POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 143

Desafíos para la transición y el consenso en Túnez

RIDHA KÉFI
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Túnez trata de avanzar con rapidez en la transición democrática y lograr, al mismo tiempo, la reactivación de la economía. Pese al enfrentamiento entre islamistas y progresistas, los tunecinos están mostrando su moderación y sentido del consenso.

En el transcurso de su visita a Túnez marzo, mes y medio después de la caída del régimen de Zine el Abidine ben Alí, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, envió un mensaje de esperanza y ambición a los tunecinos que hicieron la revolución. Pero al mismo tiempo que subrayaba las oportunidades que el cambio ofrece a las nuevas generaciones, Zapatero destacó las pruebas y dificultades que la transición debería superar antes de reencontrar la senda de la legalidad constitucional y de la prosperidad económica. Y en efecto, la transición tunecina se enfrenta hoy a esa fase de las pruebas y las dificultades.

La revolución que provocó la caída de Ben Alí ha creado una situación insólita en la que la alegría por la libertad recobrada se mezcla con la inquietud ante la incertidumbre de una transición a la que le cuesta ponerse en marcha con:

– Un gobierno provisional carente de legitimidad y sin soluciones para responder a las peticiones apremiantes de una población frustrada, sobre todo en el interior.
– Un sistema de seguridad bicéfalo en el que el ejército y la policía cooperan mal que bien sin apreciarse realmente.
– Una escena política fragmentada donde faltan liderazgos fuertes y aceptados.
– Una sociedad civil que no deja de perseguir a los representantes del antiguo orden en los engranajes de la administración, el Estado, los partidos, el mundo empresarial y los medios de comunicación.
– Una geopolítica regional marcada por la guerra civil en Libia, que se traduce en pérdidas económicas y la afluencia masiva de refugiados en…

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