POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 183

Dubai amanece en medio de la niebla. BJOERN LAUEN/GETTY

#PolExt183: La voz de las ciudades

No se trata solo del creciente poder de las ciudades como dinamizadores de la economía de los países, sino de su protagonismo político como agitadores del debate sobre innovación.
EDITORIAL
 | 

En este número de Política Exterior seguimos analizando las grandes tendencias que están transformando el mundo y sus consecuencias políticas. Si en el número anterior el bloque central se dedicaba a la demografía, en este se diseccionan las ciudades y su papel global. No se trata solo de su creciente poder como dinamizadores de la economía de los países, sino de su protagonismo político como agitadores de un debate relacionado con la implantación de la tecnología y las nuevas iniciativas de gobiernos municipales, con efectos sobre el Estado y el debate en torno a la democracia.

Si el 75% del PIB mundial se genera hoy en las ciudades, para 2030 podría alcanzar el 86%. Según Antonio de Gregorio y Jaana Remes, la importancia de las ciudades no es solo económica, sino que están cambiando la gestión de infraestructuras, de servicios públicos y creando nuevos tipos de empleo asociados a la innovación. Este futuro prometedor debe abordar dos fenómenos en marcha: el envejecimiento de la población y la gestión de los datos al servicio de los ciudadanos.

El profesor Quinton Mayne advierte de la división política y social entre los habitantes de las ciudades y los que se sienten relegados por los cambios en la geografía de la economía: “Allí donde los líderes políticos han tenido más dificultades para equilibrar las necesidades de ambos grupos, las consecuencias políticas han sido significativas. Dos de ellas son la elección de Donald Trump en Estados Unidos y el voto a favor de abandonar la Unión Europea en Reino Unido”.

Para Horacio Terraza, en América Latina, la región más urbanizada del mundo, el reto es evitar un crecimiento urbano sin planificación que genera zonas marginales donde abunda la pobreza, la exclusión.

Hay un nuevo agente en la ciudad: las plataformas tecnológicas, que han transformado la movilidad y el mercado de vivienda. Pese al temor por sus efectos en el empleo, la sostenibilidad de negocios tradicionales y el acceso a la vivienda, lo cierto es que aún no hay datos concluyentes sobre sus efectos. Sin embargo, como analiza Fernando Fernández-Monge, “las autoridades locales deben pensar en soluciones regulatorias para poner la tecnología al servicio de urbes vibrantes y vivibles para todos”. ●