América Latina, símbolo de la globalización a mediados de los noventa, está a punto de convertirse en uno de sus más preocupantes fracasos. Las privatizaciones han sido un éxito parcial pero la región sigue dependiendo de las exportaciones de materias primas y del capital exterior.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

#ISPE 915. 24 noviembre 2014 


