INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1479

El bumerán canadiense de Trump

El presidente de Estados Unidos ha iniciado el nuevo curso político como acabó el anterior: con nuevas amenazas arancelarias. Esta vez, el objetivo vuelve a ser Canadá. EEUU ha impuesto un arancel del 50% a importaciones canadienses por valor de unos 27.600 millones de dólares canadienses.

La medida se produjo después del fracaso de unas conversaciones que, hasta poco antes, parecían encaminadas a algún tipo de acuerdo sobre acero, aluminio, automóviles y otras disputas sectoriales. La Casa Blanca y el representante comercial estadounidense responsabilizan a Ottawa de haber endurecido sus posiciones y de haber introducido nuevas exigencias. El gobierno canadiense sostiene lo contrario: que fue Washington quien planteó en el último momento condiciones inaceptables.

La disputa comercial se transformó rápidamente en un enfrentamiento político. Mark Carney respondió suspendiendo las negociaciones y prometiendo represalias “dólar por dólar y tasa por tasa”. Su gobierno anunció nuevos aranceles sobre productos estadounidenses por un importe equivalente, que entrarán en vigor el 8 de septiembre, acompañados de ayudas para las empresas y trabajadores afectados.

Donald Trump acusó entonces a Canadá de aprovecharse de Estados Unidos y de ser uno de los países más difíciles del mundo con los que negociar. Además, advirtió de que podría elevar hasta el 50% los gravámenes sobre automóviles y componentes canadienses a partir de enero de 2027.

El problema para Washington es que resulta difícil asfixiar económicamente a Canadá sin perjudicar también a Estados Unidos. Pocas relaciones comerciales están tan profundamente integradas. Según datos de la Administración estadounidense, el comercio bilateral de bienes y servicios alcanzó en 2025 los 872.300 millones de dólares. Estados Unidos exportó a Canadá 333.600 millones en bienes y 92.300 millones en servicios, una relación que generó un superávit de servicios de 27.700 millones de dólares a favor de EEUU.

Canadá tampoco…

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