POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 3

Relaciones de España con Estados Unidos

Gabriel Mañueco
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Las relaciones de España con los Estados Unidos, siempre importan- tes, han saltado en los últimos tiempos a un primer plano de la actualidad, con un relieve e incluso con un dramatismo que ha constituido para muchos una sorpresa.

Precisamente, en momentos en que por nuestro ingreso en la Comunidad la política exterior española debería centrarse más en Europa (con todas las consecuencias que implica para nuestras relaciones con los países hispánicos y africanos) se han presentado en muchos comentarios esas relaciones como si constituyesen el tema casi exclusivo del interés de España en la vida internacional.

Con característico radicalismo pendular, muchos españoles han pasado de ignorar las realidades profundas de la política americana a hacer de ella el núcleo básico de nuestras preocupaciones y el único modelo a seguir (o a evitar) en las actividades en el exterior.

En su falta de medida, bastantes de esos comentarios dan la impresión de que entre España y los Estados Unidos se produce la típica relación de rivalidad tradicional entre países vecinos, como si este último fuese nuestro enemigo histórico.

Convendría un poco de serenidad y centrar las cosas.

Las relaciones con los Estados Unidos son importantes, y mucho. No sólo por el papel de esa gran potencia en el mundo, hecho obvio, sino por la influencia y las implicaciones que un entendimiento con ella tiene en aspectos muy precisos de nuestra política exterior y en nuestros intereses, y que más adelante trataré de exponer.

No constituyen, sin embargo, el eje fundamental de nuestra política, que forzosamente debería estar en Europa, ni lo han constituido nunca. Si ahora han pasado al primer plano con ese relieve, e incluso con esas dosis de pasión, es por el problema concreto que hoy existe en las negociaciones para la reducción de fuerzas y en las…

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