POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 164

#PolExt164: Grecia-UE; Ucrania-Rusia; Estado Islámico

EDITORIAL
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La negociación entre el nuevo gobierno griego y el Eurogrupo ha mostrado con crudeza que la crisis en el interior de la Unión Europea no se ha resuelto. Dentro de cuatro meses, veremos a los europeos librar otro pulso. Mientras tanto, lo que sucede en las fronteras de la UE no es un pulso, sino dos conflictos abiertos, de naturaleza distinta pero que cuestionan el papel estabilizador de los europeos en su entorno.

En el Este, Ucrania y los separatistas prorrusos combaten desde hace casi un año. Al hablar de los separatistas nos referimos a quien los apoya y los está armando: la Rusia de Vladimir Putin. En el Mediterráneo sur, el Estado Islámico (EI) se ha convertido en una amenaza creciente para Europa. Entre el 7 y el 9 de enero París sufría un atentado del radicalismo islamista. Murieron 20 personas, incluidos los miembros del comando, Amedy Coulibaly y los hermanos Chérif y Said Kouachi.

“¿Cómo ha dejado la UE que se desarrolle a sus puertas un poder yihadista en el norte de Siria e Irak para luego sembrar el terror en nuestro continente?”, se pregunta Jean-Pierre Filiu en este número de Política Exterior. El experto francés no duda: el régimen de Bachar el Asad es el origen de la consolidación del EI, liberando a centenares de presos yihadistas al comienzo de la guerra civil siria en 2011, lo que está provocando la mutación de los grupos suníes y desestabilizando un inestable Oriente Próximo. Occidente, con la UE a la cabeza, se pregunta ahora si mantener a El Asad no es el menor mal posible.

Tanto el enfrentamiento Ucrania-Rusia como el avance del EI muestran las múltiples divisiones de la política exterior europea. Ambos conflictos están conectados por el hecho de que la UE, pero también Estados Unidos y…

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