El libro Trumpismo y reconfiguración global, de José Antonio Gurpegui, se inscribe en el creciente debate sobre la transformación del orden internacional y el lugar que ocupa en él el fenómeno político asociado a Donald Trump. Más que ofrecer una cronología del trumpismo, la obra propone una lectura estructural de los cambios que han redefinido el sistema internacional desde el final de la Guerra Fría hasta la actualidad. En este sentido, el libro sugiere que el trumpismo no constituye un episodio aislado en la política estadounidense, sino la expresión de tensiones acumuladas durante décadas en la arquitectura política, económica y estratégica del orden liberal internacional.
Trumpismo y reconfiguración global: El tortuoso camino hacia un nuevo orden mundial
José Antonio Gurpegui
Editorial Universidad de Alcalá, 2026
262 págs.
Uno de los ejes centrales del análisis es la evolución del sistema internacional tras el colapso de la Unión Soviética. La desaparición del bloque socialista abrió una etapa de predominio occidental que alimentó la expectativa de una estabilidad duradera basada en instituciones multilaterales, la expansión del mercado global y el fortalecimiento de alianzas como la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Sin embargo, Gurpegui muestra cómo esa fase de hegemonía también generó fricciones estratégicas y percepciones de desequilibrio, especialmente en la relación con Rusia. La ampliación de las estructuras de seguridad occidentales hacia Europa del Este y la consolidación de un orden internacional de inspiración liberal fueron interpretadas desde Moscú como señales de un desplazamiento del equilibrio geopolítico surgido tras el final de la Guerra Fría.
Desde esta perspectiva, la guerra en Ucrania adquiere en el libro un significado que trasciende el ámbito regional. Más que un conflicto localizado, aparece como el punto de convergencia de múltiples tensiones acumuladas en la arquitectura de seguridad europea. La crisis ucraniana, iniciada con la anexión de Crimea en 2014 y profundizada con la invasión rusa de 2022, pone de manifiesto la fragilidad del sistema construido tras 1991 y el retorno de dinámicas propias de la competencia entre grandes potencias. Al mismo tiempo, el conflicto ha acelerado procesos de realineamiento internacional, reforzando la cohesión de Occidente y reactivando debates sobre el papel de las alianzas, la seguridad energética y la autonomía estratégica.
En este marco de transformaciones globales, Gurpegui sitúa la irrupción del trumpismo como una manifestación interna de las tensiones que atraviesan el orden liberal. La victoria electoral de Trump en 2016 no se interpreta únicamente como una alternancia política, sino como el reflejo de un cambio profundo en la relación entre Estados Unidos y el sistema internacional que había contribuido a construir. El lema America First sintetiza una crítica al consenso internacionalista que había guiado la política exterior estadounidense durante décadas, cuestionando tanto los compromisos multilaterales como los costes asociados al liderazgo global de Washington.
El análisis del autor subraya que este replanteamiento no puede entenderse únicamente en términos de política exterior. La emergencia del trumpismo se vincula también a transformaciones sociales y económicas derivadas de la globalización, a la creciente polarización política y a la percepción de pérdida de control sobre procesos internacionales que afectan a la economía y a la seguridad. De este modo, la política estadounidense aparece entrelazada con las tensiones estructurales del sistema internacional.
La reflexión final del libro, sintetizada en el capítulo titulado Novus ordo seclorum, apunta precisamente hacia la idea de transición sistémica. Gurpegui plantea que el orden surgido tras el final de la Guerra Fría atraviesa una fase de reconfiguración caracterizada por una mayor fragmentación del poder y por la aparición de nuevas formas de competencia estratégica. Estados Unidos sigue siendo un actor central, pero su liderazgo se enfrenta a desafíos crecientes, tanto por el ascenso de otras potencias como por los debates internos sobre el alcance de su papel internacional.
En conjunto, la obra propone una interpretación que conecta fenómenos aparentemente dispares –desde la expansión atlántica tras 1991 hasta la guerra en Ucrania o la irrupción del trumpismo– dentro de una misma dinámica de transformación global. Al situar el trumpismo en ese marco más amplio, Gurpegui invita a reconsiderar el momento actual no como una anomalía pasajera, sino como parte del complejo y aún inacabado proceso de configuración de un nuevo orden mundial.



