Al desbordar también a la derecha tradicional, De la Espriella podría haber puesto fin al largo predominio uribista dentro del espacio conservador colombiano. Su candidata, Paloma Valencia, respaldada por el expresidente Álvaro Uribe, solo obtuvo el 6,9% de los votos. Ese caudal electoral, unos 1,6 millones de sufragios, será ahora decisivo en la segunda vuelta, donde Uribe ya ha pedido el apoyo para De la Espriella con el fin de impedir que el “comunismo” siga gobernando.
Si sus votantes siguen su recomendación, el abogado penalista y empresario relevará a Gustavo Petro. Nada está decidido, sin embargo, en un país tan polarizado y donde pocos dirigentes son capaces de transferir automáticamente millones de votos.
En la segunda vuelta de 2022 la participación aumentó significativamente, permitiendo a Petro pasar de 8,5 a 11,3 millones de votos. Si quiere repetir esa dinámica, Cepeda necesitará movilizar nuevos electores en unos comicios que ya registraron una participación del 57%, la más elevada desde 1991. De la Espriella obtuvo una ventaja de 653.000 votos y aspira además a captar buena parte de los tres millones de sufragios que respaldaron a otras candidaturas.
Cepeda, hijo de un senador comunista asesinado en 1994, centró su…
