INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1453

Pulso europeo con Silicon Valley

La decisión de prohibir el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales no es solo una medida de política social. Se inscribe en una pugna más amplia por regular el entorno digital, reforzar la soberanía tecnológica del continente y acotar el poder de las grandes plataformas estadounidenses.

El gobierno español propone impedir el acceso de los menores de 16 años a plataformas como TikTok, Instagram, Snapchat o X mediante sistemas de verificación de edad efectivos. El paquete legislativo incluye además reformas del Código Penal para responsabilizar a los directivos de las plataformas por la difusión de contenidos ilegales y para tipificar como delito la manipulación algorítmica destinada a amplificar ese tipo de contenidos.

Fuera de la UE, Australia marcó un punto de inflexión en diciembre al convertirse en el primer país del mundo en prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años. Francia ha liderado esta agenda en Europa, con el presidente Emmanuel Macron defendiendo un veto al acceso de menores de 15 años y la implantación de controles de edad obligatorios antes del próximo curso escolar. Dinamarca, Grecia, Austria, Portugal, Eslovenia, Finlandia y Suecia avanzan en propuestas similares, con distintos umbrales de edad y grados de consentimiento parental.

Las instituciones europeas han reaccionado con cautela. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ya había defendido la idea de una “mayoría digital” y promovido un panel de expertos sobre el impacto de las redes sociales en los menores. El Parlamento Europeo…

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