POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 176

Un balance no convencional de Correa en Ecuador

FRANCISCO SÁNCHEZ
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Con mayoría legislativa y dos reelecciones presidenciales, Rafael Correa abrió en 2007 un ciclo político desconocido hasta entonces en Ecuador. Su estilo carismático, dosis de autoritarismo y el precio al alza de las materias primas dejan un legado de compleja evaluación y futuro incerto.

Apenas siete décimas han faltado al partido de gobierno, Alianza PAÍS (AP), y a su candidato, Lenín Moreno, para vencer en una única vuelta en las presidenciales de Ecuador del 19 de febrero. En vista de que ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría absoluta, ni el 40% de votos y el 10% con respecto al segundo mejor clasificado, Ecuador celebrará el 2 de abril la segunda vuelta entre Moreno y el candidato de Creando Oportunidades (CREO), Guillermo Lasso, un empresario de banca en la derecha del espectro político, con un programa centrado en el tópico de la desregulación económica, la reducción del tamaño del Estado y su capacidad interventora –desarrollada durante la Revolución Ciudadana–, a lo que se suma una visión conservadora consecuente con su afinidad con el movimiento católico Opus Dei.

A falta de publicarse los datos oficiales al cierre de este artículo (27 febrero), se estima que AP logra 74 escaños de 137, lo que le daría la mayoría absoluta. Los otros partidos con representación serían: CREO, 31; el Partido Socialista Cristiano (PSC), 15; Pachakutik (4); Izquierda Democrática (ID), 4; Partido Sociedad Patriótica (PSP), 3; Sociedad Unida Más Acción (SUMA), 2; y Fuerza Ecuador (FE), 1. A estos se suman tres congresistas de movimientos provinciales. Esta configuración de las mayorías legislativas hace prever que, de ganar el candidato de la oposición, habrá tensión entre ejecutivo y legislativo en un contexto de necesarias reformas económicas.

Ecuador ha vivido en permanente clima electoral durante los últimos dos años debido a los intentos de reforma de…

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