INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1467

China y la prueba de unidad europea

En las próximas semanas, la UE deberá tomar decisiones sobre uno de los temas más delicados de su agenda: cómo responder al peso creciente de China en los mercados europeos sin romper los frágiles equilibrios internos del bloque.

La Comisión debatirá su enfoque hacia Pekín el próximo 29 de mayo y algunas propuestas podrían llegar al Consejo Europeo de junio

La reciente visita de Donald Trump –su primer viaje a China desde 2017– ha dado continuidad al deshielo iniciado en la cumbre de Busan el pasado octubre. Europa necesita definir su propia vía para estabilizar la relación con China. Las cifras explican la urgencia: el déficit comercial de la UE con Pekín cerró 2025 en 360.000 millones de euros, y solo en el primer cuatrimestre de este año, el superávit chino con los Veintisiete alcanzó los 113.000 millones de dólares, un 24% más que en el mismo periodo de 2025.

La presión que China ejerce hoy sobre el tejido industrial europeo ya no se parece a la oleada de bienes de bajo coste que inundó el mercado europeo a principios de siglo. Esta vez, los productos chinos compiten directamente con Europa en sectores que forman la columna vertebral de su economía: automoción, maquinaria, química especializada, tecnologías limpias y aeronáutica.

Un reciente informe del Centre for European Reform estima que Alemania ha perdido cerca de 400.000 empleos vinculados a las exportaciones a China desde 2021. A ello se suma…

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