En un momento especialmente delicado, con la guerra arancelaria del presidente Trump tensionando el comercio internacional y afectando tanto a exportadores europeos como latinoamericanos, el movimiento busca reforzar la presencia económica europea en la región y diversificar mercados.
El pacto UE-Mercosur – Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay– lleva un cuarto de siglo en gestación y, pese al cierre político alcanzado en diciembre de 2024, ha seguido encallado por la oposición de lobbies agrarios europeos y por posiciones escépticas en varios gobiernos.
En este contexto, Varsovia ha reiterado que no apoyará el texto en su estado actual. El primer ministro polaco, Donald Tusk, defendió que su país “no dará marcha atrás” cuando se trate de proteger a sus productores agrícolas y admitió que, por ahora, no cuenta con socios suficientes para formar una minoría de bloqueo. En paralelo, dijo trabajar con Francia, un país históricamente receloso de este acuerdo, en…
