POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 166

Desarme nuclear por la vía de la seguridad nuclear

DEEPTI CHOUBEY
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¿Dónde quedó el mundo sin armas nucleares defendido por Barack Obama en 2009? El desacuerdo entre Estados nucleares y no nucleares ha bloqueado las posibilidades del TNP para el desarme. Sin embargo, es mucho lo que se puede lograr a través de la seguridad nuclear.

Un mundo sin armas nucleares puede parecer una fantasía si tenemos en cuenta cómo terminó la Conferencia de las Partes Encargada de la Revisión del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) de 2015. Sin embargo, sería un error concluir que el régimen de no proliferación internacional, cuya piedra angular es precisamente el TNP, se desmorona irremisiblemente. Sin duda, existe un largo desacuerdo entre los Estados nucleares y no nucleares sobre asuntos como el desarme. Mientras el TNP siga procurando seguridad a todos los Estados de manera consistente –incluidos aquellos que no lo han firmado–, la insatisfacción en cuanto a las cuestiones de desarme por parte de los Estados sin capacidad nuclear será insuficiente para enterrar ni el tratado ni el régimen existente.

Hay aún esperanza de que se aplique una agenda por el desarme, aunque se derive de un ámbito improbable: el de la seguridad nuclear. La acción global por la seguridad nuclear ha producido resultados tangibles en la reducción y eliminación del riesgo que suponen las armas nucleares. Los países concernidos deberían aplicar medidas de seguridad convenientemente estructuradas y plantear la reducción de la amenaza nuclear y la posibilidad del desarme. Se necesitan propuestas exhaustivas que permitan abordar la amenaza nuclear desde la constatación de qué Estados poseen materiales utilizables en armas nucleares (uranio enriquecido o plutonio separado) y cómo lo usan. El ideal de un mundo sin armas nucleares pasa por elaborar un registro de todas las entidades poseedoras de armas y materiales nucleares que incluya, más allá de los…

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