POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 67

El congresista Steny Hoyer (izda.), D-Maryland y Richard Holbrooke (centro, izquierda), mediador de los EEUU y arquitecto del Acuerdo de Paz de Dayton, conversan con Miodrag Pajic (centro, derecha con gafas), alcalde de Brcko, Bosnia, sobre las elecciones, el 14 de septiembre de 1996.

JOYA DE ARCHIVO | El mayor fracaso colectivo de Europa

La “hora de Europa” no llegó con la guerra de Bosnia. Pero la indecisión norteamericana entre 1990 y 1992 no hizo sino retrasar una acción común frente a ese primer desafío a su seguridad en la posguerra fría.
RICHARD HOLBROOKE
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A principios de 1995, en un artículo publicado en la revista Foreign Affairs, me referí a la antigua Yugoslavia como “el mayor fracaso en la seguridad colectiva de Occidente desde los años treinta”. A pesar de que el artículo contaba con la aprobación del departamento de Estado, la frase no fue unánimamente bien recibida por todos en la administración. Aunque hacía referencia a acontecimientos que habían tenido lugar entre 1990 y finales de 1992, existía la preocupación de que hubiera quien lo aplicara a sucesos como los acontecidos en 1994, hacia la mitad del primer mandato del presidente Clinton.

Yugoslavia representaba sin lugar a dudas un fracaso de dimensiones históricas. ¿Por qué y cómo había ocurrido y justo en el momento del gran triunfo de Occidente sobre el comunismo?

Naturalmente no existía una respuesta única ni sencilla. Pero cinco importantes factores ayudaban a explicar la tragedia: primero, una defectuosa interpretación de la historia de los Balcanes; segundo, el final de la guerra fría; tercero, el propio comportamiento de los dirigentes yugoslavos; cuarto, la inadecuada respuesta de Estados Unidos a la crisis; y, finalmente, la equivocada creencia de los europeos de que podrían afrontar solos el primer desafío de la posguerra fría.

Muchos libros y artículos sobre Yugoslavia han dejado la impresión de que la guerra era inevitable. El más famoso de todos los publicados en inglés sobre la región fue el monumental Black lamb and grey falcon, de Rebecca West, que vio la luz en 1941. Las actitudes pro-serbias de West, y su afirmación de que los musulmanes son racialmente inferiores, habían influido sobre dos generaciones de lectores y políticos. Algunas de sus teorías se volvieron a tratar, aunque revisadas, en el famoso best-seller de 1993 de Robert Kaplan, Balkan ghosts: A journey through history, que…

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