INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1463

El FMI calibra el impacto de la guerra en la economía global

El último informe de perspectivas económicas del Fondo Monetario Internacional dibuja una economía global que resiste, pero sobre una base cada vez más frágil. La clave ya no es el crecimiento en sí, sino su sostenibilidad.

Bajo unas cifras de crecimiento relativamente estables, el organismo advierte de un entorno condicionado por tensiones geopolíticas, fragmentación comercial y presiones inflacionistas persistentes.

A nivel global, el FMI ha revisado ligeramente a la baja sus previsiones respecto a comienzos de año. El crecimiento mundial se situará en torno al 3,1% en 2026, dos décimas menos de lo estimado previamente, mientras que para 2027 se mantiene en el 3,2%. A pesar del ajuste, el crecimiento sigue siendo relativamente sólido en términos históricos recientes, reflejo de la capacidad de adaptación de empresas y economías tras los shocks acumulados. Sin embargo, el Fondo insiste en que esta aparente estabilidad oculta importantes divergencias entre regiones y riesgos a la baja, especialmente para países emergentes y en desarrollo.

El comercio mundial muestra signos de desaceleración: se prevé que el crecimiento del volumen comercial caiga del 5,1% en 2025 al 2,8% en 2026. Esta moderación responde al aumento de barreras comerciales y la reorganización de las cadenas de suministro, factores que están redefiniendo el proceso de globalización. En paralelo, la inflación repuntará hasta el 4,4% a nivel global, pero el FMI descarta, por ahora, un shock severo o duradero.

El análisis por regiones revela un mapa…

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