Argelia, Marruecos y Túnez han adoptado políticas nacionales de agua para una gestión eficaz de unos recursos limitados. Sus orientaciones van desde mejorar el conocimiento de las potencialidades hidráulicas hasta generalizar el acceso al agua potable y proteger el medio ambiente.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión




