INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1368

El dengue, enemigo público

La epidemia de dengue que está propagándose como un reguero de pólvora desde el Caribe a la cuenca del Río de la Plata, es otra prueba tangible más del cambio climático, que ha creado el mejor caldo de cultivo posible –altas temperaturas, veranos más largos, inundaciones…– para la proliferación del mosquito que transmite el virus.

La mayor parte de quienes contraen la fiebre del dengue–unos 100 millones al año a escala global– son asintomáticos, pero los contagios graves (5%) provocan severos dolores articulares, hemorragias y hasta la muerte, con un 0,03% de tasa de letalidad. La OMS estima que en 2024 el dengue se cobrará unas 40.000 vidas, frente a las 20.000 del año 2000. Desde el comienzo de siglo, la tasa de contagios se ha multiplicado por ocho. Las muertes por malaria, en cambio, han caído un 30% desde entonces.

La plaga está asolando con especial rigor a América Latina y el Caribe, que en 2023 concentraron el 80% de los casos a escala global. En lo que va de año ya se han registrado 5,9 millones de casos, tres veces más que en el mismo periodo de 2023.

Entre 2000 y 2005, según la Organización Panamericana de la Salud, la tasa media de incidencia anual fue de 535.000. En 2023 fueron 4,6 millones, incluidos los contagios en países donde la enfermedad era casi desconocida, como en Argentina, Uruguay, Paraguay o México, entre otras cosas porque la corriente de El Niño, especialmente fuerte este año, ha elevado las temperaturas y la humedad, acelerando y prolongando el ciclo reproductivo del Aedes aegypti.

En esas condiciones ambientales, sus larvas incuban en aguas estancadas casi todo el año y no solo en verano, como solían hacer. Los mosquitos proliferan en charcos, estanques y cuerpos de agua abiertos, ubicados en zonas sin suministro de agua estable.

Cada vez hay menos zonas en la región donde las temperaturas caen por debajo de los 15°C en invierno, el nivel al que los mosquitos tienden a extinguirse. La combinación de gasto adicional en salud y pérdida de productividad podría recortar este año un 0,2% el PIB de Brasil, que concentra…

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