Autor: Laura Feliu, Josep Luis Mateo Dieste y Ferran Izquierdo-Brichs (editores)
Editorial: Ediciones Bellaterra
Fecha: 2019
Páginas: 566
Lugar: Barcelona

Un siglo de movilización social en Marruecos

El libro, editado por Laura Feliu, Josep Luis Mateo Dieste y Ferran Izquierdo-Brichs, analiza los motivos que desencadenaron la Primavera Árabe en el Medio Oriente y el norte de África, tomando como ejemplo a Marruecos.
AIRY DOMÍNGUEZ TERUEL
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La globalización supone una nueva etapa en la evolución del capitalismo mundial, caracterizada por el aumento del capital transnacional y la articulación de la mayoría de los países en un nuevo sistema financiero y de producción de carácter global. Aquí, el neoliberalismo y la progresiva retirada del Estado se presentan como características esenciales. Estas actúan debilitando a las élites políticas y otorgando fuerza a algunas élites capitalistas y, sobre todo, a las élites corporativas globales, incidiendo además en las dinámicas sociales domésticas.

En la región MENA, la Primavera Árabe se presenta como el punto de inflexión más reciente en lo que a movimientos sociales se refiere. Su impacto en el equilibrio de poder regional y, a menudo, sobre el sistema internacional en su conjunto, ha sido considerable. La influencia del contexto exterior se ha hecho evidente con el estallido de una sociedad sometida a las tensiones de la globalización del capitalismo, y observadora de transformaciones democráticas en otras regiones. En este contexto, una de las características de los estudios de área ha sido prestar una mayor atención a los aspectos internos de los Estados: su configuración de poder, el conocimiento del comportamiento de sus élites, la importancia de las relaciones sociales, etc. Una tendencia apreciable en la obra reseñada.

Para comprender el porqué del estallido de estas revueltas en las que la población demandaba una mejora de sus condiciones de vida, una de las primeras cuestiones a plantearse es cómo se ha llegado a ello. Un siglo de movilización social en Marruecos da la posibilidad de acercarse a la respuesta y lo hace centrándose en un caso concreto: Marruecos.

Mediante una aproximación pluridisciplinar que recurre a las lentes de la ciencia política, las relaciones internacionales, la historia, la antropología y la sociología, la obra analiza de manera amplia y profunda la movilización social en Marruecos desde principios del siglo XX hasta la actualidad. Ofrece un interesante análisis de cómo el avance del capitalismo y el retroceso del Estado, fruto de la globalización del sistema, han ido dejándose sentir en la zona y el modo en que ha afectado tanto a las estructuras de poder y sus élites como a la población. Todo sin perder de vista el enfoque histórico que permite analizar los hechos una vez sus consecuencias se han hecho manifiestas.

Basándose en la creencia de que para analizar una sociedad es necesario identificar el tipo de actores que la conforman y su peso, las dinámicas que presiden sus relaciones, los recursos de poder que poseen, su importancia en el sistema y los elementos estructurales que le dan forma, los autores recurren a la sociología del poder como herramienta para el análisis. Un marco teórico de gran utilidad a la hora de estudiar la realidad social y política de la región que ha sido empleado en obras previas como Poder y regímenes en el mundo árabe contemporáneo (2009, editado por Ferran Izquierdo) o Poli- tical Islam in a Time of Revolt (2017, editado por Ferran Izquierdo, John Etherington y Laura Feliu), y donde el profesor Izquierdo tiene una dilatada experiencia. La sociología del poder entiende que las relaciones sociales, económicas y políticas, son competitivas y continuas –con la condición de que se establezcan en organizaciones jerarquizadas–, y que pasan a convertirse en relaciones de poder y por el poder. Este se convierte, por tanto, en un factor analítico esencial.

 

Análisis homogéneo

El marco teórico mencionado es el que permite ofrecer un análisis del proceso de configuración del régimen de poder del país, su origen y evolución para, de este modo, dar paso a la situación de las distintas revueltas en su contexto social, político y económico, así como a la actuación y evolución de las diversas élites, primarias y secundarias, que le dan forma. Por otra parte, el recurso a elementos de la teoría de movimientos sociales permite otorgar cierta homogeneidad al análisis sin hacerlo inflexible.

La exitosa intención de ensamblar las dinámicas de la movilización social con las de poder, provoca que el análisis atienda tanto a cuestiones internas como a factores estructurales de carácter global vinculados con la evolución del sistema capitalista internacional y con la construcción del Estado. Así, intenta comprender la erosión y la transformación de las estructuras y de las excepciones recurriendo a la búsqueda de los protagonistas y su actuación frente a contextos adversos. Ello con el fin de dar respuesta al modo en que la acción colectiva y el comportamiento de la población afectan a la conformación del Estado-Nación, a la expresión local del capitalismo y a las formas culturales hegemónicas.

Para llevar a cabo este complejo análisis, Un siglo de movilización social en Marruecos incluye 22 casos de estudio geográfica y temporalmente diversos, que van desde 1907 hasta 2018. El amplio abanico disciplinar de los autores, unido al recurso a la sociología del poder y la teoría de movimientos sociales como herramientas, ofrece la posibilidad de comparar distintos casos a partir de unas mismas premisas y variables, dando como resultado una rica obra que permite al lector advertir cómo los ciclos de protesta, los factores locales y estructurales dan forma a estos movimientos sociales de tan diversa índole (levantamientos identitarios, movimientos nacionalistas anticoloniales, protestas de trabajadores, etc.) Sería interesante pensar en una actualización futura de la obra que permita analizar con perspectiva histórica los acontecimientos más recientes.