El ejercicio Misión Justicia 2025, un nuevo ejercicio de presión militar directa sobre Taiwán, envía un mensaje a Taipei y Washington. La acción estuvo precedida por la decisión estadounidense –todavía pendiente de aprobación por el Congreso– de acelerar los trámites para llevar a cabo la venta de material militar a Taipéi por un valor estimado en unos 9.400 millones de euros.
Esta potencial operación, que supondría la mayor transacción de material militar que se tiene noticia en relación con Taiwán, llevó a Pekín, el pasado 26 de diciembre, a imponer sanciones a una veintena de empresas estadounidenses del sector de la defensa. Entre estas medidas, se anunció la congelación de sus activos en China y la prohibición a estas empresas de realizar más inversiones en el país.
A tenor de lo que viene sucediendo en esas latitudes desde hace años, estas maniobras militares no suponen algo extraordinario, dado que Pekín realiza ejercicios similares en la zona de manera cada vez más frecuente. Ya se contabilizan seis de estas dimensiones en los últimos tres años, las últimas en el pasado mes de abril. En cada nuevo ejercicio, China aumenta la presión, buscando que estos movimientos comiencen a percibirse como una rutina…
