POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 57

Carta a los lectores: la ampliación de la OTAN

EDITORIAL
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Las nuevas fronteras –ampliadas– de la Alianza Atlántica, la polémica en torno a los nacionalismos y la extinción del poder personal en Cuba son los asuntos en los que se centra este quincuagésimo séptimo número de la Revista. Paddy Woodworth y Julio Trujillo, periodistas de larga experiencia, analizan la situación de Irlanda del Norte: no hacen un artículo común sino dos análisis sucesivos, escritos desde Londres, Madrid, Dublín y Belfast. El cambio de mayoría previsto en Gran Bretaña no dejará de afectar al único conflicto armado que permanece encendido en Europa occidental. La intervención velada de Estados Unidos y la llegada de Tony Blair al poder abren esperanzas a una negociación pacificadora, después de tres décadas de sangre. Un foco de odio y terror se extinguiría en la Europa comunitaria, en la que conviven, como socios leales, el Reino Unido e Irlanda.

La ampliación de la Alianza Atlántica nos parece uno de los acontecimientos más difíciles y polémicos desde la desaparición del sistema soviético. En ese gran paso hay elementos de esperanza y de alto riesgo. Era, de una parte, moralmente imposible negar el acceso a la OTAN a aquellas naciones del centro y del este de Europa que quisieran unirse al tratado de Washington. Y es pragmáticamente arriesgado provocar en la Rusia de Yeltsin un clima de presión –imaginario o cierto– con los peligros que comportan las negociaciones abiertas no sólo en materia de desarme nuclear. Hay además que tener presentes las amenazas planteadas por más de veinte centrales eléctricas de equipamiento envejecido, cuyos generadores nucleares carecen de las garantías establecidas por la autoridad internacional, en este caso la Agencia de la Energía de Viena. La diplomacia rusa no ha dejado de utilizar la baza negociadora de sus arsenales químicos, bacteriológicos y convencionales. Todos estos retos componen un cuadro…

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