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¿Cómo rescatar Haití?

Amélie Gauthier | 1 de marzo del 2010

Los escombros han dejado al descubierto los límites de la ayuda internacional. Tras más de cinco años de misión de la ONU y una permanente ayuda exterior, el Estado haitiano sigue siendo débil y el país apenas cuenta con recursos propios. ¿Cómo construir un mejor Haití?

El terremoto de Haití del 12 de enero ha sido una de las mayores tragedias de la humanidad, ha afectado a millones de personas y ha conmovido al planeta. Nadie pudo quedar indiferente ante las imágenes de los medios de comunicación después de la catástrofe natural. Los cuerpos sin vida amontonados, la destrucción masiva de la capital, Puerto Príncipe, de sus monumentos más emblemáticos como el Palacio Nacional y la catedral Notre Dame, han sido los efectos más visibles e impactantes de esta tragedia. Sin embargo, además de la desesperación de la gente, la pobreza y la miseria, el terremoto ha puesto en evidencia que, pese a la presencia de la comunidad internacional desde hace más de cinco años con fuerte apoyo de las Naciones Unidas y otros donantes, Haití continúa teniendo problemas profundos y estructurales que ahora se han agravado. La ausencia de instituciones y del Estado es más evidente en su sustancia que en su forma. La falta de infraestructuras y de recursos deja al país en una posición aún más débil y dependiente de la comunidad internacional.

¿Es realmente posible “construir mejor Haití”?, se preguntaba Bill Clinton en un artículo en The Washington Post el 14 de enero. Ése es el deseo de observadores, políticos, analistas y del conjunto de los haitianos que han sufrido tantas crisis en su historia. En momentos de terrible dolor surge la esperanza y aspiración de que el futuro sea mejor. En el caso de Haití, es importante identificar las limitaciones y rebajar las expectativas. Aunque la respuesta internacional ha sido masiva ante la magnitud del terremoto, todavía no está claro que la comunidad internacional y Haití estén a la altura para “construir mejor” el país.

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