INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1488

Europa estudia deportaciones a Ruanda

Alemania, Austria, Grecia, Países Bajos y Dinamarca negocian con Ruanda el traslado de personas cuyas solicitudes de asilo han sido rechazadas. La iniciativa se inscribe en el endurecimiento de la política europea de retornos, mientras disminuyen las llegadas irregulares.

Según el Financial Times, los centros de retorno podrían instalarse en las infraestructuras construidas para el fallido plan migratorio británico. El posible acuerdo podría anunciarse a mediados de noviembre en Viena, en un momento en que Bruselas planea nuevas medidas para facilitar las expulsiones y ampliar las competencias de Frontex.

Reino Unido destinó 715 millones de libras a su proyecto con Ruanda, paralizado tras sucesivos obstáculos judiciales y políticos. Su Tribunal Supremo consideró que existía riesgo de devolución de solicitantes a países donde pudieran sufrir persecución.

La diferencia respecto al abandonado proyecto británico es sustancial. Londres pretendía trasladar a Ruanda a solicitantes de asilo para tramitar allí sus peticiones y, en su caso, asentarlos en el país. Los cinco gobiernos europeos, en cambio, estudian enviar a personas cuya solicitud ya haya sido denegada. En una primera fase, los centros serían abiertos, ofrecerían permisos de trabajo y acogerían a unos cientos de personas, principalmente procedentes de Grecia. El ministro griego de Migración, Thanos Plevris, sostiene que podrían obtener permisos de residencia y trabajo en Ruanda, aunque esto no despeja por sí solo las dudas sobre las garantías de los trasladados.

La negociación llega en un momento de tensiones diplomáticas para Ruanda por su apoyo al grupo rebelde M23 en el este de la República Democrática del Congo, que Kigali niega y que ha motivado sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea.

La externalización de la gestión migratoria no es nueva. Australia abrió hace más de dos décadas centros…

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