INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1211

América Latina: AMLO no perdona la afrenta gringa

Ante el relevo presidencial estadounidense y la polémica en torno al juicio del general Salvador Cienfuegos se refuerza la sensación de que quien da las órdenes en México es el ejército. Y el gobierno las acata.

Contra todo pronóstico, México y su presidente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), lograron salir casi indemnes de su convivencia con Donald Trump, quien en 2016 amenazó con hacer pagar a los mexicanos la construcción de un muro en la larga frontera común. No solo no se cumplieron las peores previsiones, sino que el propio AMLO entabló una relación cordial con Trump en su viaje a Washington en julio del año pasado, el único al exterior que ha hecho hasta ahora.

Su actitud conciliadora fue recompensada, abriendo las puertas del Usmca, el nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá. Una versión actualizada del antiguo Nafta, firmado en 1994. La alianza era tan improbable como ficticia, pero alianza al fin y al cabo, porque entre ambos surgió una relación personal que AMLO echará de menos: no tanto por lo que obtuvo, que no es poco, sino por lo que evitó a través de ella.

Trump necesitaba al presidente mexicano para frenar el flujo migratorio de los centroamericanos que pasan por México. Hoy, entre otras cosas, la nueva Guardia Nacional tiene como responsabilidad legal resguardar la frontera con Guatemala, ya militarizada. La Casa Blanca amenazó con subir los aranceles a las…

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