INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1466

El rearme alemán necesita anclaje europeo

Alemania vuelve a situarse en el centro del poder militar europeo. Berlín prevé destinar 779.000 millones de euros a defensa entre 2026 y 2030, más del doble que en el quinquenio anterior y su presupuesto militar terminará acercándose a la suma del gasto de Francia y Reino Unido.

Poco más de 80 años después de la II Guerra Mundial, el canciller Friedrich Merz ha fijado el objetivo de convertir al Bundeswehr en el mayor ejército convencional del continente, ampliando sus efectivos desde los actuales 185.000 soldados hasta alrededor de 260.000.

El giro no es únicamente presupuestario. Alemania ha presentado la primera estrategia militar de la historia de la República Federal bajo el título Responsabilidad por Europa. La cuestión de fondo es si el rearme alemán servirá para reforzar la defensa común europea o si terminará consolidando nuevas dinámicas nacionales y dependencias externas.

Las razones del viraje alemán son evidentes. La invasión rusa de Ucrania alteró profundamente la percepción de seguridad de Berlín y convenció a buena parte de la clase política alemana de que la amenaza rusa tiene un carácter estructural. Al mismo tiempo, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca amplificó las dudas sobre el compromiso estadounidense con la seguridad europea.

Pese a que el gasto agregado de sus Estados la situaría entre las grandes potencias mundiales, la UE sigue careciendo de una capacidad de defensa autónoma y continúa dependiendo de la OTAN y de Estados Unidos para elementos esenciales de su seguridad. Dadas…

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