INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1480

Irán: los límites de la opción militar

En un nuevo giro de guion, Donald Trump ha decidido volver a apostar por la opción militar contra Irán, bombardeando lanzaderas de misiles en la isla de Larak y otras instalaciones en el territorio continental. Irán ha respondido atacando intereses estadounidenses tanto en Jordania como en Emiratos Árabes Unidos.

El intercambio de golpes vuelve así a intensificarse, aunque por ahora nada indica que vaya a alcanzar la escala registrada la pasada primavera. 

Seis meses después del arranque de la operación lanzada por Washington y Tel Aviv contra Teherán, y cumplidos los 60 días previstos en el memorándum firmado entre Estados Unidos e Irán para cesar las hostilidades y abrir un proceso de negociación, el balance está lejos de los objetivos inicialmente perseguidos por Washington. El régimen iraní, a pesar de sus carencias, de las sanciones internacionales y del generalizado malestar de su población, ha logrado resistir la embestida sin hacer las principales concesiones que le exigían sus adversarios.

Hasta hoy, ninguna de las acciones, basadas fundamentalmente en la idea de que una presión militar creciente terminaría obligando a Teherán a ceder, ha servido para convencer a Irán de que abandone su programa nuclear, elimine su programa de misiles balísticos o deje de apoyar a sus aliados regionales (Hezbolá, Hamás, Ansar Allah…). Tampoco ha logrado desmantelar el bloqueo naval que Irán ha impuesto en el estrecho de Ormuz. A ello se añade la preocupación de los mandos estadounidenses por el nivel de sus arsenales, especialmente de misiles interceptores, y por…

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