POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 145

Carta de Europa. Una refundación con poco fundamento

JOSÉ ENRIQUE DE AYALA
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Las medidas de convergencia fiscal adoptadas por el último Consejo Europeo son pasos tímidos en la buena dirección, que no culminarán hasta que se acuerde la creación de un Tesoro común.

El Consejo Europeo del 8 y 9 de diciembre fue presentado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, como una “refundación de la Unión Europea”, que al final ha resultado no mucho más real que la, igualmente pomposa y vacía de contenido, refundación del capitalismo que prometió hace tres años. Se trataba de que el 16º Consejo Europeo de la crisis, una última oportunidad más, abordara decididamente el asunto del gobierno económico de la zona euro, corrigiendo el error de Maastricht, y dotando así a la UE de una nueva arquitectura económica, y al euro de estabilidad definitiva, lo que exigiría en principio la modificación de los tratados.

El resultado es mucho más modesto, pero se ha logrado un acuerdo sobre un paquete de medidas de convergencia fiscal y coordinación presupuestaria, que abre tímidamente el camino hacia una mayor integración económica, imprescindible para la supervivencia de la moneda común.

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