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	<title>Estudios de Politica Exterior &#187; Search Results  &#187;  desarrollo</title>
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	<description>A usted le interesa qué pasa en el mundo. Nosotros le proporcionamos el cómo y el porqué.</description>
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		<title>Los retos de un Mediterráneo transformado</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Feb 2012 17:06:44 +0000</pubDate>
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<p>En Europa parece haberse instalado cierto pesimismo debido no solo a la crisis económica. Bajo la luz de la fatalidad, los acontecimientos en la orilla sur del Mediterráneo provocan más angustia que ilusión. Muchos analistas hablan de la inevitabilidad de que las transiciones árabes conduzcan bien al caos, bien al triunfo político de opciones políticas contrarias a los intereses europeos. En España, las sensaciones no son menos oscuras.</p>
<p>Tres meses de elecciones en países sacudidos por la “primavera árabe” y tres victorias islamistas. La de Ennahda en Túnez, la del Partido Justicia y Desarrollo en Marruecos y la de los Hermanos Musulmanes en Egipto. En Libia, la tarea de hacer de nuevo un país marcado por una identidad nacional débil, sentimientos tribales y tensiones centrípetas, se antoja hercúlea. Mientras tanto, en Siria lo peor está por llegar. Si a ello añadimos la creciente tensión en torno a Irán, Oriente Próximo parece haberse situado al borde el abismo.</p>
<p>¿Tan mal marchan las cosas? “Sea esa la estación final de la ‘primavera árabe’ o no, y nada determina que tenga que serlo –explica <strong>Haizam Amirah Fernández,</strong> <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/quienesSomos/Investigadores" target="_blank">investigador</a> del Real Instituto Elcano–, ni el pesimismo ni la apatía son una opción para Europa si no se quiere que el peor escenario posible se convierta en una profecía autocumplida”. Tampoco una actitud del tipo “esperar y ver qué pasa” –añade Amirah Fernández en su <a href="../articulo?id=4794" target="_blank">artículo</a> para <em>Política Exterior</em> 145– contribuirá a construir una nueva estabilidad regional, basada en el respeto a la dignidad de las personas y en la búsqueda de intereses comunes.</p>
<p>España y Europa se juegan mucho en las “primaveras árabes”. La posición geoestratégica de la primera ya se ha visto transformada y cambiará aún más a medio y largo plazo. Puente de paso natural entre el norte de África y Europea, único país de la Unión Europea que tiene frontera terrestre con el mundo árabe, España no puede abstraerse de los cambios en su vecindario meridional.</p>
<p>“Muy probablemente España sea el país de la UE que más tenga que ganar, en términos relativos, si las transiciones árabes conducen a una mayor prosperidad, más estabilidad y más democracia en la región”, apunta Amirah Fernández. En un contexto de dificultades para la economía española y la posición internacional del país, asumir un papel de liderazgo en la política euro-mediterránea puede ser vital para enganchar de nuevo a España al corazón de la UE y recuperar peso internacional.</p>
<p>El exministro español de Asuntos Exteriores, <strong>Miguel Ángel Moratinos,</strong> hace un llamamiento similar en este <a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Mediterraneo/mar/olvidado/elpepiopi/20120112elpepiopi_4/Tes">artículo</a>. “El norte de África y el mundo musulmán viven el momento estelar de su historia –afirma el exministro–. Sin embargo, la respuesta europea, en mi opinión, ha sido tardía, silenciosa y sin el suficiente compromiso político, económico y financiero”.</p>
<p>Según Moratinos, desde el Consejo Europeo de mayo de 2011 no ha habido una sola reunión que haya dedicado una línea o comentario breve a lo que está ocurriendo en toda la fachada sur del Mediterráneo. Tampoco en octubre, dos días después de la primeras elecciones democráticas de Túnez y tras cuatro días del final de la guerra de Libia. por el sur del Mediterráneo, tanto si se consolida como si fracasa.</p>
<p>Durante el año transcurrido desde que se inició la “primavera árabe”, se han tomado algunas medidas simbólicas, como la visita del expresidente del gobierno <strong>José Luis Rodríguez Zapatero</strong> a Túnez, recuerda Amirah Fernández. También se ha ofrecido asistencia –“más voluntarista que eficaz, dadas las dimensiones de los retos”, apunta el analista– a algunos países del norte de África.</p>
<p>“Da la impresión de que aún no ha calado en el pensamiento político y estratégico de nuestro país una noción de los cambios que se avecinan, así como el vínculo existente entre la seguridad y el bienestar futuros de los españoles con lo que ocurra en las sociedades árabes cercanas”, concluye el investigador del Real Instituto Elcano.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Bernardino León, <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4801" rel="bookmark" target="_blank">&#8220;Entrevista: Reflexiones europeas sobre la Primavera Árabe</a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 32, invierno 2011-2012.</p>
<p>Javier Valenzuela, <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4803" rel="bookmark" target="_blank">&#8220;Un nuevo norte de África y Oriente Próximo</a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 32, invierno 2011-2012.</p>
<p>Eduard Soler i Lecha,<a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4793" target="_blank"> &#8220;Europa y el Mediterráneo: ¿año cero?&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>Haizam Amirah Fernández, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4644" target="_blank">&#8220;Las relaciones euromediterráneas y su coherencia&#8221;</a>. <em>Economía Exterior</em> 57, verano 2011.</p>
<p>Marc Bou i Novensà e Iñigo Macías-Ayma, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4645" target="_blank">&#8220;Brechas generacionales en las revueltas del mundo árabe</a>&#8220;. <em>Economía Exterior</em> 57, verano 2011.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Marruecos-España: nuevo escenario, nuevas oportunidades</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 16:42:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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<p>Con su visita a Marruecos, <strong>Mariano Rajoy</strong> cumple con una tradición de los jefes de gobierno españoles desde hace más de 30 años. En marzo de 1983, tras haber sido elegido por mayoría absoluta en los comicios del año anterior, <strong>Felipe González</strong> realizó su primer viaje al extranjero como presidente de gobierno. Destino: Marruecos. Desde entonces, sus sucesores han continuado con esta tradición, señalando las relaciones con el país vecino como una de las claves de la política exterior española.</p>
<p>“Las relaciones con Marruecos deben ocupar un lugar prioritario”, escribía Rajoy en un <a href="../articulo?id=4761">artículo</a> para <em>Política Exterior</em> 144, donde desgranaba su visión de Europa y España en el mundo. “Durante demasiado tiempo los europeos hemos priorizado en las relaciones con estos vecinos el valor de la estabilidad –reconocía el jefe de gobierno español–, cuando de lo que se trataba para los dirigentes de algunos de estos países era simplemente perpetuarse en el poder”. Lo que corresponde en estos tiempos de cambio de la “primavera árabe”, exponía Rajoy, es favorecer transformaciones democratizadoras procurando que la libertad, la justicia y la prosperidad se consoliden.</p>
<p>Tres países sacudidos por la “primavera árabe” –en mayor o menor medida– han celebrado elecciones. En los tres casos se han producido victorias islamistas. Ennahda en Túnez, los Hermanos Musulmanes en Egipto y el Partido Justicia y Desarrollo en Marruecos. En este último caso, lo importante no es quién ha ganado las elecciones, según explica <strong>Zouhir Louassini</strong> en este <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4808">artículo</a> para <em>Afkar/Ideas</em> 32, sino la participación.</p>
<p>En los comicios de 2007 la participación registrada fue del 37%; esta vez ha superado el 45%. “Un porcentaje mayor –reflexiona Louassini–, pero no lo suficiente como para hablar de una participación masiva, sino todo lo contrario”. Según el periodista marroquí, la falta de confianza de la población en el juego político es claramente manifiesta, si consideramos que estas elecciones se han presentado como un punto de inflexión en la historia de la democratización en Marruecos.</p>
<p>Marruecos está sin duda inmerso en un proceso histórico de transición sin ruptura, como explica <strong>Ángel Llorente</strong> en este <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/mediterraneo+y+mundo+arabe/ari107-2011">informe</a> del Real Instituto Elcano, “pilotada desde el régimen político por el propio monarca, que parece haber tomado en serio las demandas populares de libertad, democracia y justicia social”. <strong>Mohamed VI</strong> puede sentirse satisfecho porque, a pesar de las llamadas al boicot de los integrantes del Movimiento 20 de febrero o de los islamistas del partido prohibido Justicia y Espiritualidad, la participación ha sido la más alta de la historia en Marruecos desde su llegada al poder. Estamos, pues, al comienzo del camino que puede llevar a este país árabe a dejar atrás la “primavera” que ha cubierto la región de revoluciones, como explica Louassini, para llegar al terreno de la estabilidad. Pero ojo, advierte éste: “Marruecos no ha salido aún del túnel, y quien así lo crea es un iluso”.</p>
<p>La agenda bilateral viene marcada por la reciente decisión del Parlamento Europeo de vetar la prórroga del tratado de pesca de la Unión Europea con Marruecos, que permitía a pescadores españoles, entre otros, faenar en aguas del Sáhara Occidental. Otros temas atañen a la cooperación en materia de inmigración y la lucha antiterrorista. Como telón de fondo, los territorios españoles en el norte de África, que suponen 32 kilómetros cuadrados: 19 para Ceuta y 12 para Melilla; el restante kilómetro cuadrado, a repartir entre las tres islas Chafarinas, los peñones de Vélez y Alhucemas y la isla Perejil, en el Atlántico. Marruecos no reconoce estas fronteras marítimas y terrestres en el norte de África, y reclama para sí la soberanía.</p>
<p>Y gravitando sobre la cuestión territorial, el Sáhara Occidental.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Zouhir Louassini, <a title="Permanent Link to " rel="bookmark" href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4808" target="_blank">&#8220;Marruecos, la victoria islamista&#8221;</a>. <em>Afkar/Ideas</em> 32, invierno 2011-2012.</p>
<p>Miguel Hernando de Larramendi y Laurence Thieux, <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4671">&#8220;Los regímenes marroquí y argelino ante las protestas&#8221;</a><em>. Afkar/Ideas </em>30, verano 2011.</p>
<p>Driss Ksikes, <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4603">&#8220;Marruecos: ni excepción ni contagio&#8221;</a><em>. Afkar/Ideas</em> 29, primavera 2011.</p>
<p>Bernabé López, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4545">&#8220;Sahara-Marruecos: el miedo a la autonomía&#8221;</a>. <em>Política Exterior </em>139, enero-febrero 2011.</p>
<p>Gonzalo Escribano, <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari150-2011" target="_blank">&#8220;Marruecos en el nuevo mapa económico mediterráneo&#8221;</a>. Real Instituto Elcano, noviembre 2011.</p>
<p>Susi Denisson, Nicu Popescu y José Ignacio Torreblanca, “<a href="http://www.ecfr.eu/content/entry/a_chance_to_reform_how_the_eu_can_support_democratic_evolution_in_morocco">A chance to reform: how the EU can support democratic evolution in Morocco</a>”. ECFR, mayo 2011.</p>
<p>Omar Radi, &#8220;<a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4466">Economía: ¿quién ocupa el poder en Marruecos? </a>&#8220;. <em>AFkar/Ideas</em> 27, otoño 2010.</p>
<p>Beatriz Mesa, &#8220;<a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4470">El despegue de Marruecos </a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 27, otoño 2010.</p>
<p>Driss Ksikes, &#8220;<a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4101">La prensa, bajo presión en Marruecos </a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> 26, verano 2010.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Nuevo número de Economía Exterior: Latinoamérica despega</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 10:06:02 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>En los años ochenta del pasado siglo los países de América Latina ofrecían un panorama desolador, pero vientos de popa que arrancaban de una coyuntura internacional trepidante borraron no pocos males y trajeron muchos bienes.</p>
<p>Aumento de la demanda mundial de alimentos y materias primas, como primera señal de un cambio de expectativas. La desconfianza de los inversores se transmuta en ansias por establecerse en la región. Los inversores estadounidenses ven llegar a nuevos competidores. Los conquistadores españoles primero y luego otros, hasta la presencia masiva de los asiáticos, capitaneados por China, que necesita imperiosamente materias primas y alimentos.</p>
<p>Desde el año 2000 el PIB de la región avanza a tasas de entre el 3,7% y el 4%, que se aceleran en el quinquenio 2003-2007 hasta niveles anuales superiores al 5%. Brasil y Argentina salen del letargo, México recupera su aliento, Perú asombra por su dinamismo. Mientras Chile mantiene su regularidad, en Colombia y en otros países se respiran aires nuevos. Reestablecidos los equilibrios presupuestarios y financieros, asoma un crecimiento económico que pondría fin a los años perdidos.</p>
<p>Quedan problemas en el camino, naturalmente. Grandes problemas. Pero las desigualdades en la distribución de la renta comienzan a corregirse. Los índices de pobreza se han reducido, a la vez que los gastos sociales aumentaron de manera significativa: por encima de los 1.000 dólares anuales per cápita en Brasil, Argentina, Chile o Costa Rica. La protección social se ha extendido a colectivos no contributivos, y las transferencias alcanzan a los hogares más pobres. Las reivindicaciones indígenas se mezclan con problemas ecológicos, como la construcción de grandes presas en Chile o Brasil, en tanto que subsiste el gran interrogante sobre la región amazónica. Sus bosques distribuidos en un 70% en territorio brasileño y el resto entre Bolivia, Perú y Colombia, generan 8.000 millones de toneladas de vapor de agua que, según los cálculos de las Naciones Unidas, representarían una captura de carbón valorada en 13.000 millones de dólares anuales. Los abusos del pasado están siendo corregidos, pero ahí quedan los interrogantes de los efectos de la carretera interoceánica hasta los puertos del Pacífico.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Baluarte contra la crisis</strong></p>
<p>El impacto de la gran crisis económica que sufren los países industrializados no se ha extendido a América Latina. Los baluartes de defensa estaban sólidamente asentados sobre la solvencia y la liquidez de la región.</p>
<p>A diferencia de lo sucedido en los países periféricos de la eurozona, las primas de riesgo no han registrado grandes oscilaciones, en tanto que las entradas de capital confirmaban la confianza de los inversores internacionales en el presente y en el futuro de América Latina.</p>
<p>La salud financiera de la región es un baluarte que permite el desarrollo de políticas de estímulo a la demanda interna, que le han ganado el pulso al ciclo contractivo. El sector exterior, por otro lado, ha jugado un decisivo papel. Los nuevos países en vías de industrialización, China e India a la cabeza, compran más minerales, más petróleo y sobre todo más alimentos, soja y maíz especialmente. El siempre temido riesgo de los intelectuales latinoamericanos por una excesiva dependencia en las materias primas, no ha sido esta vez una carga, sino lo contrario. Los precios de los productos primarios han aumentado, y con ellos las tierras de cultivo –las más fértiles y productivas a más de 2.500 kilómetros de distancia del Amazonas– así como una importante industria agroalimenticia.</p>
<p>La prosperidad está llena de sorpresas: por ejemplo la aparición de las multinacionales latinoamericanas, más de 500. Un fenómeno que responde a un nuevo entorno de liberalización económica en el que las habilidades gerenciales van a jugar un papel importante, respaldado por la explotación de los propios recursos. Y los importantes hallazgos de petróleo en Brasil y Ecuador, Venezuela, y recientemente en Argentina.</p>
<p>Latinoamérica, pronostican los agoreros del pesimismo ibérico, “corre el riesgo de morir de éxito”. Pero el éxito continúa, aunque la economía brasileña registre tasas de inflación en torno al 7% y el tipo de cambio de su moneda, el real, se rebele contra las normas de la ortodoxia económica y se aprecie sin descanso empujado principalmente por la entrada de capitales exteriores.</p>
<p>Las alertas se parecen a las que suenan en el Occidente industrializado. El mensaje está a la vista de todos los países de América Latina que sufrieron los excesos del endeudamiento y las desidias de políticas fiscales y monetarias tan temerarias que acabaron condenando al estancamiento de sus sistemas productivos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Retos pendientes</strong></p>
<p>Latinoamérica, se dice en este número de <em>Economía Exterior</em> (invierno 2011-2012), recuerda los errores del pasado y dispone de recursos e instituciones para defenderse de los coletazos que lleguen de la gran recesión, y administrarse de manera que un sobrecalentamiento no acabe en inflación y déficit exteriores.</p>
<p>Sigue pendiente el gran reto de la integración latinoamericana: los intercambios de la región solo llegan al 10% del valor de sus compras y ventas con el resto del mundo. La dependencia de las materias primas es muy elevada y podría aprovecharse para una mayor diversificación de las actividades productivas. La cooperación con las etnias indígenas y ese gran problema medioambiental de la región amazónica, “la última página en blanco del génesis”, solo tendrá una solución permanente y satisfactoria si el crecimiento económico no se detiene.</p>
<p>Queda el problema de la distribución, todavía muy desigual, de las rentas entre ricos y pobres, con las secuelas de violencia demasiado clamorosas a la hora de reclamar una mayor representatividad en los sistemas internacionales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Para acceder al índice de </em>Economía Exterior<em> 59 (invierno 2011-2012) por favor haga clic <a href="http://www.politicaexterior.com/petest?revista=2&amp;keyword=&amp;numero=59&amp;autor=&amp;search=Buscar" target="_blank">aquí</a>.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Crisis financiera en la UE: el círculo vicioso de la deuda</title>
		<link>http://www.politicaexterior.com/archives/12498</link>
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		<pubDate>Mon, 16 Jan 2012 09:29:27 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Esta semana en Informe Semanal de Política Exterior: crisis financiera en la UE.</strong></p>
<p>Este año se verá si la Unión Europea está a la altura de los retos que enfrenta. En 2012 los gobiernos de la zona euro tendrán que emitir bonos por valor de 794.000 millones de euros para poder pagar sus deudas y financiar sus gastos corrientes, todo ello en un etorno económico amenazado por una segunda recesión en menos de cinco años.</p>
<p>España e Italia son los países más vulnerables en esa lucha por recursos escasos. Nomura Holdings, por ejemplo, ha recortado su cartera de bonos italianos a 467 millones de dólares, frente a los 2.800 millones que tenía a finales de septiembre de 2011. El gobierno italiano necesita 300.000 millones de euros para pagar los vencimientos de sus bonos a lo largo de este año. En Grecia, las políticas de ajuste en medio de una severa recesión han colapsado el consumo interno, convirtiendo una crisis financiera en casi una crisis humanitaria después de una contracción del 6% del PIB en 2011. Según un reciente informe del Bank of International Settlements (BIS), la deuda de los países industrializados ha aumentado a niveles sin precedentes desde 1945. Incluso en Alemania, con una deuda pública de 2,02 billones de euros, la deuda aumentó entre julio y septiembre en 120 millones de euros diarios.</p>
<p>En la primera década de este siglo, los países duplicaron su deuda, hasta los 55 billones de dólares en 2011. Estados Unidos es el primero de la lista con 15 billones, seguido de Japón, con 13 billones. Pero incluso Alemania ha comenzado a admitir que es necesario complementar la reducción del endeudamiento con medidas que promuevan el crecimiento y la creación de empleo.</p>
<p>La UE tendrá que demostrar una rara capacidad de innovación en materia económica para hacer compatibles los objetivos de crecimiento y disciplina presupuestaria. Alemania insiste en que la respuesta no puede provenir de estímulos fiscales que aumentarían el endeudamiento del sector público sino de reformas estructurales y un gasto más inteligente y mejor dirigido, para estimular, por ejemplo, la movilidad laboral intercomunitaria.</p>
<p>En la actualidad, el 20,4% de los europeos entre los 15 y los 24 años que buscan empleo no lo consigue; un 30% más que en 2008. En España esa tasa es del 42%; del 30% en los países bálticos, Grecia y Eslovaquia; y del 20% en Polonia, Hungría, Italia y Suecia. El 97% de los empleos creados durante 2011 en Reino Unido fueron contratos temporales.</p>
<p>Pero en un continente de baja movilidad laboral, esa solución sería insuficiente. En una reciente entrevista en el <em>Corriere Della Sera,</em> el ministro de Desarrollo Económico, <strong>Corrado Passera,</strong> subrayó que “si Europa no se concede los instrumentos que toda moneda tiene, es decir un banco central capaz de garantizar al liquidez y la estabilidad, no habrá crecimiento ni creación de empleo”. En otras palabras: rescatar sale más barato que declarar la quiebra.</p>
<p>Si el Banco Central Europeo inyecta cantidades masivas de dinero en los bancos o en la compra de bonos soberanos, existe un riesgo real de inflación en el caso de que las autoridades monetarias no recuperen sus fondos a su debido tiempo. Pero si la operación tiene éxito, no le habrá costado nada a los contribuyentes y habrá evitado graves estragos. De hecho, esa fue la razón por la que se crearon los bancos centrales.</p>
<p>Según <strong>Kenneth Roggoff,</strong> execonomista-jefe del Fondo Monetario Internacional, si una inflación de entre el 4-6% fuese tolerada por varios años consecutivos, los países desarrollados podrían reducir significativamente su deuda. Sin embargo, <strong>Otmar Issing,</strong> uno de los padres del euro y el más influyente de los economistas alemanes, publicó hace poco un <a href="http://www.faz.net/aktuell/wirtschaft/essay-die-waehrungsunion-auf-dem-weg-zur-fiskalunion-11593620.html" target="_blank">artículo</a> a página completa en el <em>Frankfurter Allgemeine Zeitung</em> para defender la idea que solo una rígida disciplina fiscal puede reestablecer la confianza en el euro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>José Enrique de Ayala, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4781" target="_blank">&#8220;Carta de Europa. Una refundación con poco fundamento&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>François Godement, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4790" target="_blank">&#8220;¿Cuál es el precio de China para salvar el euro?&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>Michael Pettis, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4792" target="_blank">&#8220;España, el euro y las políticas alemanas&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>José Enrique de Ayala, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4685" target="_blank">&#8220;Carta de Europa: Estrangulamiento económico de los países periféricos&#8221;</a>. Política Exterior 142, julio-agosto 2011.</p>
<p>Luis Martí, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4475" target="_blank">&#8220;Perturbaciones asimétricas en una unión monetaria&#8221;</a>. <em>Economía Exterior</em> 54, otoño 2010.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Nuevo número de Afkar/Ideas: victorias islamistas</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 14:38:08 +0000</pubDate>
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<p>Tres meses de elecciones en países sacudidos por la “primavera árabe” –en mayor o menor medida– y tres victorias islamistas. La de Ennahda en Túnez, la del Partido Justicia y Desarrollo en Marruecos y la parcial de los Hermanos Musulmanes en Egipto, pues queda por ver qué resultados obtendrán en las siguientes fases del proceso electoral. Llega el turno de los islamistas y <em>Afkar/Ideas</em> 32 analiza las implicaciones de esta eclosión.</p>
<p><strong>Khalil al Anani</strong> analiza el papel de la religión en la era posrevolucionaria en este <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4774">artículo</a> en abierto. <strong>Ridha Kéfi,</strong> las claves y retos de la transición tunecina. De la victoria islamista en Marruecos se ocupa <strong>Zouhir Louassini,</strong> y de la transición en Egipto y el largo y complejo proceso electoral, <strong>Ricard González.</strong></p>
<p>El enviado de la Unión Europea para el Mediterráneo sur, <strong>Bernardino León,</strong> comparte sus impresiones sobre la “primavera árabe” en esta <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4801">entrevista</a> en abierto. Y <strong>Javier Valenzuela</strong> afirma que la ‘realpolitik’ occidental que apostaba por las autocracias árabes como factores de estabilidad y seguridad ha quedado obsoleta.<strong> </strong></p>
<p>La oposición al régimen sirio ocupa un espacio relevante en este número de <em>Afkar/Ideas,</em> con entrevistas a <strong>Radwan Ziadeh</strong> y <strong>Michel Kilo.</strong> De ahí pasamos a otro de los escenarios más volátiles, Libia: <strong>Imad Mansour</strong> se pregunta si el país está en un cruce de caminos o frente a un sendero tortuoso. <strong>Ihsane el Kadi,</strong> por su parte, analiza el fracaso de la lucha contra Al Qadea, mientras que <strong>Félix Arteaga</strong> desgrana el papel de las fuerzas armadas en los procesos de transición en marcha.</p>
<p>Otra de las cuestiones destacadas de <em>Afkar/Ideas</em> 32 es el papel de Turquía en la región. <strong>Güven Sak</strong> se pregunta en un <a href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4775">artículo</a> en abierto cuáles son las lecciones del proceso de desarrollo turco, y <strong>Yassin Temlali</strong> se centra en el papel de la religión al servicio del comercio en las relaciones entre Turquía y sus vecinos musulmanes.</p>
<p>En el ámbito cultural, la revista reúne artículos sobre los actores islamistas en los medios occidentales, de <strong>Valentina Saini,</strong> y sobre el fenómeno ‘underground’ libio, de <strong>Beatriz Mesa.</strong></p>
<p>Un número –<em>Afkar/Ideas</em> 32, invierno 2011-2012– apegado a la actualidad, pero con la vista puesta en el devenir de un 2012 que se antoja decisivo. ¿Podrán los nuevos gobernantes dar una respuesta eficaz a las demandas socioeconómicas que se acumulan desde el estallido de las revueltas? ¿Tendrán tiempo para imponer su supuesta agenda moral en la sociedad?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Para acceder al índice de </em>Afkar/Ideas<em> 32, invierno 2011-2012 haga por favor clic <a href="http://www.afkar-ideas.com/ultimo-numero/">aquí</a>.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em><br />
</em></p>
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		<title>La aflicción china por Kim Jong-Il</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Jan 2012 07:00:41 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160; Por Xulio Ríos, director del Observatorio de la Política China (www.politica-china.org). China hizo llegar a Pyongyang sus efusivas condolencias por la muerte del “camarada” Kim Jong-Il, recuperando aquel lenguaje ultramontano y congelado en el tiempo que nos remite a los “servicios inmortales a la revolución y la construcción socialista”, apelando a una “amistad tradicional” [...]]]></description>
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<p><em>Por Xulio Ríos, director del Observatorio de la Política China</em> (<a href="http://www.politica-china.org/">www.politica-china.org</a>).</p>
<p>China hizo llegar a Pyongyang sus efusivas condolencias por la muerte del “camarada” <strong>Kim Jong-Il,</strong> recuperando aquel lenguaje ultramontano y congelado en el tiempo que nos remite a los “servicios inmortales a la revolución y la construcción socialista”, apelando a una “amistad tradicional” que evoca las rigidices doctrinales de un pasado que creíamos superado. En un santiamén se disipó toda la elaborada cantinela sobre las bondades y urgencias del “poder blando” chino.</p>
<p>Beijing nunca ha disimulado los lazos privilegiados que sostiene con su viejo aliado. Vienen de largo, y resultan de la preocupación estratégica por evitar, ante todo, una desestabilización del régimen vecino que en modo alguno puede descartarse debido a la fragilidad estructural de la dinastía Kim. La propia continuidad del sucesor, a pesar de contar con el aval chino, va a depender de su capacidad para congeniar con el ejército y los servicios de seguridad.</p>
<p>Para China, seguir ejerciendo la tutela neutralizadora sobre Pyongyang y sus ambiciones militares es fundamental para resistir las presiones de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, que le conminan a cruzar el Rubicón y ejercer la influencia que se le supone sobre Corea del Norte para que renuncie a sus planes nucleares. Esto se ha demostrado nada fácil. Más bien Beijing ha tenido que ejercer de improvisado apagafuegos ante  hechos graves como el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/ROKS_Cheonan_%28PCC-772%29" target="_blank">hundimiento de la corbeta Cheonan</a> o el <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Bombardment_of_Yeonpyeong" target="_blank">bombardeo de la isla Yonpyong</a>, que obligaron a reaccionar a las autoridades de Seúl con artillería y exhibición de aviones de combate.</p>
<p>Pese a su ruina en lo económico y lo moribundo de su ideología, China no baraja otra opción que no sea sostener tal anacronismo. Lo hizo por primera vez en 1950 cuando envió trescientos mil “voluntarios” para contener el avance de las tropas estadounidenses. Entre ellos figuraba el primogénito de <strong>Mao,</strong> que falleció en la contienda. Su tumba es cita obligada para los turistas chinos que en los últimos años visitan el país, muertos de curiosidad por refrescar o recrear la memoria de su Revolución cultural. Así viviríamos nosotros, dicen, de no ser por <strong>Deng Xiaoping.</strong></p>
<p>Pese a su comportamiento díscolo e incontrolado, Beijing siempre se ha mostrado condescendiente con Pyongyang. En ello han influido los intereses estratégicos pero igualmente los económicos, con una cooperación en aumento y que sirve de contrapeso y vacuna contra la imprevisibilidad del régimen.</p>
<p>Para China, el principal problema no son las hambrunas, ni siquiera el arma nuclear, sino la estabilidad de su vecino. Cabe esperar que acuda en ayuda de Corea del Norte para evitar su colapso reconduciendo las tensiones exteriores al diálogo hexagonal creado en 2003 –paralizado desde abril de 2009– en el que participan las dos Coreas, Moscú, Washington, Tokio y Beijing.</p>
<p>Los cambios en Pyongyang y el nuevo liderazgo que se estrenará en China a partir de octubre de 2012 abren la posibilidad de un replanteamiento general de las estrategias regionales. Es evidente que la connivencia de Beijing con un régimen tan anacrónico solo contribuye a acercar a Washington a socios regionales tan relevantes como Japón o Corea del Sur, imposibilitando el diseño de esquemas de seguridad autóctonos y estables en la zona. A China, por ello, le interesa un mayor pragmatismo en los nuevos líderes ya que aumentaría sus capacidades para ganar respetabilidad e influencia y le permitiría dinamizar los mecanismos multilaterales de su preferencia, a día de hoy seriamente cuestionados.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Kerry Brown, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4788" target="_blank">&#8220;China 2020: el camino incierto del cambio político&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 145, enero-febrero 2012.</p>
<p>Xulio Ríos, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4351" target="_blank">&#8220;Desarrollo, unidad y democracia ‘a la China’&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> 137, septiembre-octubre 2010.</p>
<p>Jaume Giné, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4329" target="_blank">&#8220;Asia: diplomacia entre gigantes&#8221;</a>. <em>Política Exterio</em>r 130, julio-agosto 2009.</p>
<p>Jaume Giné, <a href="../articulo?id=3613" target="_blank">“Corea, una nación dividida en dos Estados”</a>. <em>Política Exterior</em> 121, enero-febrero 2008.</p>
<p>Rafael Conde, <a href="../articulo?id=526" target="_blank">“El proceso intercoreano”</a>. <em>Política Exterior</em> 91, marzo-abril 2003.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Multilatinas y el nuevo poder empresarial emergente</title>
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		<pubDate>Fri, 30 Dec 2011 16:28:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>amolto</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>Entre los diversos <em>ranking</em> publicados cada año sobre indicadores económicos pocos despiertan tanta atención como los que clasifican a las grandes empresas mundiales. En los últimos años –sobre todo desde los comienzos de la crisis financiera en 2007– estos índices están mostrando con claridad los enormes cambios en la distribución de la riqueza y el diferente dinamismo económico mundial entre occidente y el llamado &#8220;mundo emergente&#8221;. Los populares índices <a href="http://money.cnn.com/magazines/fortune/global500/2011/full_list/index.html" target="_blank">Fortune 500</a>, <a href="../wp-content/uploads/pdf/FTGlobal500.pdf">Financial Times Global 500</a> han constatado en 2011 el ascenso de las multinacionales de países como China, India, Suráfrica, Rusia y Brasil, entre otros.</p>
<p>Aunque Estados Unidos sigue siendo de lejos el país con mayor número de empresas en ambas clasificaciones, se observa una rápida y creciente participación de empresas emergentes que invierten cada vez en más países y sectores. Llama la atención el caso de China, que ha pasado de tener 16 empresas en el Fortune 500 de 2005 a 46 en 2011. Pero también Brasil: tres empresas en 2005 frente a siete en 2011. &#8220;Los grandes negocios y la creación de nuevos poderes globales ya no son de exclusividad occidental&#8221;, sostiene <a href="../articulo?id=4776" target="_blank">Lourdes Casanova</a> en el número 59 de <em>Economía Exterior</em>.</p>
<p>En América Latina la creciente actividad exterior de algunas grandes empresas ha dado lugar a las llamadas &#8220;multilatinas&#8221;. <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4769" target="_blank">Mauro Guillén y Esteban García Canal</a> han analizado este fenómeno en <a href="http://www.politicaexterior.com/petest?revista=1&amp;keyword=&amp;numero=144&amp;autor=&amp;search=Buscar" target="_blank"><em>Política Exterior</em></a>: &#8220;Aunque las primeras multinacionales latinoamericanas surgieron inmediatamente después de la Segunda Guerra mundial, la magnitud de inversiones se ha multiplicado vertiginosamente desde finales del siglo XX. Mientras que hasta 1990 el conjunto de las empresas latinoamericanas había invertido 57.600 millones de dólares en otros países, a finales de 2010 la cifra aumentó hasta 732.800 millones (equivalente al 15 por cien del PIB de la región)&#8221;.</p>
<p>Si a principios de los años 2000 los protagonistas de esta expansión internacional eran Brasil y México, en el sector energético y las materias primas fundamentalmente, hoy se incorporan compañías de Perú, Argentina, Colombia y Chile, y en sectores como el farmacéutico, el alimentario, las infraestructuras y, como señala <a href="http://www.infolatam.com/2011/05/04/multilatinas-cada-vez-mas-fuertes-por-paises-y-sectores/" target="_blank">Javier Santiso,</a> incluso en sectores tecnológicos. En todo caso, destaca el rápido crecimiento y liderazgo del sector empresarial brasileño, con Petrobrás a la cabeza, que en el FT500 de 2011 ocupa el puesto número 5, en comparación con el 13 de 2010.</p>
<p>La importancia de este fenómeno ha dado lugar a estudios específicos sobre las empresas en América Latina. Así, por ejemplo, cada año <a href="http://rankings.americaeconomia.com/2011/500/" target="_blank">AmericaEcomomía</a> estudia la evolución de las 500 empresas de la región cuyas ventas superan los 1.000 millones de dólares. En su índice de 2010, de las 50 mayores, 27 son brasileñas, 15 mexicanas, 11 chilenas, cuatro argentinas, dos colombianas y una peruana. El objetivo es estudiar la economía latinoamericana a través de las tendencias de las mayores empresas. El fortalecimiento de las monedas frente al dólar en 2010, la subida de los precios de las materias primas debido a la fuerte e imparable demanda china y el crecimiento de muchos mercados internos en la región han empujado las ventas de las grandes empresas latinoamericanas, y las expectativas son al alza. Otro estudio es el realizado por <a href="http://es.latintrade.com/2011/11/las-mejores-empresas-de-america-latina/" target="_blank">Latin Trade</a>, que clasifica a 500 empresas latinoamericanas según su nivel de ingresos y ganancias en el último año y en los tres años anteriores. Entre las 10 primeras de su clasificación más reciente (2010) se encuentran cinco brasileñas, tres peruanas, una chilena y una argentina.</p>
<p>Según Guillén, entre las causas del desarrollo y proyección de las  multilatinas destacan la apertura comercial al exterior, la  desregulación de mercados, las reformas financieras y las  privatizaciones &#8220;que han transformado una región que hasta hace una  generación se encontraba poco integrada con la economía global&#8221;. Al igual que sucedió con las multinacionales españolas en la década de los noventa, la expansión internacional de las empresas latinoamericanas multiplicará la complejidad de los intereses económicos de los países de origen. &#8220;Esa misma presencia conlleva la posibilidad de una mayor influencia en otros ámbitos, que en el caso de algunos países puede abarcar los terrenos cultural, diplomático e incluso militar&#8221;, advierte Guillén, para quien el país que más pronto experimentará el efecto geopolítico y diplomático de sus multinacionales es Brasil.</p>
<p>¿Cómo afectan las multilatinas a España y sus multinacionales? Santiso coincide con Guillén en que la expansión internacional de las empresas latinoamericanas puede traer una mayor actividad para las españolas si se produce un &#8220;efecto sede&#8221;; una concentración de la actividad en el país de origen. Asimismo podría estimular mercados como el Latibex y aumentar los intercambios tanto comerciales como humanos con América Latina en su tránsito hacia Europa.</p>
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		<title>Contra el cambio climático: el largo plazo puede esperar</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Dec 2011 13:07:14 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><em>Por Pablo Colomer.</em></p>
<p>La revista <em>Time</em> la ha seleccionado como una de las <a href="http://www.time.com/time/specials/packages/article/0,28804,2101344_2100858_2100861,00.html">diez historias</a> que han despertado menos interés del debido en 2011. La protagoniza <strong>Richard Muller,</strong> físico contratado por la fundación <strong>Charles G. Koch</strong> para desmontar, de una vez por todas, “el fraude del cambio climático”. Muller, de la Universidad de Berkeley (California), lideró las investigaciones financiadas por la <a href="http://www.newyorker.com/reporting/2010/08/30/100830fa_fact_mayer">familia Koch</a> y publicó un artículo en <em>The Wall Street Journal</em> cuyo título no deja lugar a dudas. <a href="http://online.wsj.com/article/SB10001424052970204422404576594872796327348.html">“The Case Against Global-Warming Skepticism: There were good reasons for doubt, untill now”</a>.</p>
<p>En ese artículo Muller reconocía, tras haber estudiado los datos, que había estado equivocado. “El cambio climático es real”, escribía. Eso sí, conocer la parte del calentamiento debida a la acción del hombre y sus posibles efectos queda para futuros estudios, según el físico estadounidense.</p>
<p>Mientras los últimos escépticos en el campo científico –que no el empresarial– se rinden ante la evidencia, el arquetipo de los problemas a largo plazo, “el problema de acción colectiva más complejo en la historia de la humanidad”, en palabras de <strong>Martin Wolf</strong> (<em>Financial Times)</em>, sigue sin ser atacado con decisión por los líderes políticos. Unos por falta de convicción en que la acción del hombre sea causa del calentamiento global; otros, porque no quieren gastar dinero en una amenaza distante, menos aún en tiempos de crisis; y unos terceros porque ven que sus colegas no están dispuestos a colaborar. Las excusas proliferan, mientras las emisiones aumentan más rápido que nunca.</p>
<p>Desde la firma del <a href="http://europa.eu/legislation_summaries/environment/tackling_climate_change/l28060_es.htm">protocolo de Kioto</a> en 1997, las emisiones globales de gases de efecto invernadero han aumentado un 49%, principalmente en los países en desarrollo. En la actualidad, esos países son responsables del 58% del total de emisiones; China en solitario, del 23%, seguido de Estados Unidos con el 20%. Las emisiones de la Unión Europea alcanzan el 14% del total, seguida de lejos por Rusia, India y Japón.</p>
<p>Como reconoce <em>The Economist</em> en <a href="http://www.economist.com/node/21541028">“The sad road from Kyoto to Durban”</a>, muchos asumen, entre ellos el veterano semanario, que cumplir el objetivo fijado por el <a href="http://www.ipcc.ch/">Panel Intergubernamental de Expertos Sobre el Cambio Climático</a> (IPCC, por sus siglas en inglés) de evitar que la temperatura global ascienda más de dos grados centígrados en 2050 no es ni posible ni plausible. Tocaría entonces adaptarse a un mundo mucho más cálido, admite <em>The Economist,</em> dado el “colosal fracaso” de Kioto y los sucesivos de Copenhague, Cancún y ahora <a href="http://www.cop17-cmp7durban.com/">Durban</a>.</p>
<p>Negociado en 1997, el protocolo de Kioto exige a los países desarrollados reducir sus emisiones al menos en un 5% en el periodo 2008-2012 respecto a los niveles de 1990. Estados Unidos –entonces primer emisor mundial, ahora superado por China, aunque sigue en cabeza en cuanto a emisiones per cápita– rechazó ratificar el tratado. Fuera de estas exigencias quedaban los países en desarrollo.</p>
<p>En Durban todos los países se han comprometido a “lanzar un proceso para desarrollar un protocolo, otro instrumento legal o un resultado acordado con fuerza legal bajo la convención aplicable a todas las partes”. Dicho acuerdo debería estar listo para 215 y entraría en vigor en 2020, según la hoja de ruta trazada en Suráfrica.</p>
<p>La resolución del arquetipo de los problemas a largo plazo, el calentamiento del planeta, queda una vez más aplazada. Y una pregunta surge: el largo plazo, ¿queda más lejos o más cerca? La cita de 2012, el año que expira Kioto, se celebra en Catar. Como recuerda este <a href="http://www.lavanguardia.com/opinion/editorial/20111212/54240985830/durban-un-pequeno-pas.html">editorial</a> de <em>La Vanguardia,</em> nunca ha habido unanimidad en las 17 cumbres celebradas por las Naciones Unidas sobre el cambio climático. “El hecho de que Estados Unidos, China e India no se hayan bajado del tren en Durban es una señal que permite abrigar la esperanza de que no todo está perdido, como parecía que iba a ocurrir –afirma el editorial–. Sólo queda esperar que las distancias entre bloques de países se vayan reduciendo hasta que el acuerdo tenga opciones de eficacia”.</p>
<p>La Unión Europea sigue siendo el motor de la lucha contra el calentamiento global. La UE ha decidido prorrogar el protocolo de Kioto hasta 2017 o 2020. A esa prórroga se podrían sumar Suiza, Noruega, Nueva Zelanda y Australia. No la han aceptado Rusia, Canadá y Japón.</p>
<p>Más allá de Kioto, el meollo de la cuestión está en la naturaleza del posible acuerdo a firmar en 2015. A la espera de que lleguen decisiones de calado, lo importante parece ser que no se rompe la baraja; así, el juego de las negociaciones prosigue. “Todos los países disponen ahora de un plazo aceptable para asumir que en el mundo del siglo XXI no hay perversos contaminadores frente a países en desarrollo que quieren tener las mismas opciones de que dispusieron los ricos”, afirma este <a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Ganando/tiempo/elpepiopi/20111212elpepiopi_2/Tes">editorial</a> de <em>El País,</em> titulado “Ganando tiempo”.</p>
<p>El “mañana, mañana lo pensaré” de Escarlata O’Hara continúa. ¿Arderá Atlanta?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p><em>Política Exterior</em> publicó a principios de 2011 un monográfico titulado <a href="../archives/10273">“Cambio Climático, Comercio de Emisiones y otros desafíos del siglo XXI”</a>. Además de artículos de científicos, empresarios, activistas y políticos relacionados con la materia, el monográfico ofrece un glosario, mapas, gráficos y tablas para entender mejor este desafío global.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>¿Arranca la Europa de las dos velocidades?</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Dec 2011 13:49:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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<p>En los días previos al <a href="http://www.european-council.europa.eu/home-page/highlights/first-session-of-the-eu-summit-agreement-on-immediate-action-and-on-new-fiscal-rule-for-the-eurozone?lang=es">Consejo Europeo</a> del 8 y 9 de diciembre en Bruselas, las declaraciones de los líderes políticos en Europa mezclaban dramatismo y solemnidad. El momento de la verdad había llegado. Europa no vivía una crisis tan grave “desde la Segunda Guerra mundial”, en palabras de la canciller alemana, <strong>Angela Merkel.</strong> Si de esta cumbre Europa no salía con un acuerdo sólido y eficaz que atajase sus problemas económicos, “no habrá una segunda oportunidad”, advertía el presidente francés, <strong>Nicolas Sarkozy. </strong>Era hora de salvar el euro y, por extensión, el proyecto europeo en su conjunto.</p>
<p>La <a href="http://cort.as/1OiG">declaración</a> del Consejo Europeo tras el primer día de cumbre, que terminó a las cinco de la mañana del viernes 9 de diciembre, afirma que los líderes europeos han llegado a un acuerdo para “avanzar hacia una unión económica más fuerte”. ¿En qué se traduce esto? A medio y largo plazo, en un nuevo pacto presupuestario y una mayor coordinación de las políticas económicas; es decir, disciplina fiscal. A corto, en el desarrollo de los mecanismos de estabilidad financiera de la zona euro.</p>
<p>Esta declaración afirma que la Unión Europea “ha puesto todo su empeño” en los últimos 18 meses para mejorar la gobernanza económica, en respuesta a la crisis de la deuda soberana. Sin embargo, reconoce también que las tensiones en los mercados en la zona euro se han incrementado. ¿Sellará este acuerdo los problemas de la Unión?, se preguntan los analistas. La respuesta, como viene sucediendo a lo largo de 2010 y 2011, no resulta del todo alentadora.</p>
<p>El presidente del Banco Central Europeo, <strong>Mario Draghi,</strong> cree que lo acordado “se acerca bastante a un buen pacto fiscal”. Como explica en este <a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/Salvar/euro/condiciones/elpepiint/20111209elpepiint_9/Tes">artículo</a> <strong>Manuel de la Rocha Vázquez,</strong> de la Fundación Alternativas, los países que quieran seguir en el club euro deberán someter sus presupuestos nacionales al escrutinio y potencial veto por parte del resto de miembros, con sanciones que se aplicarían automáticamente para los incumplidores. “Una especie de avance federalista del euro, pero dibujado con colores germanos, donde solo cuenta el control del déficit”, añade De la Rocha, que advierte: “La falta de acuerdo o uno parcial no generará la estabilidad necesaria, acercando un poco más la eurozona al precipicio, tal vez esta vez sin vuelta atrás”.</p>
<p>De acuerdo con <strong>Luis Garicano,</strong> de la London School of Economics, los acuerdos no resuelven ninguno de los problemas de la zona euro. “Sería una broma de mal gusto llamarlos unión fiscal –afirma Garicano en este <a href="http://www.fedeablogs.net/economia/?p=16658">post</a>–. Solo la promesa de Draghi de intervenir con fuerza, y los planes de Monti, dan lugar a la esperanza”.</p>
<p>Si no por el acuerdo alcanzado, que está por ver si resulta el remedio adecuado, esta cumbre sí podrá ser considerada histórica por lo que <em>The Economist</em> ha calificado como “el gran divorcio europeo”. Reino Unido ha decidido quedar fuera del pacto. Así, “dos décadas después de que se firmase el Tratado de Maastricht, que lanzó el proceso hacia la moneda única europea, las placas tectónicas de la UE se han separado por la misma falla que siempre las dividió: el canal de la Mancha”, afirma <strong>Charlemagne</strong> en este <a href="http://www.economist.com/blogs/charlemagne/2011/12/britain-and-eu-summit" target="_blank">post</a>.</p>
<p>La Europa de las dos velocidades se hace más patente. “Creo que estamos ante un escenario nuevo de federalismo intergubernamental o, más llanamente, federalismo sin los federalistas –afirma <strong><a href="http://politica.elpais.com/autor/ignacio_torreblanca/a/" target="_blank">José Ignacio Torreblanca</a>,</strong> del European Council on Foreign Relations–: sin Comisión, Parlamento o Tribunal. ¿Eso cómo se come? Por fuera de los Tratados, de ahí no ya los dos velocidades, sino las dos Europas”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Thomas Klau, François Godement y José Ignacio Torreblanca, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4576" target="_blank">&#8220;Más allá de Maastricht: nuevo pacto para el euro&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 140, marzo-abril 2011.</p>
<p>Enrique García y Luis Garicano, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4571" target="_blank">&#8220;Una agenda  de crecimiento para España&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 140, marzo-abril 2011.</p>
<p>Manuel de la Rocha Vázquez, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4224" target="_blank">&#8220;Crisis y gobierno: por una globalización más democrática&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 135, mayo-junio 2010.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Hacia un nuevo equilibrio de poder en Egipto</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Dec 2011 11:26:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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<p><em>Por Marcos Suárez Sipman, politógo y jurista. Desde El Cairo (Egipto).</em></p>
<p>De acuerdo con las estimaciones preliminares de esta primera vuelta, los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hermanos_Musulmanes" target="_blank">Hermanos Musulmanes</a> pueden haber obtenido el 40% de los votos. La Alianza Democrática, que encabeza su Partido de la Libertad y la Justicia, incluye a otras seis organizaciones –dos de ellas laicas–, y habría alcanzado un objetivo bastante superior al 20-30% augurado por los observadores.</p>
<p>La tarea fundamental del nuevo parlamento será seleccionar los cien miembros de una Asamblea Constituyente para formar una nueva Constitución, que será sometida a referéndum. Que esto se haga antes o después de la elección presidencial, aún no se sabe. Tampoco sabemos si el nuevo presidente disolverá inmediatamente el parlamento.</p>
<p>El ejército ha nombrado a <strong>Kamal al Gansuri</strong> nuevo primer ministro. Gansuri, de 78 años y doctor en Economía, ya fue premier del presidente <strong>Hosni Mubarak</strong> entre 1996 y 1999. No se siente una animadversión personal contra él – tuvo que dimitir por diferencias con Mubarak – aunque es la falta de legitimidad democrática la que lo descalifica a los ojos del pueblo. Su tarea será la de formar un gobierno de transición, que previsiblemente se mantendrá en el cargo solo unos meses. El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas insiste en que Gansuri tiene “plenos poderes” para gobernar. Pero sobre el papel, el Consejo Supremo tendrá la última palabra en los asuntos de Estado hasta la inauguración del nuevo presidente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Embrollo electoral</strong></p>
<p>Hay 47 organizaciones políticas, sin contar con los aspirantes independientes. Esto dificulta la tarea de los votantes. El proceso se complica más al dividir la junta militar el proceso electoral en seis fases, dividas a su vez en primera y segunda vuelta, cada una de dos días. El 12 de marzo de 2012 será la última de 24 jornadas electorales en cuatro meses.</p>
<p>A los Hermanos Musulmanes les conviene que en segundo lugar no haya quedado una formación laica, sino los radicales de la Alianza Islamista, liderada por el Partido Al-Nour, con entre 5% y 15% de los votos. Esto les ayudará a destacar su carácter “moderado” pues, como afirman, los salafistas aspiran a adaptar la vida moderna a la sharia (ley islámica), mientras que ellos, los Hermanos Musulmanes, tratan de adaptar la sharia a la vida moderna.</p>
<p>En tercera posición, el Bloque Egipto, una coalición liberal formada en torno al partido Egipcios Libres, creado hace pocos meses por el copto <strong>Naguib Sawiris,</strong> exitoso empresario de las telecomunicaciones. Otros miembros del Bloque son los partidos izquierdistas de Tagammu y el partido socialdemócrata egipcio. Los resultados del Bloque Egipto han sorprendido y rebasado ampliamente los del viejo partido liberal del Wafd.</p>
<p>La cadena <em>Al Jazeera</em> estima que han sido anulados los derechos electorales de al menos 30.000 personas arrestadas en algún momento. Sin distinguir entre criminales comunes y detenidos políticos.</p>
<p>Los manifestantes de la plaza Tahrir no son Egipto, pero su sacrificio y bravura provocó la caída de Mubarak y ahora han logrado doblegar la voluntad de los militares. Durante más de medio siglo los militares han sido los dueños y señores de Egipto. Querían imponer un calendario hecho a su medida.</p>
<p>¿Cuál será ahora el objetivo de la protesta? No hay consensos y muchos egipcios temen volver a ser engañados. Recelan de un posible acuerdo entre militares e islamistas para repartirse el poder: mayoría parlamentaria islamista, pero con un presidente militar. No es algo improbable. Sin embargo, el pueblo egipcio –al menos una parte importante– se ha levantado y empezado a hacer valer sus derechos.</p>
<p>Muy pocos quieren otro presidente militar y muchos se sienten atraídos por figuras como <strong>Mohamed el Baradei</strong> o el moderado <strong>Abdel Monem el Fotoh,</strong> disidente de los Hermanos Musulmanes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Economía en crisis</strong></p>
<p>Un aspecto a resaltar es el desesperado estado de la economía egipcia. Conviene no olvidar que la revolución egipcia –como en general la “primavera árabe”– es no solo rebelión contra la dictadura, sino lucha contra un orden económico manifiestamente injusto.</p>
<p>Y no olvidemos que casi la mitad de los 85 millones de egipcios vive por debajo del umbral de la pobreza (dos dólares al día) y que lo que más les importa es ver una mejora en su vida diaria. Los que mejor han comprendido esto son los Hermanos Musulmanes – grupo muy implantado en la sociedad, entre otras razones por su labor de asistencia social. Su brazo político está liderado por empresarios exitosos y profesionales liberales. Plantea políticas económicas capitalistas similares al <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Partido_de_la_Justicia_y_el_Desarrollo_%28Turqu%C3%ADa%29" target="_blank">AKP</a> turco para emular el crecimiento de Egipto. Sus propuestas económicas son concretas, más allá de la retórica de la justicia social y la lucha contra la pobreza. Saben que deben reformar el enorme e ineficiente sector público, luchar contra la corrupción, crear PyMEs para los jóvenes y generar empleo.</p>
<p>Los jóvenes y las mujeres son los auténticos protagonistas de esta revolución. Ver la chocante imagen de las dos colas antes los colegios electorales –una para mujeres, otra para hombres– recuerda uno de los grandes objetivos de la “primavera árabe”: la igualdad de la mujer.</p>
<p>Solo tendrá éxito la democracia en Egipto si implica libertad, igualdad y bienestar económico.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Entrevista por Valentina Saini, <a title="Permanent Link to " rel="bookmark" href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4668" target="_blank">&#8220;Entrevista. Los Hermanos Musulmanes del Egipto pos Mubarak&#8221;</a>. <em>Afkar/Ideas</em> núm. 30, verano 2011.</p>
<p>Nathalie Bernard-Maugiron, &#8220;<a title="Permanent Link to " rel="bookmark" href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4728">Egipto: los desafíos constitucionales</a>&#8220;. <em>Afkar/Ideas</em> núm. 31, otoño 2011.</p>
<p>Omayma Abdel-Latif, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4707" target="_blank">&#8220;La revolución debe continuar, su espíritu sigue vivo&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 143, septiembre-octubre 2011.</p>
<p>Ignacio Álvarez-Ossorio, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4720" target="_blank">&#8220;Libros: También para Egipto, ‘la democracia es la solución’&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 143, septiembre-octubre 2011.</p>
<p>Carlos Echeverría, <a title="Permanent Link to " rel="bookmark" href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4661">&#8220;Las Fuerzas Armadas en las revueltas árabes&#8221;</a>. <em>Afkar/Ideas</em> núm. 30, verano 2011.</p>
<p>Salam Kawakibi, <a title="Permanent Link to " rel="bookmark" href="http://www.afkar-ideas.com/article/?id=4666">&#8220;Transiciones convulsas en Túnez y Egipto&#8221;</a>. <em>Afkar/Ideas</em> núm. 30, verano 2011.</p>
<p><em>El número 57 de </em>Economía Exterior<em> está dedicado a la economía de la &#8220;primavera árabe&#8221;. Para ver el índice haga clic <a href="http://www.politicaexterior.com/petest?revista=2&amp;keyword=&amp;numero=57&amp;autor=&amp;search=Buscar" target="_blank">aquí</a>.</em></p>
<p>Gonzalo Escribano, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4627" target="_blank">&#8220;Economía del cambio en el mundo árabe&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 141, mayo-junio 2011.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Lucha contra la desnutrición infantil: reto pendiente</title>
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		<pubDate>Thu, 01 Dec 2011 14:54:09 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>“En el mundo se producen alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de todos–expone <strong>Kul C. Gautam,</strong> director ejecutivo adjunto de <a href="http://www.unicef.es/" target="_blank">Unicef</a>–. Por lo tanto, el hambre y la desnutrición no son consecuencias sólo de la falta de alimentos, sino también de la pobreza, la desigualdad y los errores en el orden de prioridades”.</p>
<p>Cerca de mil millones de personas pasan hambre en el mundo, según la <a href="http://www.fao.org/index_es.htm" target="_blank">FAO</a>. Desde 2008, la crisis financiera y las repetidas crisis alimentarias han empeorado la situación. Los precios de los alimentos fluctúan, con alzas que hacen que el acceso a una alimentación adecuada sea imposible para millones de familias. Según datos del <a href="http://www.bancomundial.org/" target="_blank">Banco Mundial</a>, en el último año el precio de los alimentos ha aumentado un 36%, debido en parte a la subida de los combustibles. Y se calcula que, desde junio de 2010 hasta abril de 2011, 44 millones de personas han caído en la pobreza como consecuencia de ello.</p>
<p>El peor ejemplo de la crisis alimentaria que azota al mundo en desarrollo lo podemos ver en el Cuerno de África. En Somalia, que vive una grave emergencia nutricional, algunos alimentos básicos han experimentado en 2011 una subida de hasta un 270% con respecto a 2010.</p>
<p>El eslabón más débil de esta cadena de despropósitos son los niños. En el mundo en desarrollo, casi 200 millones de niños menores de cinco años padecen desnutrición crónica. El periodo que cubre el embarazo y los dos primeros años de vida, los conocidos como 1.000 días críticos, es fundamental para prevenir la desnutrición. En esa etapa es cuando se produce el desarrollo básico del niño, por lo que la falta de atención adecuada afectará a su salud y desarrollo intelectual el resto de su vida.</p>
<p>Según Unicef, la desnutrición es un problema complejo que no está recibiendo los recursos necesarios para prevenir su aparición, tampoco para su tratamiento. Pasa a un primer plano cuando se llega a situaciones de emergencia, como la que vive el Cuerno de África. En esos casos, las actuaciones se centran en lograr la supervivencia de los niños que sufren desnutrición aguda. Se trata de actuaciones “difíciles y costosas”, de acuerdo con Unicef. Luego, vuelve a caer en un segundo plano.</p>
<p>La desnutrición crónica requiere, más allá de las emergencias puntuales, una actuación continuada, cuyos resultados se ven en el medio y largo plazo. “Esto provoca que sea una prioridad secundaria en los programas de ayuda oficial al Desarrollo”, explican en la agencia de Naciones Unidas. Los fondos dedicados a la desnutrición básica</p>
<p>Entre las medidas para atajar la lacra de la desnutrición infantil destaca la creación del <a href="http://www.scalingupnutrition.org/">Movimiento para el Fomento de la Nutrición (SUN)</a>, del que ya forman parte 19 países. La mejora de los fondos, el trabajo sobre el terreno y un enfoque integral son elementos prioritarias. Con ello se busca atajar tanto las causas inmediatas –alimentación insuficiente, enfermedades– como las subyacentes –falta de atención sanitaria, agua y saneamiento insalubres–. Sin olvidar las causas básicas, como la escasa educación de las madres.</p>
<p>La educación de la mujer y su posición en la sociedad tienen una influencia muy importante sobre la alimentación. Un estudio realizado en Pakistán ha revelado que la mayoría de las madres de los recién nacidos con síntomas de desnutrición apenas habían recibido educación. La introducción de alimentos complementarios para los lactantes a partir de los seis meses de edad mejoró cuando las madres recibieron formación.</p>
<p>“Por lo general, la desnutrición es mucho menos generalizada en los sitios donde las mujeres controlan los recursos familiares –afirma <strong>Roger Shrimpton,</strong> asesor de nutrición de la ONG <a href="http://www.hki.org/" target="_blank">Hellen Keller International</a>–. Allí donde las mujeres son oprimidas y no son tratadas como iguales, suele haber más desnutrición”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Kattya Cascante, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4695" target="_blank">&#8220;Crisis alimentaria: un consenso por la agricultura&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 142, julio-agosto 2011.</p>
<p><em>El número 45 de </em>Economía Exterior<em> está dedicado a la crisis derivada de los precios de las materias primas. Para acceder al índice del número, haga clic <a href="http://www.politicaexterior.com/petest?revista=2&amp;keyword=&amp;numero=45&amp;autor=&amp;search=Buscar" target="_blank">aquí</a>.</em></p>
<p>Unicef. <a href="http://www.unicef.es/actualidad-documentacion/noticias/la-desnutricion-infantil-debate" target="_blank">&#8220;La desnutrición infantil, a debate&#8221;</a>. Artículo, noviembre 2011.</p>
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		<title>Libros: la tercera revolución industrial y el poder lateral</title>
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		<pubDate>Tue, 29 Nov 2011 10:47:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pcolomer</dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160; La Tercera Revolución Industrial. Cómo el poder lateral está transformando la energía, la economía y el mundo, de Jeremy Rifkin. Editorial Paidós. Barcelona, 2011. 400 págs. 22,90 euros. &#160; Jeremy Rifkin es uno de los pensadores sociales más celebres de nuestra época. Como tal, su trabajo se sigue con enorme interés, siendo objeto de [...]]]></description>
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<p><a href="http://planetadelibros.com/la-tercera-revolucion-industrial-libro-50996.html"><em>La Tercera Revolución Industrial. Cómo el poder lateral está transformando la energía, la economía y el mundo</em></a>, de Jeremy Rifkin. Editorial Paidós. Barcelona, 2011. 400 págs. 22,90 euros.</p>
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<p><strong>Jeremy Rifkin</strong> es uno de los pensadores sociales más celebres de nuestra época. Como tal, su trabajo se sigue con enorme interés, siendo objeto de furibundas alabanzas y críticas desmayadas. El contexto de crisis actual, acompañado por una búsqueda del cambio a gran escala, augura más alabanzas que críticas para su obra más reciente. Este último libro conecta dos de los grandes avances de los últimos años, las energías renovables y las tecnologías de la información y comunicación, que abren la puerta a lo que Rifkin denomina la tercera revolución industrial. La salida de la crisis se encuentra ahí, nos dice Rifkin.</p>
<p>Este libro viene a ser un relato desde dentro del despliegue del concepto de tercera revolución industrial y del modelo de desarrollo de la misma, que incluye una mirada a las personalidades y los actores (jefes de Estado, directores gerentes de grandes empresas globales, emprendedores sociales y ONG) que están siendo pioneros en su implementación.</p>
<p>¿Qué supone esta revolución? La revolución que pregona Rifkin tiene cinco bases. La primera, efectuar el cambio de un régimen energético de combustibles fósiles basados en el carbono por un régimen de energías renovables. La segunda, reconfigurar el parque mundial de edificios para transformar cada inmueble en una minicentral eléctrica capaz de captar <em>in situ</em> energías renovables. Tercera, instalar tecnología de almacenaje de energía renovable en todos los edificios. Cuarta, utilizar la tecnología de la comunicación de Internet para poner en contacto las minicentrales eléctricas con los consumidores. Y quinta, implantar un parque de vehículos de motor eléctrico con alimentación de red o pilas de combustible, impulsados por energías renovables.</p>
<p>Según <strong>Arianna Huffington</strong>, de <em>The Huffinton Post</em>, este libro “es uno de esos que cambian las reglas del juego, relacionando las dos tecnologías clave del siglo XXI y aportándonos una nueva y poderosa visión económica para el futuro. Cuando vemos en su proyecto que la economía puede volver a crecer, La Tercera Revolución Industrial se nos presenta como una hoja de ruta ineludible”.</p>
<p>“El problema de este ensayo no radica en que su autor demande una economía fundamentada en unas fuentes de energía sostenibles, ¡que bienvenidas sean!, sino en que rezuma por todas las esquinas un tufillo a proyecto de visionario”, discrepa <strong>Luis Perdices de Blas,</strong> de la Universidad Complutense, en este <a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/Rifkin/pensador/social/visionario/elpepuculbab/20111112elpbabpor_33/Tes">artículo</a> para <em>El País</em>. Según el catedrático de Economía, no queda clara la viabilidad financiera de la propuesta de Rifkin.</p>
<p>En cualquier caso, se trata de un relato bienvenido en los tiempos convulsos que nos ha tocado vivir, donde los discursos de un mejor porvenir nunca están de más. Sigamos atentos a Rifkin.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para más información:</strong></p>
<p>Publicaciones: <a href="http://www.politicaexterior.com/archives/10273" target="_blank">&#8220;Cambio Climático, Comercio de Emisiones y otros desafíos del siglo XXI&#8221;</a>. <em>Estudios de Política Exterior SA</em>, enero 2011.</p>
<p>Sree Sreenivasan y Eliza Cooper, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4624" target="_blank">&#8220;De #Egipto a #Fukushima: revolución en los medios&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 141, mayo-junio 2011.</p>
<p>Lara Lázaro, <a href="http://www.politicaexterior.com/articulo?id=4501">&#8220;Después del mal arranque de Copenhague&#8221;</a>. <em>Política Exterior</em> núm. 138, noviembre-diciembre 2011.</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=T34qifxSBkk&amp;feature=related" target="_blank">Entrevista a Jeremy Rifkin en You Tube</a>. Fundación Ideas para el Progreso, abril 2010.</p>
<p>&nbsp;</p>
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