INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1456

Países Bajos: El reto de gobernar sin mayoría

Tras 117 días de negociaciones, el Parlamento ha investido a Rob Jetten como primer ministro –el más joven de la historia del país, con 38 años– al frente de una coalición de tres partidos que nace sin mayoría y obligada a negociar cada ley.

La formación de un gobierno en minoría en Países Bajos es un síntoma más de la creciente fragmentación de los sistemas políticos europeos. En una Cámara de 150 escaños, el nuevo Ejecutivo neerlandés cuenta con solo 66 apoyos.

El recién formado gabinete deberá articular mayorías variables frente a una oposición profundamente fragmentada y, en muchos casos, abiertamente hostil. La alianza socialdemócrata y ecologista GroenLinks-PvdA ya ha anunciado su rechazo a los recortes en gasto social y sanitario, mientras que la derecha populista de Geert Wilders ha prometido combatir el acuerdo sin concesiones.

Jetten llega al poder tras las elecciones anticipadas de octubre de 2025, convocadas después de la caída del anterior gabinete por una crisis sobre inmigración. Su victoria, ajustada frente a Wilders, fue recibida en Bruselas como un alivio: en una de las principales economías de la UE, el electorado no optó por el nacional-populismo en un momento en que fuerzas similares lideran los sondeos en otros países.

Hasta hace poco ministro de Energía y Clima, Jetten encarna una generación política distinta a la de Mark Rutte. Proeuropeo explícito, liberal en lo social y partidario de acelerar la transición climática, ha prometido “devolver a Países Bajos al corazón de Europa”, una declaración significativa en un país tradicionalmente reticente a una mayor integración.

Primer jefe de Gobierno abiertamente homosexual, su orientación apenas ocupó espacio en la campaña. Pesaron más las cuestiones materiales: vivienda, coste energético, sanidad e inmigración. El nuevo primer ministro ha prometido impulsar la construcción de hasta 100.000 viviendas anuales, reforzar la prevención sanitaria y acelerar la transición energética para contener precios.

El acuerdo de coalición combina prioridades difíciles de conciliar: aumento del gasto en defensa, inversión en vivienda, disciplina fiscal y recortes en prestaciones sociales. Para financiar parte del esfuerzo militar –en línea con los compromisos de…

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