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Doble desafío para los países árabes mediterráneos

SÉBASTIEN ABIS
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Solo una reforma estructural de los sistemas agrarios y las políticas de desarrollo rural en los países árabes del Mediterráneo podrá mitigar la brecha entre el ámbito rural y urbano, origen en parte del descontento social, y aliviar el problema de seguridad alimentaria en la región.

 

Las economías de los países árabes mediterráneos (PAM) varían entre sí considerablemente y, de manera general, proponen unos enfoques diferenciados en función de si cuentan con reservas de hidrocarburos importantes o de si tienen modelos de desarrollo menos basados en la explotación de recursos primarios. Arrastrados por la corriente de la globalización de los intercambios y la liberalización económica, los PAM se enfrentan a numerosos retos, entre los que destaca por encima de todos el empleo. Esta variable es fundamental para ofrecer una explicación de las revueltas sociopolíticas que recorren actualmente la región.

 

Sin embargo, conviene dirigir una mirada analítica hacia un sector que desempeña un papel multidimensional en esos países: la agricultura. En el trasfondo de este asunto, que describe la trayectoria del desarrollo en la zona, también se encuentran el problema de la seguridad alimentaria de la población y el equilibrio territorial.

 

Este artículo pretende volver a tratar las realidades socioeconómicas de las cuestiones agrícolas y alimentarias para poner de manifiesto su carácter político, cuya importancia tendría que aumentar en el futuro…

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