AFKAR-IDEAS  >   NÚMERO 53

El acuerdo nuclear con Irán, víctima de la incertidumbre

EMMANUELLE MAITRE
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Un año después de su entrada en vigor, el acuerdo es respetado por el conjunto de las partes y cumple el objetivo de impedir que Irán se dote de un arma nuclear. La mayoría de actores regionales e internacionales, incluidos Arabia Saudí e Israel, abogan por su mantenimiento. Sin embargo, la llegada de Trump a la Casa Blanca y las próximas elecciones presidenciales iraníes siembran incertidumbre sobre su futuro.

No han hecho falta más que unos días para que surjan las primeras tensiones entre la nueva administración estadounidense e Irán. De hecho, el 29 de enero de 2017, Teherán procedió a lanzar un misil balístico que le valió una “advertencia” oficial de la Casa Blanca el 1 de febrero. Al día siguiente, el Departamento del Tesoro adoptaba nuevas sanciones en contra de 25 personas y empresas vinculadas al programa de misiles iraní. Estos acontecimientos no hacen más que acentuar las inquietudes que pesan sobre el futuro del Plan de Acción Integral Conjunto (conocido por su acrónimo en inglés, JCPOA) firmado el 14 de julio de 2015 entre la República Islámica de Irán y el grupo de países E3+3 (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido, Alemania con la Unión Europea), oficialmente en vigor desde el 16 de enero de 2016. Lo cierto es que el candidato Donald Trump nunca ocultó durante la campaña presidencial su desagrado por un acuerdo al que habitualmente calificaba de “peor acuerdo jamás negociado” por Estados Unidos.

Por ello, su futuro con la nueva administración republicana es muy incierto.
Para los iraníes, y según un sondeo realizado por IranPoll.com y el Centro de Estudios Internacionales y de Seguridad (Maryland), el pesimismo está justificado, ya que al 77,5% no le sorprendería que Estados Unidos dejase de respetar sus obligaciones. El JCPOA sigue gozando de una imagen positiva…

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