POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 145

Europa y el Mediterráneo: ¿año cero?

EDUARD SOLER I LECHA
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Crisis económica y política en la orilla norte. Revueltas ciudadanas y cambios de régimen en la orilla sur. El Mediterráneo ha mostrado en el último año su potencial de conflicto, poniendo en entredicho la credibilidad de la UE, sus alianzas y la política euromediterránea.

El Mediterráneo entró en 2011 en una zona de turbulencias de la que un año después no ha logrado salir. Al mismo tiempo que los países del sur de Europa hacen frente a una gravísima crisis económica que amenaza con hacer tambalear algunos de los pilares de la integración europea, los países árabes están experimentando una ola de protestas ciudadanas y de cambios políticos sin precedentes.

La naturaleza de ambas crisis es totalmente distinta. En el caso de Europa, las ramificaciones de la crisis económica y financiera global se transformaron luego en una crisis de la deuda soberana capaz de hacer caer, por las urnas o por la presión de los mercados, a varios gobiernos. En el caso de los países árabes, las protestas, que se articulan en torno a eslóganes como dignidad, libertad y justicia social, han dado lugar a un levantamiento espontáneo de la ciudadanía que en algunos casos derivó en situaciones de represión y violencia aguda.

La eclosión de lo que muchos han denominado “primavera árabe” ha puesto en entredicho las prioridades, alianzas e instrumentos de las políticas europeas hacia esta región. A Europa se le ha reclamado una respuesta ambiciosa ante unas transformaciones que van a tener un impacto directo sobre los intereses europeos. No obstante, que ambos fenómenos, revueltas árabes y crisis europea, hayan coincidido en el tiempo ha supuesto una limitación evidente para la capacidad de reacción y respuesta de la Unión Europea y de sus Estados miembros. Es más, el hecho de que la crisis europea esté afectando a…

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