INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1462

Europa revisa sus reglas para crecer

La Comisión Europea está trabajando en una nueva reforma del marco empresarial con un objetivo claro: incentivar el crecimiento económico. Bruselas busca potenciar la creación de grandes campeones europeos con capacidad inversora suficiente para competir con las grandes multinacionales estadounidenses y chinas.

Europa ha perdido peso global tras décadas de haber priorizado la competencia interna frente a la concentración empresarial. La lógica era que evitar grandes monopolios favorecería la productividad y mantendría los precios bajo control. Sin embargo, el resultado también ha sido un tejido fragmentado y poco competitivo a escala global.

La inversión sigue siendo débil en el conjunto del continente y, en muchos casos, han surgido empresas especializadas en navegar la regulación de cada país más que en competir internacionalmente. El veto de la fusión de Siemens y Alstom es el ejemplo más claro del freno que ha supuesto esta estrategia, mientras que Airbus representa el caso opuesto: una integración exitosa que ha dado lugar a un actor global.

El borrador que prepara la Comisión Europea, adelantado por el Financial Times la semana pasada, señala que priorizará “la innovación, la inversión y la resiliencia del mercado interior” a la hora de determinar si concede fusiones y absorciones empresariales. Con estos criterios, operaciones como la de Siemens-Alstom podrían haber prosperado.

Este giro forma parte de un cambio más amplio en la mentalidad normativa de Bruselas. La política económica ha pasado de centrarse en la protección del mercado interior a intentar reforzar la posición global de la Unión. Uno de los giros más visibles que ha dado la Comisión es la decisión de reforzar su acción en el comercio exterior para defender los intereses europeos. La UE sigue siendo uno de los principales defensores a nivel mundial del libre comercio, pero también está interviniendo para proteger a las empresas locales. Para ello está utilizando herramientas antidumping, especialmente frente a China, por ejemplo, con la llegada de automóviles baratos.

Otro cambio clave ha sido el abandono de la política de “neutralidad industrial”. La Comisión Europea ahora impulsa activamente sectores industriales estratégicos, apartándose…

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