AFKAR-IDEAS  >   NÚMERO 39

La ‘fusión cultural ’: ¿una revolución árabe?

YVES GONZALEZ-QUIJANO
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La joven creación se inserta en formas globalizadas en las que pretende hacer oir su propia voz, afirmando una identidad basada en la experiencia.

Debido a una actualidad política especialmente cargada, y en muchos aspectos grave, el fenómeno ha pasado prácticamente desapercibido. Sin embargo, desde el inicio de las revueltas de 2011, la escena cultural árabe está en plena transformación. Con la marginación de las políticas oficiales y la aparición de una auténtica brecha generacional en las élites intelectuales y culturales, quizá estemos asistiendo a la aparición de actores capaces de producir una nueva configuración artística. Sean cuales sean los interrogantes que penden sobre el futuro de los movimientos de protesta que se extienden por la región desde hace casi tres años, las demandas de los jóvenes, sus aspiraciones de cambio, ya están produciendo una “fusión cultural” en muchos aspectos inédita y que marca el panorama artístico local.

 

El ocaso de las políticas culturales

En el corazón del sistema cultural de la región, Egipto, mejor que cualquier otro país, ilustra esta situación con el declive, sin duda irremediable, de las políticas culturales de Estado. En este país, que fue el primero de la región en crear un Ministerio de Cultura a finales de los años cincuenta, Faruk Hosni, el titular de esta cartera en el último gobierno de Mubarak, desempeñó este cargo desde 1987 hasta 2011, casi un cuarto de siglo. Desde su cese e incluso su procesamiento por enriquecimiento ilícito –proceso que terminó con el sobreseimiento de la causa– le sucedieron siete ministros en un periodo de menos de tres años. Es cierto que toda la maquinaria del Estado egipcio es víctima de esta inestabilidad política. Sin embargo, esta rotación es particularmente vertiginosa en el caso de la cultura, donde muchos altos funcionarios también han sido apartados de…

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