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El eterno retorno de la izquierda chilena

| 19 de noviembre del 2013

Se anticipa un cambio de guardia en Chile. Las urnas confirmaron el domingo 17 de noviembre lo que las encuestas llevaban meses pronosticando: una victoria electoral de Michelle Bachelet al frente de Nueva Mayoría, coalición de izquierdas y heredera de la Concertación. Con un 46.68% del total de los votos y una abstención considerable, del 44%, Bachelet requerirá una segunda ronda de elecciones par acceder a la presidencia de Chile, que ya ostentó entre 2006 y 2010. Su rival, la oficialista Evelyn Matthei, ha obtenido un 25% del voto.

La coalición de Bachelet necesita un mandato claro para llevar a cabo su  programa electoral. Y es que las elecciones actuales  tienen una enorme importancia, tanto fáctica como simbólica. Ya es inusitado que las dos candidatas principales sean mujeres; más aún lo es que ambas sean hijas de generales chilenos. La diferencia es que Alberto Bachelet pagó con la vida su oposición a Augusto Pinochet, mientras que Fernando Matthei colaboró activamente en su régimen.

El detalles es más que anecdótico. Cuarenta años después del golpe de Estado de Pinochet y cuatro después de la elección del primer gobierno de derechas en la historia reciente de Chile, su sociedad se muestra deseosa de reformar una democracia creada en circunstancias poco favorables (el propio Pinochet permaneció como jefe de las fuerzas armadas durante la transición). Es por eso que Nueva Mayoría plantea la apertura de un proceso constituyente que dote al país de una nueva constitución.

Una de las demandas más urgentes es la reforma del sistema educativo. El objetivo es garantizar una educación pública gratuita: en Chile, tan sólo el 20% del coste de estudiar en una universidad pública es sufragado por el Estado. Revueltas estudiantiles en 2011 pusieron de manifiesto que el sector necesita reformas, y que aquel mantra de Pinochet, “los estudiantes van a la universidad a estudiar, no a pensar”, ya no tiene cabida en Chile. La coalición de Bachelet incluye además al Partido Comunista, en cuyas filas milita la líder estudiantil –y de ayer en adelante parlamentaria– Camila Vallejo.

También urge reformar la ley del aborto, que se encuentra entre las más discriminatorias del planeta. Y hacer frente a la contaminación medioambiental, y a las persistentes desigualdades sociales. Como observa Genaro Arriagada, en estos frentes la izquierda parte con una ventaja competitiva. Y ante este hecho Bachelet se convierte en la candidata perfecta: cuando abandonó la presidencia en 2010 (la constitución chilena prohíbe la reelección) se cumplían dos décadas de gobiernos de la Concertación,  y sin embargo la mandataria retuvo un índice de popularidad del 85%.

Su ambicioso proyecto pone de manifiesto los retos a los que el país debe hacer frente, pero también lo mucho que ha prosperado en las últimas décadas. Chile es hoy líder latinoamericano en PIB per cápita y transparencia, y sólo un 13,7% de su población vive bajo el umbral de la pobreza, cantidad muy inferior a la de sus vecinos. El crecimiento económico se da por hecho y no justifica la permanencia de un partido en el poder, como descubrió en 2010 la izquierda y le ocurre actualmente a Sebastián Piñera. La reciente urgencia con que se enfocan problemas como el de la educación es un síntoma positivo de los avances del país.

Durante la transición chilena el régimen de Pinochet consiguió retener múltiples privilegios, que con el tiempo se han disminuido. El proceso constituyente constituye el último capítulo en esta segunda transición: la de una democracia de baja intensidad a una más representativa. Sería impensable, por el contrario, que la clase política española acometiese una reforma tan atrevida de nuestra democracia, aunque su mal diseño institucional resulte más evidente con cada día que pasa. El discurso oficial en nuestro país aclama la democracia de 1978, sin prestar excesiva atención a la crítica constructiva. ¿Existe una Bachelet española, y, lo que es más importante, una mayoría social que desee reformas?

 

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