AFKAR-IDEAS  >   NÚMERO 45

La guerra por el petróleo en Siria y en Irak

DAVID BUTTER
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El petróleo, recurso relativamente escaso en Siria, y abundante en Irak, ha marcado la evolución de los conflictos que se viven en la región. En Siria, el gobierno ha perdido el control sobre algunos campos petrolíferos. Para cubrir su demanda interna ha recurrido a Irán, que empieza a limitar su ayuda. En Irak, la crisis política y militar ha provocado una relajación de las tensiones entre Bagdad y el gobierno regional kurdo por las exportaciones de crudo kurdo.

El petróleo ha influido de muchas maneras en los actuales conflictos de Siria e Irak. En Siria se han producido enfrentamientos por un recurso que es relativamente escaso. El gobierno sirio se ha visto obligado a ceder el control sobre zonas en las que hay campos petrolíferos, y varios grupos rebeldes y tribus locales las han ocupado para explotarlos. Mientras tanto, el gobierno ha tenido que recurrir a Irán, su principal aliado en la región, para financiar el suministro de petróleo necesario para su propia supervivencia.

En 2014, el autollamado Estado Islámico (EI) logró hacerse con gran parte del negocio del petróleo de Siria, lo cual le ha proporcionado ingresos y combustible para llevar a cabo sus ofensivas tanto en Siria como en Irak. Sin embargo, no ha conseguido asegurarse unos precios significativos para el crudo en este último país.

A lo largo de 2014, la producción total de petróleo iraquí aumentó casi un tercio a pesar de los avances del grupo Estado Islámico, y la crisis política y militar ha provocado una relajación de las tensiones entre el gobierno de Bagdad y el gobierno regional de Kurdistán (GRK). Como consecuencia de ello, se han producido avances importantes en la disputa por las exportaciones de petróleo kurdo y la distribución de los ingresos del crudo en el presupuesto iraquí.

 

El pastel

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