Ahora deberíamos estar experimentando una gran fase de recuperación y lo que hacemos es vender coches que ya teníamos fabricados con una prima por pronta entrega porque, de lo contrario, los clientes tienen que esperar más de seis meses para recibir su vehículo”. Así explica un directivo de una importante marca europea la delicada situación que atraviesa el sector del automóvil. La explicación es sencilla: no hay componentes en el mercado. Su escasez en la cadena de suministro se propaga con rapidez por el mundo y afecta cada vez a más sectores. En la salida de la crisis se produce lo que no se esperaba: una alarmante falta de materiales.
Todo comenzó con los chips y el aumento de la demanda de aparatos electrónicos durante la pandemia. Las empresas electrónicas sustituyeron a las automovilísticas en la compra de estos pequeños componentes fabricados en Asia, debido a la disminución en la…

#ISPE 716. 11 octubre 2010
#ISPE 946. 13 julio 2015
ISPE 1.003. 26 septiembre 2016
Nada dura para siempre
ISPE 1.007. 24 octubre 2016
Tormentas de fuego en Canadá
#ISPE 857. 16 septiembre 2013
ISPE 985. 9 mayo 2016
#ISPE: París hereda la City
#ISPE 949. 3 agosto 2015