INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1184

Paneles de información de vuelos en la T4 del aeropuerto de Barajas. (Madrid, 17/05/2020). Getty

¿Quién podrá viajar y adónde?

El colapso del tráfico aéreo provocado por la pandemia no tiene precedentes en la historia de la aviación comercial.

Antes de la aparición del virus, solo en Estados Unidos dos millones de personas diarias embarcaban en un avión. Hoy son poco más de 100.000. En abril de 2019, cinco millones de pasajeros usaron el aeropuerto de Singapur. El pasado mayo, menos de un millar.

Según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), las pérdidas de las aerolíneas rondarán este año los 84.000 millones de dólares y 16.000 millones en 2021, frente a los 31.000 millones de la recesión de 2008-09. La era de los vuelos baratos hizo accesible el patrimonio cultural de la humanidad a la clase media de los países con ingresos medio-altos.

Entre 2009 y 2015 las acciones de Delta cuadruplicaron su valor y las de United subieron 5,5 veces. Ahora, en cambio, los aeropuertos parecen pueblos fantasmas. El colapso del turismo ha dejado sin empleo en el mundo a unos 100 millones de personas que trabajaban en hoteles, restaurantes, agencias de viaje y transporte, así como todo tipo de servicios subsidiarios.

Eurocontrol estima que el tráfico aéreo ha caído un 80% en Reino Unido, Francia, España y Alemania. Los vuelos entre Europa y EEUU están por debajo de los 90 diarios, frente a los 485 anteriores…

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