Australia ha decidido modificar uno de los pilares del programa AUKUS. El gobierno de Canberra comprará a Estados Unidos tres submarinos nucleares de ataque de la clase Virginia, reduciendo el peso que la industria nacional debía tener en el plan concebido en 2021 junto a Washington y Londres.
El argumento empleado por el ministro australiano de Defensa, Richard Males, es que de ese modo. Australia podrá lograr un ahorro sustancial respecto al presupuesto inicialmente previsto –370.000 millones de dólares a lo largo de los próximos treinta años– y simplificar la estructura de su fuerza submarina al poder contar con sistemas del mismo modelo.
Cabe recordar que el nacimiento de dicha alianza ya vino acompañado de una seria controversia y una notoria crisis con París. La decisión australiana supuso para Francia la pérdida de un cuantioso contrato –el programa Attack, aprobado en 2016 y valorado en unos 56.000 millones de euros– por el que la empresa estatal Naval Group iba a construir 12 submarinos de propulsión convencional diésel-eléctrica para sustituir a los seis navíos de la clase Collins con los que contaba entonces la Marina Real Australiana.
La decisión de Canberra supuso un decidido alineamiento político, tecnológico y…

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