POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 140

Mitos de la revolución y escenarios en Oriente Próximo

KRISTINA KAUSCH
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Una nueva dinámica en el conflicto palestino-israelí y la consolidación del islamismo moderado como fuerza política legal se perfilan como los efectos a medio plazo de la nueva ‘primavera árabe’.

La Revolución del Jazmín en Túnez encontró a Occidente desprevenido. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, uno de los principales defensores de la realpolitik en el Mediterráneo, admitió a regañadientes que su gobierno había “subestimado la rabia y la desesperación de los pueblos árabes”. Sin embargo, si Occidente no previó estos sucesos fue sobre todo por haber hecho oídos sordos a lo que venía anunciándose desde hace tiempo.

Tras la revolución, los tunecinos hacen ahora frente a las dificultades de un proceso de transición que promete ser largo y tener muchos obstáculos. En Egipto, pese a la salida de Hosni Mubarak, transcurrirán aún años hasta que se sepa si la “revolución de la dignidad” de la plaza Tahrir ha expulsado o no al viejo régimen. Está por ver en qué medida se producirá un “efecto dominó democrático” regional. El futuro del mundo árabe permanece en la incertidumbre. ¿Qué efecto tendrán las transiciones políticas en Túnez, Egipto y quizá en otros países sobre la frágil estabilidad regional? ¿Qué clase de gobiernos pueden esperarse y cómo cambiarán el delicado equilibrio de poder en Oriente Próximo?

La nueva época que ha empezado en el mundo árabe tendrá reverberaciones globales. El significado amplio de este movimiento de liberación árabe es, como sostiene Rami Khouri, nada menos que el principio del desmantelamiento del orden poscolonial instaurado por Francia y Reino Unido en los años sesenta y setenta, que dio lugar a los gobiernos disfuncionales y autocráticos sostenidos por las superpotencias durante la guerra fría y por Estados Unidos y los antiguos colonos europeos en la actualidad.

Todas las revoluciones anuncian un cambio de época, y por…

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