INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1473

El fujimorismo culmina su regreso al poder

Tras un interminable recuento, tres campañas presidenciales perdidas en segunda vuelta y años de problemas judiciales que la llevaron a pasar más de 500 días en prisión preventiva, Keiko Fujimori (50,1%) finalmente alcanzó la presidencia peruana, aunque por un margen exiguo.

E

n realidad, el fujimorismo ya ejercía una influencia decisiva sobre buena parte del Estado. Gracias a las mayorías que ha mantenido en el Congreso desde 2016 y a su capacidad para tejer alianzas con otras fuerzas políticas, ha logrado influir en instituciones clave como el Tribunal Constitucional, la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y la Junta Nacional de Justicia, responsable del nombramiento de jueces y fiscales supremos.

La fragmentación política volvió a marcar la primera vuelta de abril. Fujimori obtuvo apenas el 17,19% de los votos, seguida por Roberto Sánchez (12,03%), en uno de los resultados más dispersos de la historia reciente del país. Es, además, la tercera elección presidencial consecutiva que se decide por menos de 50.000 votos.

Ahora, Fujimori promete “un camino de orden”, un discurso que la acerca al creciente bloque conservador latinoamericano próximo a Donald Trump. Sin embargo, la Casa Blanca evitó cualquier gesto explícito de respaldo durante la campaña, una ausencia que ha llamado la atención en Lima.

Su padre, Alberto Fujimori (1990-2000) autorizó la primera gran inversión minera china en América Latina, protagonizada por Shougang. Como él, Keiko ha cultivado una relación fluida con Pekín y ha visitado el país en varias…

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