INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1457

El reverso económico de la guerra

La escalada en Oriente Próximo está generando una gran incertidumbre para la economía global. El mayor temor ahora es que un conflicto prolongado en el Golfo termine desencadenando una crisis energética que derive en una nueva oleada inflacionista.

La intervención militar de Estados Unidos e Israel en Irán y la posterior respuesta de Teherán –con ataques contra diversos aliados estadounidenses en Oriente Próximo– han asestado un nuevo golpe a la economía global. Las bolsas sufrieron fuertes descensos a lo largo de la semana, el precio de las materias primas energéticas repuntó con fuerza y se extendió por todo el mundo una sensación generalizada de incertidumbre.

El mayor temor ahora es que un conflicto prolongado termine desencadenando una crisis energética que derive en una nueva oleada inflacionista. La intensidad y la duración del cierre del estrecho de Ormuz –por donde transita alrededor del 20% de los hidrocarburos mundiales– determinarán la magnitud de la subida de precios. En un primer momento, los inversores interpretaron la intervención militar como una operación breve, con escaso impacto en los mercados. Sin embargo, las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, a lo largo de la semana pasada modificaron ese escenario inicial. Los mercados empiezan ahora a descontar un conflicto que podría prolongarse durante varias semanas, lo que significa que sí podría producirse un episodio inflacionista, aunque de magnitud relativamente moderada.

Sin embargo, la resistencia del régimen de los ayatolás y su reacción –esta…

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