POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 168

#PolExt168: Ideas para un modelo migratorio roto

EDITORIAL
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Más de 700.000 personas han llegado a Europa por mar en lo que va de 2015. El recorrido de los refugiados sirios, afganos, iraquíes, paquistaníes y eritreos hasta llegar a Alemania, Suecia o allí donde haya un gobierno dispuesto a acogerlos, no necesita épica narrativa añadida. Junto a ellos están los emigrantes del Sahel y África Occidental que desde hace décadas desembarcan en las costas de Italia y España. En lo que va de año, 3.000 han muerto en el Mediterráneo, 30.000 desde 2000.

¿Refugiados o inmigrantes? Unos son perseguidos en sus países y buscan seguridad física. A otros los persigue la pobreza o el simple deseo de prosperar. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), en el mundo hay 59,5 millones entre refugiados y desplazados forzosos. El número total de inmigrantes en todo el planeta supera los 230 millones.

La Convención de la ONU sobre los Refugiados ofrece desde 1951 una legislación específica. Las políticas sobre inmigración quedan bajo las leyes de cada país. Pero ni el marco internacional ni el nacional han sido capaces de resolver la gran cuestión derivada del mundo globalizado: la movilidad de personas, un fenómeno cuyas pulsiones no harán más que intensificarse en las próximas décadas.

Este es el punto de partida de las siguientes páginas de Política Exterior. Junto con la Fundación porCausa de Investigación y Perio­dismo proponemos ideas nuevas para un modelo migratorio roto. Queremos convertir el desconcierto de ciudadanos e instituciones ante lo que hoy sucede en Europa en una oportunidad para hacer una reflexión de largo alcance sobre la movilidad de personas.

El debate migratorio está monopolizado por el miedo: a la precariedad laboral, a la competencia por servicios de educación y salud y, por encima de todo ello, el temor a que…

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