AFKAR-IDEAS  >   NÚMERO 77

Presentación de la "Junta por la paz" para Gaza, impulsada por Estados Unidos con el fin de gestionar la situación en la Franja de Gaza tras el alto el fuego acordado entre Hamás e Israel. Entre los países participantes se encuentra Marruecos. Davos, 22 de enero de 2026./chip somodevilla/getty images

Marruecos, la apuesta por el eje geoeconómico regional

Gracias a su posición geográfica, su importancia económica y sus condiciones de seguridad, Marruecos podría convertirse en un eje regional que conecte los flujos Norte-Sur, Sur-Sur y Este-Oeste.
Rachid el Houdaigui
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La política exterior de Marruecos atraviesa una transición estructural influida por la policrisis mundial, la diversificación de sus alianzas y la afirmación de nuevas opciones estratégicas. La centralidad otorgada a las nociones de “hub”, “plataforma” o “corredor” refleja un desplazamiento semántico y funcional en el discurso nacional, que concede más prioridad a las consideraciones geoeconómicas mientras mantiene los fundamentos geopolíticos y de seguridad del interés nacional. Se trata, por tanto, de una evolución estructural que marca el paso de una política exterior de consolidación soberana interna (1958-1999) (R. El Houdaigui, 2003) a una política exterior de integración y proyección geoeconómica (desde el año 2000).

En el centro de esta mutación estructural se despliega una visión estratégica a largo plazo cuyo objetivo es posicionar a Marruecos como eje geoeconómico regional que conecte los flujos Norte-Sur, Sur-Sur y Este-Oeste. Su credibilidad se fundamenta en la solidez de sus logros institucionales y relacionales acumulados progresivamente. No obstante, el mantenimiento de esta trayectoria depende de la capacidad del Estado para preservar su coherencia frente a la volatilidad de los desafíos y la complejidad de los retos internacionales.

 

La lógica estratégica de Marruecos como eje

El contexto mundial ofrece, en efecto, una ventana de oportunidad sistémica favorable para países como Marruecos. La globalización y la política internacional han experimentado una fase de reestructuración de las cadenas de valor y las alianzas bajo el efecto de las rivalidades geopolíticas, la competencia económica, la protección de los corredores y el control de los recursos energéticos y críticos (UNCTAD, 2023; OMC, 2025).

Desde nuestro punto de vista, la planificación de los intercambios se está rediseñando progresivamente en torno a tres polos con abordajes competitivos: el de-risking radical y el friendshoring estadounidense; la autonomía estratégica y el nearshoring europeo, y el nearshoring indirecto chino a través de la…

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