INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1121

Manifestantes protestan contra la persecución de uigures en China. (Ámsterdam, 10/02/2019). Abdullah Asiran/Getty.

#ISPE: Gulag en Xinjiang

Urumki, capital de Xinjiang es una ciudad de 3,8 millones de habitantes repleta de rascacielos y rodeada de flamantes autopistas que muestran el gran esfuerzo de Pekín por integrar a sus minorías centroasiáticas en Zhongguo, el histórico ‘Reino del Medio’ de etnia y cultura Han.

Xinjiang es la provincia china más occidental, poblada en su mayoría por uigures, musulmanes de lengua túrquica. Los carteles de la ciudad están escritos en ideogramas chinos, pero también en caracteres árabes, donde se escribe la lengua uigur, y cirílicos, el alfabeto utilizado por kazajos y uzbekos. Junto con Tíbet, la periferia occidental supone un tercio del territorio chino, un rasgo de su herencia imperial.

El Turkestán oriental, del que Xinjiang forma parte, fue conquistado por la dinastía manchú Qing en el siglo XVIII. Las campañas del gobierno central para asimilar a uigures, tibetanos y mongoles a la cultura Han, que representa el 90% de la población china, son antiguas pero se han intensificado en los últimos años por el temor de Pekín al integrismo islámico.

China ha acusado a secesionistas uigures de cientos de ataques terroristas en Xinjiang y otras partes del país. Chen Quanguo, el gobernador que ha duplicado el gasto en seguridad de la provincia hasta los 9.000 millones de dólares anuales, ha prohibido llevar a las mujeres velos integrales y a los hombres dejarse crecer la barba, señales de devoción islámica.

Para el Partido Comunista chino se trata de una cuestión existencial: Xinjiang, cuya superficie duplica la de la península Ibérica, concentra enormes reservas de agua, hierro y cobre. La provincia es además un importante nudo viario desde donde parten las carreteras, vías férreas y oleoductos de la nueva ruta de la Seda, lo que explica la represión china a cualquier atisbo de violencia interétnica o movimientos secesionistas.

Según Naciones Unidas…

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