red (Weibo). Por último, la persistencia de la crisis en el mundo desarrollado ha alentado los temores a una China cuyos déficits y ambigüedades despiertan recelos profundos tanto en lo estratégico como en otros ámbitos. China tiene serias dificultades para hacerse aceptar<strong> </strong>y la promoción de un hipotético poder blando sin reforma política sugiere efectos benignos muy limitados.</p>
<p>El transcurso 2011 ha fortalecido la necesidad de dar un nuevo impulso a la reforma,<strong> </strong>que exige prestar más atención a la participación social (en lo económico, a través del consumo; en lo político, asumiendo el diálogo como un estado natural) desde una perspectiva más integradora, superando las inercias dirigistas que aun predominan en el imaginario de unos funcionarios habituados a observar cualquier movimiento social como una invocación que desautoriza su proceder.</p>
<p>En cuanto a las previsiones para 2012, el primer ministro <strong>Wen Jiabao</strong> se ha puesto en guardia ante un Año del Dragón que se presenta especialmente difícil en lo económico y social, debido a la perspectiva de una ralentización pronunciada del crecimiento. Las dificultades en la zona euro y Estados Unidos, mercados clave para las exportaciones de la segunda economía del mundo, confieren a la demanda doméstica un papel esencial para paliar los efectos de la  crisis económica. El anuncio de una política monetaria “prudente” significa que el gobierno no intentará estimular la economía con nuevas medidas de expansión.</p>
<p>Pero será la celebración del XVIII Congreso del Partido Comunista de China (PCCh) lo que concentre toda la atención. En primer lugar, porque se prevé un importante número de cambios en la dirigencia, los mayores de los últimos 30 años, lo que supondrá un ejercicio de consenso sin igual para disipar los rumores de fractura. Proyecciones de poder de <strong>Jiang Zemin, Li Peng, Zhu Rongji, Zeng Qinghong,</strong> todos ellos en la segunda línea, junto con las ambiciones de <strong>Wang Qishan</strong> en detrimento de <strong>Li Keqiang, </strong>la rivalidad <strong>Bo Xilai</strong> (Chongqing) y <strong>Wang Yang</strong> (Guangdong), etcétera.</p>
<p>En segundo lugar, por la naturaleza del debate de ideas entre los partidarios de una verdadera reforma política, el continuismo actual, más reformismo económico o el impulso a una tercera vía entre el inmovilismo y el liberalismo inspirado en Occidente… Tendencias todas que en los últimos meses han sido objeto de particular atención en las publicaciones internas del PCCh.</p>
<p>Por último, cabe imaginar que la imposible conciliación de la tradicional tendencia a la opacidad en este tipo de eventos y las demandas informativas de una sociedad que intentará satisfacer a través de la Red, nos mostrará una nueva quiebra entre el poder y la sociedad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Diálogo o confrontación?</strong></p>
<p>En el orden internacional, las tensiones pueden aflorar, en especial con EE UU, que vivirá un año electoral en el que China emerge como referencia inevitable para demócratas y republicanos. Ambos blandirán su visión de la amenaza china en los campos económico, militar y cultural. Obama ha creado ya un grupo especial con  la misión de supervisar cualquier actividad china que EE UU considere lesiva a sus intereses. ¿Será capaz Beijing de mantener su apuesta básica por el diálogo y la cooperación o se verá impelido a asumir la dinámica de confrontación?</p>
<p>Evitar el surgimiento de nuevos frentes de inestabilidad que podrían afectar a socios cualificados (desde Venezuela a Irán) y a su entorno regional inmediato (con el agravamiento de las tensiones en el mar de China meridional), reaccionando a tiempo y diversificando riesgos, constituyen retos significativos de la diplomacia china en 2012.</p>
<p>Todo esto y más –análisis detallado y cronología de 2011, datos sobresalientes, los protagonistas– lo podrán encontrar en una nueva edición del “Informe Anual sobre la Política China” que en su sexta edición, bajo la dirección de <strong>Xulio Ríos,</strong> nos acerca las claves principales de la evolución del gigante oriental.</p>
<p><em>Consulte el informe completo en:</em> <a href="http://www.politica-china.org/" target="_blank">www.politica-china.org</a>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Kerry Brown, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4788" target="_blank">&#8220;China 2020: el camino incierto del cambio político&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>François Godement, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4790" target="_blank">&#8220;¿Cuál es el precio de China para salvar el euro?&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>Fernando Delage, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4607" target="_blank">&#8220;Bajo la sombra de China&#8221;</a>. <em>Economía Exterior</em> 56, primavera 2011.</p>
<p>Enrique Fanjul, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4610" target="_blank">&#8220;Hacia un nuevo modelo de crecimiento chino&#8221;</a>. <em>Economía Exterior</em> 56, primavera 2011.</p>
<p>Yolanda Fernández Lommen, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4611" target="_blank">&#8220;El futuro incierto de China. Retos del duodécimo Plan Quinquenal&#8221;</a>. <em>Economía Exterior</em> 56, primavera 2011.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Nigeria, ¿un gigante con pies de barro?</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Jan 2012 16:28:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>Nigeria, el país más poblado de África –155 millones de habitantes integrados en más de 250 grupos étnicos y 450 lenguas–, continúa viviendo tiempos convulsos. Sus recursos minerales, agrícolas, energéticos e hidrológicos le convierten en un verdadero gigante de África Occidental y en la segunda potencia continental, después de Suráfrica. “Pero Nigeria es en realidad un gigante con pies de barro –admite <strong>Mbuyi Kabunda,</strong> profesor del Instituto Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo–, enfrentado desde su independencia a graves contradicciones internas: históricas, regionales, étnicas, confesionales…”.</p>
<p>En las últimas semanas, una <a href="http://www.nytimes.com/2012/01/22/world/africa/dozens-killed-by-radical-islamic-sect-in-nigeria.html?scp=3&amp;sq=nigeria&amp;st=cse" target="_blank">oleada de atentados</a> ha puesto de manifiesto la fragilidad del país. Nigeria está dividida entre un norte musulmán poblado por los hausa y los fulanis (33% de la población), y un sur cristiano y animista, dividido a su vez entre el oeste yoruba (31%) y el este igbo (12%). Según Kabunda, la religión es una bomba de relojería en un país socialmente dividido por factores políticos y económicos, por las afinidades étnicas y los fundamentalismos religiosos. La búsqueda de cierto equilibrio por parte del presidente del país, <strong>Goodluck Jonathan,</strong> cristiano originario del sur, se antoja complicadísima.</p>
<p>La secta musulmana <a href="http://www.cfr.org/africa/boko-haram/p25739" target="_blank">bobo haram</a> ha reivindicado la oleada de atentados. Su nombre significa en hausa “la educación occidental es pecado” y toma como modelo a los talibanes afganos. El grupo está confinado sobre todo en una región del noreste del país, donde mantiene combates con el ejército nigeriano. Su objetivo es instaurar la <em>sharia</em> en el norte de Nigeria, donde 12 de los 19 Estados federados la asumieron en 1999. En el sur también existen sectas cristianas y sociedades animistas de tendencia fundamentalista.</p>
<p>Al problema etnoconfesional se suma el hecho de que Nigeria es uno de los países más endeudados y corruptos de África. La lucha contra la corrupción ha servido para justificar golpes militares. El ejército se ha considerado históricamente garante de la estabilidad, sobre todo ante el problema que supone la división religioso. El peligro de involución política es significativo.</p>
<p>También el peligro de ruptura territorial es real. No es casualidad que los conflictos más prolongados y sangrientos del continente se hayan producido en países muy poblados y extensos como Sudán y Nigeria, divididos entre un norte musulmán de fuerte impronta árabe y un sur cristiano y animista. En Tanzania, Uganda, Costa de Marfil y Kenia la violencia interétnica también ha tenido una fuerte impronta confesional.</p>
<p>En el último medio siglo, salvo casos excepcionales, el continente africano ha sufrido inestabilidad política y endémicos enfrentamientos raciales, religiosos y étnicos. Solo en los últimos años África subsahariana se ha integrado al llamado “mundo emergente”. Desde 2003, el crecimiento medio anual de la región ha sido del 6,5%. Según Freedom House, hoy existen 11 países africanos con sistemas multipartidistas, prensa libre y derechos civiles, frente a los tres de 1977, mientras que los sometidos a dictaduras han caído de 25 a 14.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Mbuyi Kabunda, <a href="../articulo/?id=4564" target="_blank">“Nigeria: petróleo, religión y divisiones étnicas”</a>. <em>Política Exterior</em> 140, marzo-abril 2011.</p>
<p>Cyril I. Obi, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=3400" target="_blank">&#8220;Elecciones en Nigeria: ¿&#8217;petrolear&#8217; la democracia?&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 117, mayo-junio 2007.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Centroamérica: el país más peligroso del mundo</title>
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		<pubDate>Mon, 23 Jan 2012 09:11:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Esta semana en Informe Semanal de Política exterior: violencia en Centroamérica.</strong></p>
<p>La posibilidad de que el gobierno peruano vuelva exigir visados a los ciudadanos mexicanos por su temor a que su ingreso sin restricciones contribuya a la expansión de las actividades de los carteles del narcotráfico mexicano en el país, es una nueva señal del temor regional a la “centro­americanización” de sus territorios.</p>
<p>En los dos últimos años, las autoridades peruanas han detenido a 98 ciudadanos mexicanos relacionados con el narcotráfico, la mitad de ellos mandos importantes de bandas que operan en el norte de México. Pero el país andino está todavía a tiempo de detener esa amenaza.</p>
<p>Para Honduras, Guatemala o El Salvador, puede que sea ya demasiado tarde. Esos tres países están hoy entre los más violentos del mundo. Honduras es, de hecho, el más peligroso del planeta, con una tasa de homicidios de 82,1 por 100.000 habitantes en 2010, una cifra que supera a las de Irak y Afganistán, según un informe sobre violencia e inseguridad globales publicado por las Naciones Unidas el pasado octubre. La media latinoamericana es de 27 y la mundial ronda los nueve.</p>
<p>En América Central el problema de la violencia se remonta a los conflictos internos propiciados por la guerra fría y que dejaron como legado un vasto mercado negro de armas de fuego. Hoy el narcotráfico ha añadido leña al fuego, aprovechándose de la debilidad de las instituciones y fuerzas de seguridad centroamericanas. En ese marco inflamable, la cocaína ha funcionado como gasolina arrojada a un incendio.</p>
<p>En 2010 se registraron 6.239 asesinatos en Honduras, frente a los 2.417 de 2005. En 2011 es probable que hayan superado los 10.000. El mayor número de homicidios ocurren en San Pedro Sula, un antiguo centro industrial de la costa norte del país que está en camino de convertirse en la Ciudad Juárez de Centroamérica. Según la DEA, la agencia antidrogas de EE UU, de las pistas de aterrizaje clandestinas de la Mosquitia hondureña parten el 95% de los vuelos sospechosos que unen Suramérica con Centroamérica. La DEA estima que cada mes llegan a Honduras entre 25 a 30 toneladas de cocaína, una tercera parte del tráfico mundial de esa sustancia, antes de dirigirse a México a través de Guatemala y Belice.</p>
<p>Los radares de la base hondureña de Soto Cano, en la que EE UU tiene una importante presencia miltar, detectaron 90 vuelos sospechosos en 2010, frente a los 24 de 2008.</p>
<p>En marzo de 2011, la policía hondureña allanó un laboratorio capaz de procesar una tonelada de cocaína al mes cerca de San Pedro Sula, el primero de ese tipo descubierto en Centro­américa. En julio, guardacostas estadounidenses detuvieron cerca de las costas hondureñas un “narcosubmarino”: un sumergible que llevaba 180 millones de dólares en cocaína, el primero capturado en el Caribe. Desde entonces, tres naves de ese tipo han sido abordadas en la zona.</p>
<p>Para los contrabandistas locales se trata de una actividad extremadamente lucrativa: por pasar una carga de media tonelada de cocaína de Honduras a Guatemala pueden percibir un millón de dólares. Muchas veces reciben cocaína como pago, lo que contribuye a extender el narcotráfico en el mercado local y la violencia extrema que inexorablemente lo acompaña.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Günther Maihold, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4712" target="_blank">&#8220;Crimen organizado y seguridad en América Latina&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 143, septiembre-octubre 2011.</p>
<p>Peter Hakim, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4710" target="_blank">&#8220;Replantear la política antidroga de EE UU&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 143, septiembre-octubre 2011.</p>
<p>Francisco E. Thoumi, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4711" target="_blank">&#8220;Droga y violencia: más allá de la corrección política&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 143, septiembre-octubre 2011.</p>
<p>Manuel Alcántara Sáez, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4399" target="_blank">&#8220;Centroamérica: viejo escenario en tiempos nuevos de crisis&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 131, septiembre-octubre 2009.</p>
<p>Michael Shifter, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4389" target="_blank">&#8220;Libros: Guatemala, violencia política e impunidad&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 131, septiembre-octubre 2009.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Marruecos-España: nuevo escenario, nuevas oportunidades</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 16:42:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>Con su visita a Marruecos, <strong>Mariano Rajoy</strong> cumple con una tradición de los jefes de gobierno españoles desde hace más de 30 años. En marzo de 1983, tras haber sido elegido por mayoría absoluta en los comicios del año anterior, <strong>Felipe González</strong> realizó su primer viaje al extranjero como presidente de gobierno. Destino: Marruecos. Desde entonces, sus sucesores han continuado con esta tradición, señalando las relaciones con el país vecino como una de las claves de la política exterior española.</p>
<p>“Las relaciones con Marruecos deben ocupar un lugar prioritario”, escribía Rajoy en un <a href="../articulo?id=4761">artículo</a> para <em>Política Exterior</em> 144, donde desgranaba su visión de Europa y España en el mundo. “Durante demasiado tiempo los europeos hemos priorizado en las relaciones con estos vecinos el valor de la estabilidad –reconocía el jefe de gobierno español–, cuando de lo que se trataba para los dirigentes de algunos de estos países era simplemente perpetuarse en el poder”. Lo que corresponde en estos tiempos de cambio de la “primavera árabe”, exponía Rajoy, es favorecer transformaciones democratizadoras procurando que la libertad, la justicia y la prosperidad se consoliden.</p>
<p>Tres países sacudidos por la “primavera árabe” –en mayor o menor medida– han celebrado elecciones. En los tres casos se han producido victorias islamistas. Ennahda en Túnez, los Hermanos Musulmanes en Egipto y el Partido Justicia y Desarrollo en Marruecos. En este último caso, lo importante no es quién ha ganado las elecciones, según explica <strong>Zouhir Louassini</strong> en este <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4808">artículo</a> para <em>Afkar/Ideas</em> 32, sino la participación.</p>
<p>En los comicios de 2007 la participación registrada fue del 37%; esta vez ha superado el 45%. “Un porcentaje mayor –reflexiona Louassini–, pero no lo suficiente como para hablar de una participación masiva, sino todo lo contrario”. Según el periodista marroquí, la falta de confianza de la población en el juego político es claramente manifiesta, si consideramos que estas elecciones se han presentado como un punto de inflexión en la historia de la democratización en Marruecos.</p>
<p>Marruecos está sin duda inmerso en un proceso histórico de transición sin ruptura, como explica <strong>Ángel Llorente</strong> en este <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/mediterraneo+y+mundo+arabe/ari107-2011">informe</a> del Real Instituto Elcano, “pilotada desde el régimen político por el propio monarca, que parece haber tomado en serio las demandas populares de libertad, democracia y justicia social”. <strong>Mohamed VI</strong> puede sentirse satisfecho porque, a pesar de las llamadas al boicot de los integrantes del Movimiento 20 de febrero o de los islamistas del partido prohibido Justicia y Espiritualidad, la participación ha sido la más alta de la historia en Marruecos desde su llegada al poder. Estamos, pues, al comienzo del camino que puede llevar a este país árabe a dejar atrás la “primavera” que ha cubierto la región de revoluciones, como explica Louassini, para llegar al terreno de la estabilidad. Pero ojo, advierte éste: “Marruecos no ha salido aún del túnel, y quien así lo crea es un iluso”.</p>
<p>La agenda bilateral viene marcada por la reciente decisión del Parlamento Europeo de vetar la prórroga del tratado de pesca de la Unión Europea con Marruecos, que permitía a pescadores españoles, entre otros, faenar en aguas del Sáhara Occidental. Otros temas atañen a la cooperación en materia de inmigración y la lucha antiterrorista. Como telón de fondo, los territorios españoles en el norte de África, que suponen 32 kilómetros cuadrados: 19 para Ceuta y 12 para Melilla; el restante kilómetro cuadrado, a repartir entre las tres islas Chafarinas, los peñones de Vélez y Alhucemas y la isla Perejil, en el Atlántico. Marruecos no reconoce estas fronteras marítimas y terrestres en el norte de África, y reclama para sí la soberanía.</p>
<p>Y gravitando sobre la cuestión territorial, el Sáhara Occidental.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Zouhir Louassini, <a title="Permanent Link to " rel="bookmark" href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4808" target="_blank">&#8220;Marruecos, la victoria islamista&#8221;</a>. <em>Afkar/Ideas</em> 32, invierno 2011-2012.</p>
<p>Miguel Hernando de Larramendi y Laurence Thieux, <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4671">&#8220;Los regímenes marroquí y argelino ante las protestas&#8221;</a><em>. Afkar/Ideas </em>30, verano 2011.</p>
<p>Driss Ksikes, <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4603">&#8220;Marruecos: ni excepción ni contagio&#8221;</a><em>. Afkar/Ideas</em> 29, primavera 2011.</p>
<p>Bernabé López, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4545">&#8220;Sahara-Marruecos: el miedo a la autonomía&#8221;</a>. <em>Política Exterior </em>139, enero-febrero 2011.</p>
<p>Gonzalo Escribano, <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari150-2011" target="_blank">&#8220;Marruecos en el nuevo mapa económico mediterráneo&#8221;</a>. Real Instituto Elcano, noviembre 2011.</p>
<p>Susi Denisson, Nicu Popescu y José Ignacio Torreblanca, “<a href="http://www.ecfr.eu/content/entry/a_chance_to_reform_how_the_eu_can_support_democratic_evolution_in_morocco">A chance to reform: how the EU can support democratic evolution in Morocco</a>”. ECFR, mayo 2011.</p>
<p>Omar Radi, &#8220;<a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4466">Economía: ¿quién ocupa el poder en Marruecos? </a>&#8220;. <em>AFkar/Ideas</em> 27, otoño 2010.</p>
<p>Beatriz Mesa, &#8220;<a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4470">El despegue de Marruecos </a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 27, otoño 2010.</p>
<p>Driss Ksikes, &#8220;<a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4101">La prensa, bajo presión en Marruecos </a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 26, verano 2010.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Nuevo número de Economía Exterior: Latinoamérica despega</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 10:06:02 +0000</pubDate>
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<p>En los años ochenta del pasado siglo los países de América Latina ofrecían un panorama desolador, pero vientos de popa que arrancaban de una coyuntura internacional trepidante borraron no pocos males y trajeron muchos bienes.</p>
<p>Aumento de la demanda mundial de alimentos y materias primas, como primera señal de un cambio de expectativas. La desconfianza de los inversores se transmuta en ansias por establecerse en la región. Los inversores estadounidenses ven llegar a nuevos competidores. Los conquistadores españoles primero y luego otros, hasta la presencia masiva de los asiáticos, capitaneados por China, que necesita imperiosamente materias primas y alimentos.</p>
<p>Desde el año 2000 el PIB de la región avanza a tasas de entre el 3,7% y el 4%, que se aceleran en el quinquenio 2003-2007 hasta niveles anuales superiores al 5%. Brasil y Argentina salen del letargo, México recupera su aliento, Perú asombra por su dinamismo. Mientras Chile mantiene su regularidad, en Colombia y en otros países se respiran aires nuevos. Reestablecidos los equilibrios presupuestarios y financieros, asoma un crecimiento económico que pondría fin a los años perdidos.</p>
<p>Quedan problemas en el camino, naturalmente. Grandes problemas. Pero las desigualdades en la distribución de la renta comienzan a corregirse. Los índices de pobreza se han reducido, a la vez que los gastos sociales aumentaron de manera significativa: por encima de los 1.000 dólares anuales per cápita en Brasil, Argentina, Chile o Costa Rica. La protección social se ha extendido a colectivos no contributivos, y las transferencias alcanzan a los hogares más pobres. Las reivindicaciones indígenas se mezclan con problemas ecológicos, como la construcción de grandes presas en Chile o Brasil, en tanto que subsiste el gran interrogante sobre la región amazónica. Sus bosques distribuidos en un 70% en territorio brasileño y el resto entre Bolivia, Perú y Colombia, generan 8.000 millones de toneladas de vapor de agua que, según los cálculos de las Naciones Unidas, representarían una captura de carbón valorada en 13.000 millones de dólares anuales. Los abusos del pasado están siendo corregidos, pero ahí quedan los interrogantes de los efectos de la carretera interoceánica hasta los puertos del Pacífico.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Baluarte contra la crisis</strong></p>
<p>El impacto de la gran crisis económica que sufren los países industrializados no se ha extendido a América Latina. Los baluartes de defensa estaban sólidamente asentados sobre la solvencia y la liquidez de la región.</p>
<p>A diferencia de lo sucedido en los países periféricos de la eurozona, las primas de riesgo no han registrado grandes oscilaciones, en tanto que las entradas de capital confirmaban la confianza de los inversores internacionales en el presente y en el futuro de América Latina.</p>
<p>La salud financiera de la región es un baluarte que permite el desarrollo de políticas de estímulo a la demanda interna, que le han ganado el pulso al ciclo contractivo. El sector exterior, por otro lado, ha jugado un decisivo papel. Los nuevos países en vías de industrialización, China e India a la cabeza, compran más minerales, más petróleo y sobre todo más alimentos, soja y maíz especialmente. El siempre temido riesgo de los intelectuales latinoamericanos por una excesiva dependencia en las materias primas, no ha sido esta vez una carga, sino lo contrario. Los precios de los productos primarios han aumentado, y con ellos las tierras de cultivo –las más fértiles y productivas a más de 2.500 kilómetros de distancia del Amazonas– así como una importante industria agroalimenticia.</p>
<p>La prosperidad está llena de sorpresas: por ejemplo la aparición de las multinacionales latinoamericanas, más de 500. Un fenómeno que responde a un nuevo entorno de liberalización económica en el que las habilidades gerenciales van a jugar un papel importante, respaldado por la explotación de los propios recursos. Y los importantes hallazgos de petróleo en Brasil y Ecuador, Venezuela, y recientemente en Argentina.</p>
<p>Latinoamérica, pronostican los agoreros del pesimismo ibérico, “corre el riesgo de morir de éxito”. Pero el éxito continúa, aunque la economía brasileña registre tasas de inflación en torno al 7% y el tipo de cambio de su moneda, el real, se rebele contra las normas de la ortodoxia económica y se aprecie sin descanso empujado principalmente por la entrada de capitales exteriores.</p>
<p>Las alertas se parecen a las que suenan en el Occidente industrializado. El mensaje está a la vista de todos los países de América Latina que sufrieron los excesos del endeudamiento y las desidias de políticas fiscales y monetarias tan temerarias que acabaron condenando al estancamiento de sus sistemas productivos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Retos pendientes</strong></p>
<p>Latinoamérica, se dice en este número de <em>Economía Exterior</em> (invierno 2011-2012), recuerda los errores del pasado y dispone de recursos e instituciones para defenderse de los coletazos que lleguen de la gran recesión, y administrarse de manera que un sobrecalentamiento no acabe en inflación y déficit exteriores.</p>
<p>Sigue pendiente el gran reto de la integración latinoamericana: los intercambios de la región solo llegan al 10% del valor de sus compras y ventas con el resto del mundo. La dependencia de las materias primas es muy elevada y podría aprovecharse para una mayor diversificación de las actividades productivas. La cooperación con las etnias indígenas y ese gran problema medioambiental de la región amazónica, “la última página en blanco del génesis”, solo tendrá una solución permanente y satisfactoria si el crecimiento económico no se detiene.</p>
<p>Queda el problema de la distribución, todavía muy desigual, de las rentas entre ricos y pobres, con las secuelas de violencia demasiado clamorosas a la hora de reclamar una mayor representatividad en los sistemas internacionales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Para acceder al índice de </em>Economía Exterior<em> 59 (invierno 2011-2012) por favor haga clic <a href="http://www.politicaexterior.com/petest?revista=2&amp;keyword=&amp;numero=59&amp;autor=&amp;search=Buscar" target="_blank">aquí</a>.</em></p>
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