AFKAR-IDEAS  >   NÚMERO 78

El presidente francés, Macron (izquierda), y el canciller alemán, Merz (derecha), llegan a la cumbre europea. Bruselas, 19 de marzo de 2026./jonathan raa/nurphoto vía getty images

Europa y la guerra con Irán: de la descoordinación hacia la autonomía estratégica

En su estrategia para Oriente Medio, Europa debe aprovechar sus activos económicos, diplomáticos y de seguridad para desarrollar políticas basadas en sus propios intereses y no en los de EEUU.
Patrick Costello
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La respuesta inmediata de los líderes europeos al inicio, el 28 de febrero, de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán no pudo estar más dividida. En un extremo, los líderes bálticos, siguiendo la línea de los beligerantes, acogieron con satisfacción el asesinato del ayatolá Jameneí como un momento de esperanza para el pueblo iraní. En el otro, el presidente español, Pedro Sánchez, rechazó la acción militar unilateral por considerarla ilegal. Se expresaron casi todos los puntos de vista intermedios entre estos dos extremos, mientras que muchos gobiernos, en particular los del E3 (Francia, Alemania y Reino Unido), guardaron silencio sobre el ataque estadounidense-israelí y centraron sus críticas en los contraataques iraníes contra los Estados del Golfo. La descoordinación puesta de manifiesto por respuestas tan dispares hizo prácticamente imposible articular una posición común de la Unión Europea (UE). Una declaración conjunta del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se limitó a expresar preocupación e instar a la moderación.

Esto pareció marcar un nuevo mínimo en el papel de Europa en el mundo. Apenas 10 años antes, la UE había liderado con éxito una década de negociaciones bajo mandato de la ONU en nombre del llamado E3+3 (Reino Unido, Francia, Alemania + EEUU, Rusia, China) para firmar el acuerdo nuclear integral con Irán, el JCPOA. Este logro había puesto a prueba la entereza de Europa como actor diplomático serio al conseguir un éxito multilateral poco común en Oriente Medio. El contraste con el 28 de febrero no podía ser más llamativo. La debilidad demostrada también contrastaba con los acontecimientos de apenas dos semanas antes, cuando Europa parecía haber plantado cara con éxito a EEUU respecto a sus pretensiones territoriales sobre Groenlandia.

En este contexto desfavorable, con una…

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